Se acabaron las colas en las puertas del CAP Jaume I de TGN

Los usuarios pueden esperar a ser atendidos al interior del equipamiento, siempre que se respete el aforo máximo. La medida llega tras quejas de pacientes y sindicatos

CARLA POMEROL

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Ayer, los usuarios que acudían al CAP Jaume I ya podían esperarse en la sala de espera. No hacía falta que se quedasen fuera. FOTO: PERE FERRÉ

Ayer, los usuarios que acudían al CAP Jaume I ya podían esperarse en la sala de espera. No hacía falta que se quedasen fuera. FOTO: PERE FERRÉ

Las colas en las puertas del CAP Jaume I ya son historia. Los usuarios ya pueden esperar a ser atendidos al interior del equipamiento, siempre respetando el máximo de aforo. La medida llega después de que, en las últimas semanas, las colas de pacientes a las puertas del CAP La Granja-Torreforta y del Jaume I se haya convertido en una imagen habitual. El motivo era evitar las aglomeraciones al interior de las salas de espera de los ambulatorios. La parte negativa era que las personas mayores tenían que esperarse de pie para poder ser atendidos. Tras las quejas, tanto de usuarios como de sindicatos, el Institut Català de la Salut (ICS) ha decidido cambiar de estrategia. Al menos, en el CAP Jaume I.

Fuentes del ICS remarcan a este periódico que «las colas no se formaban durante las 24 horas del día. Era una cosa puntual y solo en algunos CAP», y añaden que «los usuarios podrán esperarse dentro, siempre que se respete el aforo permitido».

Una de las plataformas más críticas con las colas ha sido el Grup de Treball en Defensa de la Sanitat Pública. En las últimas semanas, el colectivo ha acudido una vez por semana al CAP Jaume I para recoger las quejas de los usuarios. Ayer tocaba. «No es verdad que ya no haya colas. Hemos detectado que, cuando nos ven llegar, alguien sale de dentro y hace pasar a los usuarios», explica Montse Sans, miembro del Grup de Treball en Defensa de la Sanitat Pública.

Ayer por la mañana, en el vestíbulo del CAP Jaume I había un flujo de entre ocho y diez personas. Los usuarios que acudían al ambulatorio por un tema relacionado con la Covid-19 pasaban directamente a otra sala. Ya hace días que el CAP Jaume I, como la mayoría de la atención primaria, trabaja con dos circuitos bien diferenciados para evitar el contagio. Ésta también era una importante reivindicación de la plataforma, que se quejaba de que los casos sospechosos de Covid-19 se esperaban en la misma cola que el resto.

«Me siento desamparada»

Pese a estos pequeños logros, tanto la plataforma sanitaria como las asociaciones y federaciones de vecinos de la ciudad, siguen pidiendo más. Es por esto que, esta tarde, a partir de las seis, han convocado una concentración a las puertas del CAP Jaume I. La intención es denunciar las carencias en el servicio de atención primaria. Los manifestantes exigen incrementar las líneas telefónicas y la apertura de las Urgencias las 24 horas en el CAP. Además, lo más importante para ellos, es recuperar la atención sanitaria presencial.

Ayer, en las puertas del CAP, una vecina de Tarragona, Judit González de 28 años, daba su testimonio. Sufre hepatitis autoinmunitaria y, desde verano, no le visita ningún médico. «Llamo por teléfono al CAP porque a veces tengo fiebre y mucho dolor. Cuando me responden, me recetan unas pastillas y listo. Necesito que un médico me vea, que me hagan una analítica, por favor», explica González, quien añade que «me siento totalmente desamparada». Hace unos días que le cae una gran cantidad de pelo. Ayer se dirigió al CAP en busca de respuestas. «Me han dicho que seguramente sea estrés. No me ha mirado absolutamente nadie. El médico que me ha atendido, me ha dicho que estaba por las urgencias», explica González, quien asegura que «soy consciente de que para que un médico me vea, tengo que estar muriéndome».

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