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"Sospecho que detrás habrá una contrapartida política y eso me duele"

El Guardia Civil juan José Mateos, herido en Reus en 1996, se ha retirado por las secuelas

Raúl Cosano

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Así quedó el vestíbulo del aeropuerto de Reus por la bomba de ETA en una papelera.  Foto: Pere Ferré

Así quedó el vestíbulo del aeropuerto de Reus por la bomba de ETA en una papelera. Foto: Pere Ferré

«Ves que tanto dolor ha sido absurdo, que no ha tenido sentido de ningún tipo», dice Juan José Mateos, guardia civil herido hace 21 años por una bomba de ETA en el aeropuerto de Reus. Por entonces tenía 22 años. Después de aquello siguió luchando en las operaciones más crudas y delicadas contra los terroristas, hasta que la pérdida de capacidades –básicamente, la audición– provocaron hace poco la retirada prematura, a los 43 años.

Juan José, autor del libro Los verdugos voluntarios, es muy crítico y recela del desarme: «No espero demasiado. ETA ha sido siempre una mafia, nunca ha hecho lo que en realidad ha dicho, no estoy convencido y creo que los 30 terroristas que puedan quedar en activo no tienen control de todo lo que hay para el desarme».

Mateos ha aprendido ya a hablar de lo que pasó. «La verdad es que me acuerdo del atentado muy a menudo. Hasta hace un tiempo no me gustaba hablar del tema. Me venía abajo. Si no te tratan psicológicamente, las secuelas te pueden durar mucho tiempo», explica. Aquel 20 de julio de 1996 ETA hizo estallar una bomba en una papelera metálica en el hall del aeropuerto de la capital del Baix Camp. «Aquel artefacto cambio para siempre me vida», recuerda. Juan José se vio con sangre en la boca, cortes en el cuello y los tímpanos, en mitad de una nube de polvo. No hubo muertos, pero sí más de 40 heridos, muchos de ellos turistas británicos que estaban en el aeropuerto y que procedían de ciudades como Manchester o Liverpool.

Dos de?adas después, el desarme no provoca en él alivio, sino más bien resquemor y desconfianza. «Sospecho que detrás de esto habrá una contrapartida política, y eso me duele. Incluso creo que está pactado el futuro de presos. Podemos esperar movimientos importantes», cuenta Mateos. Y añade: «Aquí hay un códgio penal vigente. Nos gustará más o menos, pero el terrorista tiene que cumplir la pena íntegra».

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