Solo el 1% de la población tarraconense ha pasado la Covid-19

Un modelo predictivo de seroprevalencia de la URV estima poca inmunidad en Tarragona y todavía menos en el Ebre

Raúl Cosano

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Varios sanitarios realizan análisis en una residencia de personas mayores, durante la lucha contra la pandemia.  FOTO: SALUT

Varios sanitarios realizan análisis en una residencia de personas mayores, durante la lucha contra la pandemia. FOTO: SALUT

Únicamente el 1% de la población tarraconense ha pasado la Covid-19 y ha generado anticuerpos, una incidencia muy baja de la enfermedad que tiene aspectos negativos y también positivos. Es la estimación del modelo predictivo en el que trabaja el investigador, catedrático y profesor del Departament d’Enginyeria Informàtica i Matemàtiques en la URV Àlex Arenas, experto en redes complejas y en el análisis de la propagación de epidemias. Arenas es miembro del grupo de investigación Alephsys (Algorithms Embedded in Physical Systems).

El modelo establece una predicción por territorios, en función de las personas que han pasado por este coronavirus, ya sea en estado infeccioso o asintomático, y también incluyendo las altas y aquella población que ha sufrido la patología y se cura sin saberlo. «Es un incidencia muy baja, lo que quiere decir que, básicamente, la gente no se ha infectado. Eso es bueno y malo. Por un lado, significa que no hay inmunidad y, por lo tanto, queda mucha gente susceptible de infectarse pero, a la vez, es una buena posición porque estamos en una de las zonas que mejor lo tiene para ir pasando fases», explica Arenas.

«Estamos muy lejos de una inmunidad suficiente que nos proteja del ritmo de contagios», explica Àlex Arenas, catedrático y profesor URV

Sin embargo, el nivel de precaución debe ser alto pese a esas cifras más esperanzadoras: «Hay que tener mucho cuidado con la cuestión de la movilidad. Si estas zonas sin tanta incidencia se empiezan a infectar, tendremos un problema». Este análisis de la seroprevalencia viene marcado en parte por la densidad poblacional. Así, las Terres de l’Ebre tienen una inmunidad de menos del 1%, mientras que Tarragona capital muestra una ligeramente superior a ese 1%, según está predicción de investigadores de la URV, que debe quedar más o menos rubricada por el estudio que está haciendo el Estado provincia a provincia.

Se trata, en cualquier caso, de cifras muy escasas para que se genere una inmunidad suficiente que permita reducir las tasas de contagio. En Barcelona la cifra ronda el 9% y en Madrid es del 12%, según este modelo. Otros estudios recientes indican, por ejemplo, una inmunidad algo más baja en Barcelona capital, del 5%, según las pruebas rápidas que han realizado investigadores del Equipo de Atención Primaria Sardenya en la capital catalana. Se trata, de la misma manera, de datos muy reducidos de la llamada inmunidad de rebaño que facilitaría un mayor control sobre la epidemia.

Para Arenas, lo fundamental es hacer test masivos para tener una radiografía lo más definida y exacta posible del nivel de inmunidad. «Habría que hacer test muy masivos, no solo en población con síntomas, sino en sus contactos. Por ejemplo, a partir de una prueba PCR positiva, analizar y seguir todos los contactos de esa persona. Eso todavía no lo tenemos, y es algo que hay que hacer antes de empezar a levantar el confinamiento como se está haciendo, y no en paralelo. De lo contrario, corres el riesgo de que se infecten zonas que en principio estaban bien».

La predicción incluye a infecciosos y a personas que se han curado sin saberlo

De ahí que Arenas, como otros investigadores, sea muy crítico con los tempos de la desescalada y pronostica que habrá rebrotes severos: «El plan de desconfinamiento es adecuado pero se está aplicando precipitadamente. Si incrementamos la movilidad sin tener datos, los modelos nos dicen que habrá un rebrote. No sucederá que sea más elevado que los picos por los que hemos pasado porque no se va a dejar que este rebrote llegue a tanto sin hacer nada. El problema es que tendremos que volver a cerrar, habrá que dar un paso atrás».

Uno de los gráficos publicados por Arenas y sus colaboradores realizaba una predicción retomando la actividad laboral normal el 18 de mayo y pronosticaba un gran incremento de casos a principios de julio y un pico elevado a finales de ese mes. «Es el efecto de precipitarse en la desescalada sin un plan eficaz de detección y aislamiento», asume el físico de la URV, que cree que habrá que volver a fases anteriores.

Arenas reconoce la presión social pero recomienda otro tipo de actuación: «Cuando tienes la observación hecha, entonces anuncias la medida, si quieres de un día para otro. No hace falta anunciarlo con dos semanas de antelación. Hoy por hoy no se tienen esos datos para tomar las decisiones que se están adoptando».

Estas estimaciones son una predicción avanzada al estudio de seroprevalencia que impulsa el Estado desde la semana pasada. Otra cuestión por dilucidar que todavía no tiene consenso científico es la duración de esta inmunidad.

1.500 análisis en la provincia para la ‘foto’ de la inmunidad 

La radiografía del nivel de inmunidad por territorios debe quedar definida por el estudio de prevalencia que lleva a cabo el Ministerio de Sanidad en colaboración con las comunidades autónomas. En la provincia 1.500 personas serán sometidas a estos test, que se llevarán a cabo en los centros de atención primaria y, si no es posible el desplazamiento, en los propios domicilios. Un total de 18 municipios de Tarragona han sido seleccionados, entre ellos algunos de los más grandes como Tarragona, Reus, Cambrils, Tortosa, Vila-seca o Salou, pero también otros más pequeños como Vallmoll, Vilallonga del Camp o Riudoms. 

Los resultados no estarán disponibles antes de seis semanas, ya que las pruebas deben repetirse hasta tres veces. El estudio debe arrojar información útil para seguir con el proceso desescalada. En total se han seleccionado más de 36.000 hogares españoles para tomar parte en la muestra. 
 

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