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Roban aceite de cocina usado de hoteles y restaurantes

Se hacen pasar por personal de la empresa de reciclaje para sustraer el material y llevarlo a plantas donde les pagan por ello. Mientras, queda mucho por hacer en el reciclaje doméstico

Norian Muñoz

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El primer proceso por el que pasa el aceite comestible para reciclar es un filtrado para eliminar partículas. FOTO: lluís milián

El primer proceso por el que pasa el aceite comestible para reciclar es un filtrado para eliminar partículas. FOTO: lluís milián

Puede ser tomado como un simple desecho, pero el aceite de cocina usado cuesta dinero. Una muestra es que la empresa autorizada por la Agencia de Residus de Catalunya, ARC, para hacer la recogida de este material en hoteles, restaurantes y cáterings en Tarragona está teniendo que lidiar con los hurtos constantes de material.
J. Pueyo, jefe de producción de Components i Reciclats de Catalunya, CRC, cuenta que han tenido que ver impotentes como personas, haciéndose pasar por  trabajadores de su empresa, retiran los bidones que ellos han dejado para el reciclaje. El destino, presumen, son plantas donde se paga por este aceite sin tener en cuenta que ha sido sustraído.

Cuenta Pueyo que la picaresca es tal que se han encontrado con que los que perpetraron el hurto llevaban identificaciones falsas de la empresa y que han falsificado hasta albaranes. 

Valga recordar que las cocinas de estos establecimientos están obligadas por ley a reciclar el aceite que utilizan. El proceso tiene una trazabilidad (seguimiento en cada una de las etapas) que exige la ARC. Así, según las normas, debe haber un control de toda la retirada del material, el transporte, el almacenaje y los tratamientos a que es sometido.

Se ha dado el caso, explican, en que los trabajadores de un hotel les han llamado al sospechar que la persona que venía a retirar el aceite no era de la empresa. La policía se ha personado en el lugar, pero se ha podido hacer poco porque no se había perpetrado el hurto.

Es un problema, comentan, con el que ya no sólo se lidia en el Catalunya, sino también en el resto de España. De hecho encontramos noticias recientes de robos en Sevilla, Alicante, Murcia y Soria, Málaga, entre otros.

Pueyo prefiere no dar cifras, pero reconoce que el aceite de restaurantes, hoteles y caterings, es el volumen más importante del que se recicla en la empresa y que luego es enviado a otras plantas que elaboran biodiesel.

Además de reciclar el aceite de estos grandes cocinas, así como de empresas que producen alimentos, esta empresa, que tiene su planta en Vila-seca, también es la encargada de reciclar el aceite de uso doméstico de la ciudad de Tarragona y otros 385 municipios de Catalunya.

Aquí se encargan de recoger tanto el aceite que los ciudadanos depositan en los contenedores especiales para aceite como el de las deixallerías móviles y fijas. 
El año pasado se depositaron en los contenedores de la ciudad 4.905 kilos de aceite, como informan desde el Ayuntamiento de Tarragona. Reconocen que «no hay un estimado de la cantidad que se debería reciclar por persona, pero sí podemos decir que hay otras ciudades que reciclan más cantidad que nosotros».

Pero, ¿por qué el reciclaje del aceite está menos interiorizado que el de otras facciones?. Hacemos una encuesta informal con habitantes de diferentes puntos de la ciudad y les pedimos que piensen rápidamente en el contenedor de papel  más cercano a su casa: ninguno tiene problemas para recordarlo. 

Luego les pedimos que digan dónde reciclan el aceite. Algunos directamente no reciclan, otros lo llevan a  la deixallería móvil que se instala una vez a la semana en su zona y otros, dos después de la encuesta, comprueban que tenían contenedores a pocos metros de sus casas en la a Plaça Ponent y en Sant Pere i Sant Pau y no se habían percatado.

Pueyo insiste en que el Ayuntamiento ha hecho un esfuerzo ingente por promover el reciclaje y dar facilidades a los ciudadanos.

Conciencia desde pequeños

No obstante, la queja general es que hay pocos contenedores. De hecho en la zona centro y en El Serrallo sólo hay siete (como puede comprobarse en la lista de al lado) y en la Part Alta ninguno. En estos casos lo que corresponde es llevar el aceite a las deixallerías móviles que se van rotando por la ciudad, aunque esta opción implica estar pendiente del día que se instala, de cumplir los horarios y sobre todo, en algunos casos caminar un trecho más largo.

Además hay un programa de reciclaje en un total de 14 escuelas en el que participan 6.600 escolares. Los niños reciben un envase de plástico que van rellenando y que es recogido periódicamente. A cambio se llevan un envase limpio. La intención es que los escolares se conviertan en los impulsores del reciclaje en sus casas. Uno de los datos clave que les inculcan es que por cada litro de aceite lanzado por el fregadero se contaminan mil litros de agua.

Valga apuntar que el ayuntamiento ofrece a los ciudadanos que lo deseen un embudo para facilitar la recogida. Se puede buscar en Neteja pública, en la plaça Imperial Tàrraco 1, de 09.30 a 14.00 horas

En la planta de Vila-seca todo el aceite, tanto el de las cocinas industriales como el doméstico pasa por unos filtros para separar la materia orgánica que, a su vez, se lleva a reciclar. 

Después se lleva a unos grandes depósitos donde se separaran los lodos y el agua por decantación. A partir de aquí se envía a otras plantas donde se procesa para convertirlo en biodiesel.

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