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Tarragona sucesos

Roba un coche y golpea, muerde e intenta coger el arma a los guardias que lo detenían

Varios agentes resultaron heridos al intentar reducir a los dos ladrones en Torreforta
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El accidente se produjo en la confluencia de las calles Balaguer y Tortosa, en Torreforta. Foto: LLuís Milián/DT

El accidente se produjo en la confluencia de las calles Balaguer y Tortosa, en Torreforta. Foto: LLuís Milián/DT

Varios agentes de la Guàrdia Urbana resultaron heridos la tarde del pasado sábado durante la detención de dos jóvenes que previamente habían robado un coche. Especialmente agresivo se mostró uno de los ladrones, que no paró de golpear, morder e incluso pellizcar a los policías. Uno de los detenidos tiene 23 años y es natural de Barcelona y el otro tiene 27 y nació en Lleida.

Los hechos se produjeron sobre las ocho y media de la tarde. Una patrulla de la Guàrdia Urbana se encontraba parada en la confluencia de las calles Balaguer y Montblanc, en Torreforta. Los agentes escucharon un fuerte ruido de un accidente en la esquina de Balaguer con Tortosa, por lo que se dirigieron a pie hacia el lugar. Los policías vieron que de un Seat Inca bajaba el conductor y emprendía la huida en dirección a la calle Priorat.

Uno de los guardias se quedó en el lugar del accidente -y pidió refuerzos-, mientras que el otro persiguió al conductor hasta un bloque de la calle Priorat. Al llegar al rellano, identificó a un joven -posteriormente detenido- quien dijo que el coche implicado en el accidente era suyo y que asumía toda responsabilidad.

Los agentes llamaron al domicilio donde supuestamente se había escondido el conductor. Abrió la puerta una mujer con un niño, que dejó entrar a los agentes, a la vez que ella se marchó. Los policías miraron debajo de la cama y salió el sospechoso, lanzando el somier sobre los agentes, a la vez que intentó saltar por la ventana, siendo cogido por los guardias cuando ya tenía medio cuerpo fuera.

El joven ofreció una fuerte resistencia, chillando y amenazando a los agentes. Tanto él como los guardias, durante el forcejeo, cayeron encima del somier, que se rompió. A uno de los guardias lo golpeó en la cara, a la vez que le intentó coger el arma al agente. Seguidamente cogió al guardia por la entrepierna con fuerza y lo pellizcó durante minutos. Cuando otro agente intentó ponerle las esposas, recibió un mordisco en el gemelo. El agresor se aplicó con fuerza -el agente tuvo que seguir el protocolo de riesgo biológico-. A otro guardia intentó morderlo en los bíceps del brazo, que sufrió también una contusión en la rodilla durante la detención.

Finalmente, a las 20.50 horas los agentes pudieron detener al individuo, acusado de los delitos de desobediencia, resistencia y atentado a agentes de la autoridad así como lesiones. Inicialmente dio la identidad de su hermano, aunque en comisaría se identificó correctamente. Tenía dos órdenes de búsqueda. No paró de amenazar de muerte tanto a los agentes como a sus familiares, según fuentes policiales.

El otro joven que había sido identificado en el rellano, cuando supo de la detención de su amigo, comenzó a chillar y a desobedecer a los agentes, golpeando a uno de ellos, por lo que acabó también detenido. Aseguró  que el vehículo no era suyo sino que lo habían robado. Por este motivo, a ambos se le imputan un delito de hurto de uso de vehículo a motor. Y al primero también se le acusa de otro vehículo contra la seguridad vial -ya que no posee el carnet de conducir por pérdida de puntos- y un delito de daños -por los sufridos por una emisora policial-.

 

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