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Tarragona Diez alumnos de un plan de ocupación cultivan los productos

TGN da cada semana 200 kilos de fruta y verdura a entidades sociales

Los jóvenes mantienen 1,5 hectáreas de terreno junto al Riu Francolí que sirven para repartir la comida a Càritas y a la Creu Roja, así como a  Formació i Treball y Joventut i Vida   
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Hugo y Mábel, el pasado jueves al mediodía, repartiendo en la Parròquia de Sant Francesc.

Hugo y Mábel, el pasado jueves al mediodía, repartiendo en la Parròquia de Sant Francesc.

El Ayuntamiento de Tarragona reparte cada semana unos 200 kilos de fruta y verdura entre cuatro entidades sociales de la ciudad. Lo hace gracias a los diez jóvenes que forman parte del programa de la Casa d’Oficis en Agricultura Ecològica, que a lo largo de este año se lleva a cabo en el Viver Municipal que está situado junto al Riu Francolí. 

Los participantes, que tienen entre 18 y 25 años y que en su gran mayoría ni estudiaban ni trabajan, iniciaron el programa el pasado mes de febrero. Hasta junio llevaron a cabo la parte teórica y empezaron a preparar las 1,5 hectáreas de terreno, que inicialmente se encontraron en malas condiciones y que tuvieron que preparar para poder realizar el cultivo. A partir de junio se inició la parte práctica, en la que los participantes empezaron a  producir alimentos como los tomates, las lechugas, las berenjenas, los calabacines o las sandías. 

Casa d'Oficis
Cuatro de los participantes en el plan municipal de ocupación en agricultura ecológica. FOTO: Lluís Milián

«Son jóvenes que no tenían muy claro qué hacer, y que estaban sin un objetivo concreto. Aquí se les escucha, se les respeta y, lo más importante, logramos que se sientan capaces de hacer cosas y que recuperen su autoestima» explica la directora de la Casa d’Oficis, Mábel Martín, quien remarca que, a parte de la función social que realiza el organismo municipal con las entidades, «también sirve para que estos jóvenes aprendan un oficio o para que vuelvan a matricularse a sus antiguos estudios y puedan sacarse la ESO». Este es el caso de Hugo de los Santos, de 18 años, quien remarca que el plan «me sirve para tener una rutina y aprender un oficio, ya que antes me quedaba mucho tiempo en casa». 

Siete horas al día
El día en la Casa d’Oficis se inicia a las ocho de la mañana, cuando se apuntan en la pizarra las tareas a realizar hasta las tres de la tarde. Se recoge la comida, se preparan los recibos y se apuntan los encargos, entre otras cosas. Asimismo, los jóvenes como Hugo, Pedro, Carlos o Yassin también reciben formación en catalán, en informática o en prevención de riesgos laborales y, sobre todo, escuchan las indicaciones de Jordi y Mábel

Casa d'Oficis, parròquia Sant Francesc
Antonio Rodríguez, de la Parròquia de Sant Francesc, el jueves recibiendo los productos.

El Diari les visitó el pasado jueves. Ese día toca transportar la comida a la Creu Roja y a Càritas, pero como el centro Cafè i Caliu de esta última entidad está cerrado en agosto, el reparto se realiza en la Parròquia de Sant Francesc. Asimismo, los lunes se reparten los casi cien kilos de alimentos a las fundaciones Formació i Treball y Joventut i Vida. «Hacemos llegar los productos a la gente que más lo necesita» indica Mabel Martín, quien calcula que las entidades seguirán  recibiendo los productos ecológicos (obtenidos sin la utilización de productos químicos) hasta el próximo mes de noviembre.  

‘Crecimiento personal’
El concejal d’Ensenyament del Ayuntamiento de Tarragona, Francesc Roca (PSC), remarca que el plan «es una oportunidad para que los jóvenes puedan crecer personalmente durante 12 meses y mejoren sus competencias». Roca indica que «vale la pena» apostar por este tipo de programas, ya que a parte de aportar a los comedores sociales un producto de proximidad que no tienen, «también genera ocupación en sectores en los que normalmente no se apuesta», como es la agricultura, donde en la demarcación de Tarragona «hay un problema generacional y es muy difícil encontrar a gente». 

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