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Tarragona Seguridad

Siete personas son arrestadas cada día en el Tarragonès

El año pasado pasaron por la comisaría 2.550 arrestados –un tercio por delitos contra el patrimonio–, un 9,3% más que el 2018. El número de hechos delictivos bajó un 3,6%

ÀNGEL JUANPERE

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Imagen de la detenciónel 11 de febrero del año pasado en Monnars por una plantación de marihuana. FOTO: ÀNGEL JUANPERE

Imagen de la detenciónel 11 de febrero del año pasado en Monnars por una plantación de marihuana. FOTO: ÀNGEL JUANPERE

El número de detenidos el año pasado por los Mossos d’Esquadra en el Tarragonès o que pasaron por la comisaría –aquí llegan también los arrestados de las Policías Locales excepto los relacionados con el tráfico– fue un 9,3 por ciento superior al de 2018, ya que se realizaron 218 arrestos más. Y ello a pesar de que el número de hechos delictivos bajó un 3,6 por ciento.

Prácticamente una tercera parte de los arrestos corresponden a delitos contra el patrimonio: robos –con fuerza o violencia e intimidación–, hurtos, daños y estafas. Uno de los datos de la estadística es el descenso en el número de robos en domicilios, que fueron 1.449 –cuatro por día–, frente a los 1.857 del año anterior. Esta bajada ha ido acompañada también por el número de detenidos.

Durante el año pasado, el delito estrella en la ciudad de Tarragona fue el robo en el interior de vehículos. Diversos individuos multirreincidentes se dedicaban a romper cristales para hacerse con lo que encontrasen en el interior. Estos hechos, que tuvieron su epicentro en la Part Baixa, se extendieron posteriormente a prácticamente toda la ciudad en mayor o menor medida. Los agentes practicaron 113 detenciones. Se incrementaron un 39,5 por ciento, mientras que los hechos delictivos lo hicieron en un 7,5.

Los robos en vehículos subieron un 7,5% y los detenidos por este delito, un 39,5

Los detenidos por estafa bajaron a la mitad, mientras que los delitos subieron un 7,8 por ciento. La mayoría de estos hechos se cometen a través de la red y por personas que están a miles de kilómetros de Catalunya. Por ello, su detención es muy complicada, por una parte para identificar al autor y después para perseguirlo judicial y policialmente. Este delito está aumentando en toda Catalunya, principalmente por la usurpación o uso ilegítimo de las tarjetas de crédito o la obtención de los datos bancarios a través del ordenador de forma remota.

En 2018 se denunciaron 143 robos en empresas en el Tarragonès, 22 más que el año anterior. En cambio, los detenidos fueron doce –tres menos que en 2018–. Es uno de los delitos –junto con el robo en vehículo– con una tasa de resolución menor, un 9,09 por ciento.

La segunda tipología delictiva en importancia es el que se denomina delitos contra las personas. El año pasado hubo un solo homicidio en el Tarragonès. Ocurrió la madrugada del 22 de octubre en un domicilio de la calle Felip Pedrell de Tarragona, donde una mujer mató a su madre con un cuchillo de cocina. La agresora sigue ingresada en el Institut Pere Mata de Reus.

También están resueltos los nueve casos de tentativa de homicidio y asesinato que se denunciaron, y que conllevaron la detención de los nueve sospechosos.

Con respecto a las agresiones sexuales, subieron un 35,7 por ciento –pasaron de 28 a 38– y los abusos, un 45 –de 51 a 74–. La tasa de resolución se sitúa en 65,8 y 82,4 respectivamente.

Sistema de seguimiento

Desde hace unos años, los Mossos d’Esquadra tienen el Sistema Integral de Seguiment de la Detenció, donde se pormenorizan todos los pasos que tienen que realizar los agentes desde el momento en que realizan un arresto. Los policías que lo realizan, después de leer los derechos a la persona, pasan todos los datos a la Sala de Comandament. Si se trata de una persona agresiva o muy peligrosa, se hace constar en su ficha para reforzar la seguridad, recuerda el sargento Marc Bayón, que está al frente de la Oficina d’Atenció Ciutadana.

El detenido es llevado al Hospital de Santa Tecla para una revisión médica, en una sala apartado del resto de pacientes. Esta visita, por un lado, sirve para dejar constancia si tiene alguna lesión y para saber si sufre alguna patología y si precisa que se le suministre algún medicamento mientras esté detenido. Y así los agentes están autorizados y obligados a hacerlo, siguiendo las pautas médicas. Este informe médico acompaña a las pertenencias personales. Tiene derecho a no ser visitado por el médico, y así lo hará costar el facultativo en su hoja. Pero si presenta heridas o hay sospechas de una enfermedad contagiosa el médico puede consultar su ficha médica

El detenido es conducido a la comisaría de Les Gavarres. Entra por una rampa a la planta –1. Y a partir de este momento y hasta que sale de las dependencias policiales, todos sus movimientos son monitorizados por el sistema de vigilancia. De esta manera, los agentes se protegen de una posible denuncia infundada y el sospechoso de recibir alguna agresión.

Mientras el arrestado está en dependencias policías está controlado por las cámaras de vigilancia

En el momento de entrar en la comisaría siempre tiene que haber algún mando –mínimo un cabo-. En la Zona de Custòdia se le retiran todos los efectos y se ponen en una bolsa precintada – si no tienen ropa se les puede suministrar.–. Solo pueden llevar la ropa y los zapatos –sin cordones-. Se ha dado el caso de detenidos con marcapasos, a los que se les deja el aparato.

Seguidamente se procede a su identificación. Si ha sido detenido anteriormente se le coge la huella de forma digital. En caso contrario, se efectúa una reseña dactilar y fotográfica. Se le indica la celda donde estará, y se le da una manta y un colchón. Las celdas tienen su propio lavabo, aunque no ducha. Si la precisa se le acompaña a otra habitación.

A la hora de tomarle declaración con abogado, en la misma planta hay tres locutorios.

El sargento Bayón asegura que ningún detenido se ha escapado de la comisaría de Campclar, «alguno sí que ha dado un empujón a los agentes». Pero recuerda que las puertas de la zona de calabozos no las pueden abrir los agentes, sino que se hace a través del centro de control.

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