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Solo el 35% de los mayores de 80 años de Tarragona están vacunados

Salut acelera estos días la protección de los ancianos, la principal asignatura pendiente tras priorizar residencias y sanitarios. El 65% de octogenarios en Tarragona espera la primera dosis

Raúl Cosano

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La camapaña de vacunación avanza más lento de lo previsto en la provincia. DT

La camapaña de vacunación avanza más lento de lo previsto en la provincia. DT

Se cumplen tres meses desde que las residencias de la Mercè en Tarragona y Natzaret, en Móra d’Ebre, inyectaran las primeras vacunas contra la Covid-19. Desde entonces la inoculación ha sido desigual según los colectivos y marcada sobre todo por la escasez de viales y los problemas de suministro. Esta es la situación actual de la campaña de protección en el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre, mientras se aguarda a una inmunización masiva que permita acercarse al final definitivo de la pandemia:

Un 9,9% de tarraconenses están vacunados

Los 79.249 antígenos administrados hacen que un 9,9% de tarraconenses estén protegidos con una primera dosis. De ellos solo un 5% han recibido un segundo pinchazo que les ha procurado la inmunización total. Algo más, un 5,1%, tienen la pauta completa. En ese grupo entran también aquellos que se consideran completamente protegidos aunque solo hayan recibido una dosis: son los menores de 56 años que habían pasado ya la enfermedad. Sin embargo, el ansiado objetivo del 70% estaría, en realidad, algo más cerca, porque habría que tener en cuenta ahí solo los mayores de 16 años, que constituyen la población diana. En ese caso la primera dosis ha llegado ya al 11,8% y la segunda al 6%, cifras ligeramente más elevadas.

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Las Terres de l’Ebre van más rápido que el Camp

No todas las comarcas progresan a la misma velocidad. Por regiones sanitarias, el Camp de Tarragona tiene una cobertura del 9,4% con la primera dosis y del 4,5% con la segunda, frente al 11,8% y al 6,6%, respectivamente, que registran las Terres de l’Ebre. Las comarcas ebrenses, con bastante menos población aunque con un componente rural, van por delante, aupadas por ejemplos como el de la Ribera d’Ebre, con una cobertura de dosis iniciales que supera el 13% y la convierte en la más avanzada.

Mayores y personal de las residencias

Son actualmente los entornos más protegidos porque fueron los primeros en vacunarse. La inmunización está prácticamente completada en las residencias de la provincia con resultados formidables: descenso drástico de casos y defunciones muy esporádicas. Solo un ejemplo: del 18 al 24 de marzo no hubo ni un fallecimiento en la provincia. El 94,4% de los residentes tienen la primera dosis y el 91,6% la segunda, siempre de la marca Pfizer-BioNTech. Casi todas son personas de geriátricos pero también se incluyen residencias de discapacitados. En el caso del personal de las residencias, las cifras son algo inferiores: un 81,7% con la primera dosis y un 77,6% con la cobertura completa. Son cifras igualmente elevadas que muestran cómo la inmunidad se ha logrado en estos equipamientos que han sido los que más han sufrido del SARS-CoV-2.

Personal sanitario en hospitales y CAP

El 82% de trabajadores tarraconenses de entornos hospitalarios y de atención primaria ya lleva una dosis de Pfizer –algunos de Moderna–, mientras que el 64,3% ha completado la inmunización contra el coronavirus. La vacunación comenzó algo después de las residencias pero también se ha considerado prioritaria. Del resto de personal de centros sanitarios y sociosanitarios en el Camp y el Ebre, el 55,3% se ha puesto una inyección y el 6,4% las dos. En los hospitales también se vacunan a pacientes oncológicos o hematológicos, fundamentalmente con la fórmula de Moderna, que no permite tanta movilidad y por eso se centraliza su aplicación.

Grandes dependientes

Otros de esos grupos de riesgo que había que proteger cuanto antes. Antes que a los mayores de 80, se empezó a vacunar a grandes dependientes o personas en programas de atención domiciliaria. También se ha alcanzado una cobertura alta: el 80,2% tienen una dosis y el 64,5% las dos, según los últimos datos del Departament de Salut.

Mayores de 80 años

Es, en estos momentos, el gran desafío de la campaña y la principal cuenta pendiente en Catalunya, en comparación con otras comunidades, pues es la autonomía con el porcentaje más bajo de vacunación a los ancianos. Únicamente hay un 35% de tarraconenses octogenarios con una dosis y un 18,8% con las dos puestas. Familiares de personas con estas franjas han protestada insistentemente por la demora. Se prevé que esos porcentajes se incrementen en las próximas semanas de forma determinantes.

El secretario de Salut Pública, Josep Maria Argimon, ha reconocido que la apuesta ha sido blindar antes las residencias y todos los centros sanitarios para generar los primeros espacios inmunes. El número de dosis a mayores de 80 años se está incrementando estos días, sobre todo con Pfizer, la primera marca y la que envía viales con más regularidad. El 65% en Tarragona espera aún la primera dosis. Salut prevé acabar la protección de este colectivo a mediados de mayo.

Trabajadores esenciales

A mediados de febrero comenzó la inoculación de este colectivo gracias al fármaco de AstraZeneca, que se decidió no administrar a mayores de 55. Mossos d’Esquadra, policías locales o profesores se prestaron a ese primer pinchazo. La vacunación se paró durante casi dos semanas por el temor a graves efectos adversos de trombosis y, tras descartarse el vínculo directo, se ha retomado con los 65 años como tope. Se ha inyectado al 60,5% de los empleados esenciales en Tarragona. Como la segunda dosis se pone a las 12 semanas, solo el 1,8% está inmunizado. Por regiones, el 60,1% de los esenciales del Camp han recibido el primer pinchazo y en el Ebre la cifra sube al 62,6%.

Personas de 60 a 65 años

Corresponden al perfil que se empezó a vacunar la semana pasada tras la reanudación de las inyecciones con AstraZeneca, una vez validada. El 7,4% del colectivo en Tarragona ya se ha vacunado con una dosis, aunque la aplicación de la segunda es testimonial y se queda, por el momento, en el 0,2%. En esta ocasión, el Camp de Tarragona, con una protección del 7,9%, supera al Ebre (5,6%). Docentes de más de 60 pero también personas con patologías forman parte de este grupo que se convoca a través de SMS y se vacuna de forma masiva en instalaciones de Tarragona, Cambrils o Valls y, desde hoy mismo, en un cuarto punto de vacunación ubicado en el pabellón Joan Ortoll de Calafell, para dar servicio a comarcas como el Baix Penedès. Sin embargo, nuevos problemas con la llegada de dosis de AstraZeneca pueden frenar la inmunización durante esta semana. Salut dijo que 148.000 vacunas que deberían llegar estos días se recibirán, como pronto, el próximo lunes, 5 de abril.

Población general

Si a mediados de mayo acaba la vacunación de los de más de 80, comenzará a continuación la de los que tienen de 70 a 79 y, más tarde, la de franjas más jóvenes. Es una incógnita, por el momento, cuándo se hará la vacunación a la población general. Salut ha presentado su plan y tiene la logística preparada pero todo dependerá del número de vacunas que lleguen, la parte más inestable e imprevisible de todo el engranaje sanitario. Queda pendiente qué pasará con los menores de 16 años. La UE aún no ha tomado una decisión al respecto.

Tres meses de vacuna: El ritmo mejora pero es aún insuficiente

Tarragona ha puesto 120.900 dosis totales en tres meses de campaña, a razón de 1.300 inyecciones diarias. Las cifras de pinchazos han mejorado en las últimas semanas –hay puntas de 2.000 o 3.000– pero son igualmente insuficientes para alcanzar el 70% de la población protegida en verano, el objetivo de las autoridades.

Hasta hace poco, la provincia inyectaba unos 1.000 antígenos al día pero deberían ser 5.000 para lograr la inmunidad en agosto y cumplir con las previsiones. La empresa es harto dificultosa. La provincia de Tarragona cuenta con 816.000 habitantes, pero no es necesario vacunar a todos. No se va a inocular, al menos ahora, a los menores de 16 años. Así pues, la población diana de Tarragona queda reducida a 680.314 personas.

De ese total, se pretende vacunar al 70% para la inmunidad de rebaño, que en el caso de Tarragona pasaría por alcanzar los 476.219 ciudadanos. Ahora se han vacunado unos 80.000 y, por tanto, se ronda el 11% de cobertura de la población diana –y el 9,9% de la total–. A dos dosis por vacuna, la protección de rebaño pasa por 952.000 dosis. Ya se han puesto 120.900, así que quedan 831.100, algo así como la cifra mágica y la llave para la normalidad. Eso quiere decir que en los cinco meses que restan para finales de agosto se deberían poner 5.000 vacunas al día en la provincia. 

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