Solo dos paradas del Mercat Central de TGN mantendrán la terraza fuera

Las otras tres se echan atrás. A partir de mañana, toca pagar la ocupación de la calle

CARLA POMEROL

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Algunas terrazas, a las puertas del Mercat. Foto: A. Mariné

Algunas terrazas, a las puertas del Mercat. Foto: A. Mariné

Un total de cinco paradas del Mercat Central de Tarragona llevan desde junio montando su terraza fuera del equipamiento. Todas ellas tienen en común la licencia de bar, condición necesaria para poder gozar de este privilegio. Hasta ahora, el Ayuntamiento no les cobraba nada, como al resto de bares y restaurantes de la ciudad que, con la llegada de la Covid-19, pidieron montar su terraza al exterior de los locales. El Consistorio firmó un decreto que preveía que el privilegio se alargara hasta el 30 de septiembre. Así pues, a partir de mañana, los bares y restaurantes deberán hacer frente a los gastos de terraza. También las paradas del Mercat Central que quieran sacar mesas y sillas al exterior.

La medida en el mercado llegó a propuesta de Espimsa a finales de junio, como alternativa al cierre provisional de las zonas de restauración en el equipamiento municipal, como mesas, bancos y barricas, donde los clientes podían sentarse a tomar algo o a comer. «Era necesario buscar una alternativa para las paradas que tenían licencia de bar», explica Mònica Garcia, directora del Mercat Central.

Se acogieron a la iniciativa un total de seis paradistas, aunque finalmente la panadería decidió tirarse atrás. Así que quedaron cinco. El Xiringuito del Mercat y la charcutería Albert Ribot montan su terraza en la Plaça Corsini, el Nipo –comida japonesa– y el Pladevall, en la calle Governador González y, por último, la pescadería –que también ofrece degustación– Ferditast, en Reding.

Hasta el momento, sacar las sillas y las mesas al exterior no tenía ningún coste para estos paradistas. Ahora la cosa cambia y, a partir de mañana, deberán hacer frente a los gastos de ocupación de la vía pública, de la misma manera que, por ejemplo, hacen los empresarios de la Plaça de la Font. Aquí llega la problemática. Y es que, cabe tener en cuenta, que estos paradistas no podrán montar terraza ni los martes ni los jueves, ya que hay mercadillo, ni los domingos, cuando el Mercat está cerrado. «Además, a partir de las nueve de la noche, que es cuando se anima la cosa, nosotros recogemos», explica Albert Ribot, propietario de la charcutería. Así que, finalmente, solo dos de los cinco paradistas seguirán montando terraza al exterior del Mercat, al menos, hasta diciembre, cuando volverán a valorar la situación.

Más de una cuota, la clave

«Es difícil hacer un balance con tan solo tres meses de prueba, por eso, yo personalmente, quiero ver cómo funciona la terraza durante los tres próximos meses», explica Ribot, quien opina que «la administración no debería tener solo una cuota para la ocupación de la vía pública. Tienen que tener en cuenta que no abrimos los domingos, que las mañanas de martes y jueves no podemos montar, y que a las nueve de la noche, cuando empieza a moverse la cosa, cierra el Mercat».

En esta misma línea se encuentra Josep Gabriel Creus, propietario del Xiringuito del Mercat. «Lo cierto es que no ha ido muy bien, pero continuaremos unos meses más, a ver qué tal», dice Creus. Finalmente, Ferran Peris, de la pescadería Ferditast, tiene claro que desmonta la terraza definitivamente. «No sale a cuenta tener una persona a fuera, para el poco trabajo que hay», concluye el propietario de la pescadería.

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