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‘Si EEUU ataca a Corea se acabará la humanidad’

El tarraconense Alejandro Cao de Benós, delegado de Corea del Norte, espera que se reduzca la escalada de tensión de las últimas semanas pero alerta: ‘Si Trump aprieta el botón, responderemos’

Raúl Cosano

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Imagen de archivo de Alejandro Cao de Benós, delegado de Corea del Norte. Foto: Pere Ferré

Imagen de archivo de Alejandro Cao de Benós, delegado de Corea del Norte. Foto: Pere Ferré

«No hay que preocuparse. A pesar de que la situación es bastante complicada, gracias a la disuasión nuclear no se va producir ningún ataque, aunque son los americanos los que empiezan las guerras», arranca Alejandro Cao de Benós, tarraconense y mediático –además de siempre controvertido– delegado especial de relaciones en el extranjero de la República Democrática Popular de Corea. 

Son días de ajetreo y trajín para él, que alarga las jornadas entre reuniones, entrevistas y conferencias justo cuando Corea del Norte y Estados Unidos protagonizan una escalada de tensión inédita en los últimos tiempos. Ambas potencias atómicas han caldeado el ambiente este verano. 

Hay reproches recíprocos, fanfarronadas y amenazas más o menos preocupantes entre dos de los gallitos más farrucos de la política internacional, Donald Trump y Kim Jong-un. Entre bravatas y mensajes apocalípticos, Cao de Benós tan pronto llama a la calma como alerta de este ambiente crispado y echa leña al fuego. 

"Gracias a la disuasión nuclear no se va producir ningún ataque, aunque son los americanos los que empiezan las guerras"

«¿Mi opinión sobre Trump? Es una persona bipolar, con graves problemas psiquiátricos. Lo dice la gente de su propio partido, que le quiere echar del cargo. «Parece que hay problemas mentales detrás, más allá de la chulería o de la arrogancia de un multimillonario», define Alejandro, convertido desde hace tiempo en una suerte de embajador oficioso del gobierno norcoreano, que además se prodiga en tertulias y se mueve como pez en el agua en el fragor de las polémicas televisivas. 

‘Aún seguimos en guerra’

En realidad tampoco la llegada de Trump a la Casa Blanca, en relevo de Barack Obama, supone una intimidación especial o un número mayor de opciones de entrar en disputa. «Al final son los grandes empresarios los que deciden que hay que invadir en un determinado momento», apunta. 

¿Pero hay posibilidades reales de que se desate un conflicto?. «Esperamos que no suceda y que lo que dice Trump sea una bravuconada, pero siempre existe la posibilidad. Oficialmente estamos en guerra. La guerra de Corea permanece abierta desde 1950 y Estados Unidos se ha negado a firmar la paz. Hasta que no llegue eso y se selle un tratado definitivo, siempre estamos pendientes de que pudieran hacer una actividad como la que hicieron en Libia o en Siria con el disparo de varios misiles», sostiene el tarraconense, que agrega: «Estados Unidos está aumentando la presión en la península coreana pero también en las bases de Okinawa o Guam». 

"La guerra de Corea permanece abierta desde 1950 y Estados Unidos se ha negado a firmar la paz"

Cao de Benós, que llegó a abrir en la Part Baixa de Tarragona el único local de Occidente dedicado a Corea del Norte, saca pecho del enorme potencial armamentístico del país asiático, aunque matiza: «Es absurdo decir que Corea amenaza al mundo. Lo que hace Corea es defender su territorio y pedir que la dejen tranquila. Estados Unidos es el país que invade, y España a veces ha colaborado y contribuido a ello». 

La amenaza imperialista

Alejandro tiene un indudable tirón en los medios, acaso por su discurso contundente, lleno de soflamas a ratos incendiarias. En Facebook ha agradecido recientemente los «centenares de mensajes de apoyo a la República Democrática Popular de Corea, así como tantísimas personas que se han ofrecido voluntarias para defenderla». «Nos sentimos fuertemente respaldados contra la amenaza imperialista de Trump», añadió en la red social. 

Argumenta que el régimen de Kim Jong-un, líder supremo de la república, nunca atacará primero, pero en caso de una afrenta estadounidense la respuesta norcoreana sería «inmediata» y de consecuencias devastadoras para el planeta: «Si Trump aprieta el botón, Corea responderá y el conflicto llevará a hacer desaparecer la humanidad tal y como la conocemos». 

Cao de Benós, un comunista convencido a pesar de la estirpe nobiliaria de la que procede, argumenta que las armas nucleares actúan como disuasión «para que Estados Unidos no se meta con Corea», ya que los «países que pertenecen al selecto club nuclear no son invadidos». «Si esas armas se usan, destruimos el mundo», vaticina. 

Los países que pertenecen al selecto club nuclear no son invadidos. Si esas armas se usan, destruimos el mundo

Cualquier invasión en terreno soberano de Corea provocaría un choque armado y seguramente nuclear. «Lo hemos demostrado con las recientes pruebas, y no sólo con la tecnología balística. Tenemos misiles con un alcance de 10.500 kilómetros, que pueden ir desde Pyongyang hasta Washingthon, Nueva York o cualquier ciudad americana importante». 

Las consecuencias de este envite serían castatróficas. «Estados Unidos movilizaría todo su armamento y las tropas de sus países satélite para ir contra Corea», asume Alejandro. «Estaríamos hablando ya de una respuesta termonuclear. Una bomba de hidrógeno equivale a 100 veces la bomba nuclear normal. Los norteamericanos saben que con apenas 25 bombas se acaba la vida en el planeta. Nunca había ganadores, sino que perdería el mundo y la humanidad»

¿Dispone Corea del Norte de bombas de esa envergadura? «Sí, las tiene, las ha probado en experimentos subterráneos, y lo seguirá haciendo». 

¿Por qué Estados Unidos tiene tanto interés en Corea del Norte, un país acusado de hermetismo en extremo y de estar padeciendo hambruna?. Cao de Benós contesta: «Tenemos un sistema comunista y socialista que funciona de diferente forma de la mal llamada globalización. La propiedad es de todos, del pueblo, no hay bolsa ni especuladores que controlen el país de forma política o económica. Es un ‘mal ejemplo’ que pueda dar Corea a otros países en vía de desarrollo o que han logrado la independencia recientemente». 

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