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Se triplican en la provincia los contratos de menos de siete días: van 6.900 este año

De los 2.317 contratos de este tipo que había en 2008 –en datos contabilizados hasta septiembre– se ha pasado a los 6.906 de este año, contando hasta el mismo mes

Raúl Cosano

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FOTO: DT

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Es la cara extrema de la precariedad, la temporalidad en su grado máximo, una duración de relación laboral que parece casi un sketch aunque esconda un drama enquistado: los contratos de menos de siete días.

También en ese punto queda mucho que hacer, a pesar de los síntomas positivos de recuperación que muestra el mercado laboral. En diez años, los contratos con una duración inferior a siete días se han triplicado en Tarragona, según las estadísticas del Servicio Público de Empleo Estatal.

De los 2.317 contratos de este tipo que había en 2008 –en datos contabilizados hasta septiembre– se ha pasado a los 6.906 de este año, contando hasta el mismo mes.

Son cifras extraídas del balance de contratos de obra y servicio que publica mensualmente el Gobierno. Esa categoría de contrataciones también ha aumentado en la última década, pasando de 65.650 casos en las comarcas tarraconenses a los 77.818, último dato disponible. Una de las lecturas que se pueden extraer es que se firman más contratos, pero también son más cortos.

Precariedad en los servicios

La dinámica se reproduce también en España, donde los contratos de menos de una semana se han disparado un 98,5% respecto al inicio de la crisis. Tarragona, donde destaca la pujanza de los servicios, no escapa irremediablemente a esa inercia, pues los empleos vinculados a ese sector son los que tienen una mayor abundancia de contratación precaria. En lo que va de año, el 83,4% de los contratos por debajo de una semana se suscribieron en ese área.

La excesiva temporalidad –porcentaje de asalariados con contrato temporal respecto al total de asalariados– se rebajó con el estallido de la crisis. Cuando llegó la recesión, la destrucción de empleo se cebó muy especialmente con los trabajadores eventuales, más baratos de despedir por parte de las empresas. En el primer trimestre de 2007, casi uno de cada tres empleados tenía un contrato de duración definida (31,8%). En el primer trimestre de 2013, la tasa de temporalidad tocó fondo, con casi diez puntos menos: 21,9%,

La recuperación económica ha venido acompañada de la creación de empleo, pero también ha venido unida junto a la temporalidad. La tasa comenzó a crecer de nuevo año tras año, hasta situarse en el 26,8% en el segundo trimestre de 2018, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). En 2017, España desbancó a Polonia como líder de la Unión Europea en temporalidad, con una tasa del 26,8%. La media de la UE es 14,3%.

Recientemente, la Inspección de Trabajo ha enviado 22.000 advertencias a empresas por presunto fraude en la contratación en relación al empleo temporal.

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