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Supers de Reus y TGN tenían a empleados sin contrato, haciendo más de 70 horas y sin vacaciones

Cae una red que gestionaba establecimientos en Tarragona y Reus de dos importantes franquicias que explotaban laboralmente a los trabajadores con condiciones abusivas

Àngel Juanpere

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Jornadas semanales de más de 70 horas, con un suelo máximo de 700 euros –les quitaban hasta 200 euros si faltaba dinero en caja– y muchos no tenían ni contrato laboral –por lo que no estaban dados de alta en la Seguridad Social– y otros estaban incluso en situación irregular en el país. La Policía ha desarticulado una trama de empresas gestionadas por ciudadanos paquistaníes que regentaban siete supermercados en Tarragona y Reus de conocidas marcas comerciales, de las que tenían la franquicia. 

La operación policial terminó con la detención de los cinco presuntos responsables, entre ellos el considerado el cabecilla, administrador solidario de dos de las empresas y administrador único de otras dos. La cúpula estaba formada por tres hombres –dos de ellos, hermanos– que ocupaban puestos de responsabilidad en la empresa, mientras que finalmente otro hermano y una mujer se ocupaban de supervisar, contratar la gestión diaria. Ella era la encargada de los supermercados, que hacía la supervisión más directiva de los empleados que trabajaban en las distintas empresas del grupo.

Grupo criminal

Los investigadores consideran que se trata de un grupo criminal que gestionaba dichos supermercados con el objetivo de obtener beneficios al margen de la ley, explotando a los trabajadores laboralmente, empleando habitualmente a extranjeros en situación irregular en España. Por ello, los delitos de los que se les acusa son contra el derecho de los ciudadanos extranjeros, contra los derechos de los trabajadores y de pertenencia a grupo criminal

La investigación se inició el pasado 2 de marzo a raíz del comunicado emitido por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Tarragona. Pedía la colaboración para realizar una inspección conjunta para verificar las condiciones laborales en las que trabajan ciudadanos españoles y extranjeros en siete supermercados de Tarragona y Reus de dos conocidas cadenas de distribución. Dichos establecimientos están gestionados por cinco empresas mercantiles con sedes sociales en Barcelona, Tarragona, Lleida y Sant Boi de Llobregat. 

A últimas horas de la tarde, los agentes y los inspectores de trabajo inspeccionaron, de forma simultánea, los siete supermercados bajo sospecha. En ellos había trabajadores de diversos países: Marruecos, Paquistán, Rumanía, Chile, España, Colombia, Senegal y Venezuela.

Sueldo con descuento

Una de las trabajadoras manifestó a los agentes que trabajaba en el supermercado seis días a la semana, sin vacaciones y por 700 euros, abonados en metálico. Añadió que siempre le descuentan entre 100 y 200 euros por haber faltado dinero de la caja. Otro trabajador dijo que carece de contrato y no está dato de alta en la Seguridad Social. Y que los dos días que había trabajado ha hecho diez horas por jornada. Prácticamente todas las declaraciones van en el mismo sentido. Algunos manifiestan que no tienen vacaciones y que trabajaban 10 horas diarias durante seis días a la semana. 

Una de las personas que trabaja en Reus, natural del Senegal, apuntó que llegó a España en patera en el año 2015, que no trabaja de forma regular en el supermercado, sino cuando hay que descargar el camión de proveedores. Carece de contrato y que no tiene condiciones de trabajo pactadas. Reconoce que no se siente coaccionado, que le gustaría trabajar más horas ya que es lo único que tiene para subsistir y que por ello se ve obligado a aceptarlo.

Uno de los trabajadores manifestó que su función era controlar todo el dinero de las cajas registradoras, guardarlo en la caja fuerte e ingresarlo en el banco. Añadió que él sólo trabaja de lunes a viernes, ocho horas diarias, cobrando 800 euros. Tiene contrato indefenido, está dado de alta en la Seguridad Social y que tiene 40 días de vacaciones pagadas.

Los investigadores aseguran que durante las inspecciones detectaron que casi nunca un dueño tiene en propiedad una sola tienda. Éstas pertenecen, por norma general, a un par de socios, que gestionan normalmente de seis a siete establecimientos. Habitualmente, sólo el dependiente que está en la caja registradora tiene contrato de trabajo y documentación en regla, aunque en el comercio siempre hay tres personas.

Es habitual la utilización de ciudadanos extranjeros, los cuales carecen de autorización para residir en España y, por lo tanto, tampoco tienen permiso para trabajar. Los trabajadores que tienen contratados y dados de alta en la Seguridad Social lo están sólo a tiempo parcial, que nada tiene que ver con el horario que realmente realizan.

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