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Se busca al misterioso hombre que se dejó 600 € en la Rambla Nova

Generosidad y justicia. Ramona Dobrin, vecina de Torreforta, se encontró un fajo de dinero y lo entregó al banco. Ahora pide ayuda al ‘Diari’ para localizar al propietario

Carla Pomerol

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Imagen de recurso de una persona sacando dinero de un cajero automático.

Imagen de recurso de una persona sacando dinero de un cajero automático.

La historia de Ramona Dobrin está llena de generosidad. Encontró 600 euros en un cajero automático y, desde entonces, busca al propietario del dinero para devolvérselo. Lo ha intentado casi todo. Su última esperanza es publicar la historia en el Diari.

Dobrin lleva casi un año viviendo en Torreforta, después de pasar 13 en Flix. A finales de agosto, la mujer de 41 años bajó al centro de la ciudad para hacer unas gestiones y aprovechó para ir a sacar dinero. Su marido le esperaba en el coche, mientras ella hacía cola. Dobrin prefiere mantener en secreto el nombre de la entidad bancaria donde ocurrieron los hechos. La única pista que da es que se encuentra en la Rambla Nova.

«Recuerdo que hacía mucho sol y que había un hombre delante mío. Yo estaba concentrada con el móvil, enviando un correo electrónico. Sin querer me colé y el hombre me avisó. Le pedí perdón y pasó él», relata Dobrin, quien asegura que no lo vio irse. Seguía con la mirada en el móvil. La mujer se disponía a sacar dinero cuando un hallazgo le sorprendió: había un fajo de billetes en el expendedor. Concretamente, 600 euros.

«Empecé a temblar, no sabía qué hacer. Pensé en ponerme a gritar para avisar al hombre que se había dejado el dinero, pero no había nadie cerca, no veía a nadie», explica Dobrin, quien añade que «todo pasó muy rápido». La mujer sacó su dinero y fue al coche a explicar el sorprendente hallazgo a su marido. «No sabíamos qué hacer. Si ir a la policía o dejar el dinero en el banco», asegura Dobrin. Decidieron esperarse más de media hora delante del cajero automático con la esperanza de que el hombre volviera a por los 600 euros. Pero no hubo suerte y, finalmente, decidieron entrar en el banco y preguntar por el director.

El dinero se lo quedó el banco y Dobrin pidió que, si alguien iba a buscarlo, le avisaran, con el fin de acreditar que era el propietario. «Es que cuando le expliqué al director de la entidad bancaria lo sucedido, había mucha gente escuchando. Me daba miedo que alguien se hiciera pasar por el hombre», asegura. El matrimonio decidió, de todas maneras, ir también a explicar lo ocurrido a los Mossos.

Pasó un mes, y dos. «No entiendo por qué el banco no miró las cámaras de seguridad o los movimientos de sus clientes», se pregunta Dobrin. Después de tres semanas llamando por teléfono a la oficina y no recibir respuesta, la mujer fue in situ a reclamar si alguien había ido a por el dinero. «Me dijeron que no. Entonces yo propuse que la cantidad se repartiera entre familias con dificultades económicas. Hay mucha gente necesitada, sobre todo niños», relata Dobrin, quien añade que «la idea pareció gustarle al director de la caja, pero al cabo de unos días volví y me dijeron que el dinero tenía que enviarse a la central bancaria».

La mujer asegura que no entiende cómo no se han hecho las gestiones necesarias para encontrar al misterioso hombre. «Seguro que estaba despistado, pero es su dinero. Quizás lo necesita para dar de comer a sus hijos o para pagar la hipoteca. No es justo que se lo quede el banco», explica la protagonista, quien asegura que no parará hasta localizarle y hacer justicia.

Un llamamiento

Dobrin pide la complicidad de la ciudadanía tarraconense para encontrar a la persona que se dejó el dinero. Lo único que recuerda es que, ese día, llevaba unos pantalones cortos de color turquesa y una camiseta sin mangas. El hombre en cuestión tendrá unos 45 años y medirá 1,75 metros, aproximadamente. Tenía el pelo un poco blanco, con canas, asegura Dobrin, quien añade que «si alguien sabe quién es o él mismo lee esta noticia, me gustaría que se pusiera en contacto conmigo a través del correo electrónico ramo_d78@yahoo.es». La historia continuará.

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