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Tarragona Política

TGN perderá hasta junio el 90% de sus ingresos por el Covid-19

Ricomà asegura que la ciudad se encuentra «en el peor momento desde la Guerra Civil». El gobierno se alía con el PSC para desbloquear pagos e inversiones por un millón de euros

OCTAVI SAUMELL

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El Ayuntamiento de Tarragona ha suspendido el cobro de tasas e impuestos desde el inicio del estado de alarma el 14 de marzo.FOTO: PERE FERRÉ

El Ayuntamiento de Tarragona ha suspendido el cobro de tasas e impuestos desde el inicio del estado de alarma el 14 de marzo.FOTO: PERE FERRÉ

La crisis sanitaria y económica por el coronavirus puede comportar que, hasta el mes de junio, el Ayuntamiento de Tarragona pierda más de un 90% de sus ingresos. Así lo aseguró ayer el concejal de Hisenda, Jordi Fortuny (ERC), quien de esta manera justificó la póliza de crédito de 15 millones de euros que el Consistorio ha solicitado a tres entidades financieras para «poder tener liquidez», «garantizar el abono de las nóminas a los trabajadores y las facturas a los proveedores» y, asimismo, «evitar la suspensión de pagos» por la caída de entradas que las arcas municipales han experimentado desde la entrada en vigor del estado de alarma del pasado 14 de marzo. El plan municipal contempla que se pueda volver a una cierta normalidad en dos meses.

Desde el inicio del confinamiento obligatorio, el Consistorio ha puesto en marcha un paquete de medidas sociales y económicas que ayer fueron avaladas por el Saló de Plens virtual y que, hasta la fecha, ya han supuesto un descenso del 50% de los ingresos respecto al mismo periodo de 2019 sin que aún no se sepa hasta cuando se alargarán.

A lo largo de los últimos 21 días, la corporación local ha suspendido el pago de los tributos municipales –IBI, Vehículos y otros como la plusvalía– a los contribuyentes, y ha devuelto las cuotas del mes de marzo a los abonados de las piscinas y gimnasios del Patronat d’Esports y a las familias que llevan a sus hijos a las Llars d’Infants o la Escola de Música. Tampoco se hace pagar por estacionar el coche en las zonas azules, verdes y naranjas de aparcamiento en la vía pública, mientras que los usuarios de la EMT se han reducido en un 91%. También se ha paralizado la concesión y el cobro por las licencias de obras y se paga el sueldo de los empleados de las empresas que dan servicio al Consistorio para que no presenten ERTEs durante el estado de alarma.

Críticas de JxTGN y CUP

Todo este panorama que se vive desde hace tres semanas llevó ayer al alcalde, Pau Ricomà (ERC), a calificar la situación como «la peor desde la Guerra Civil». Pese a ello, sus teóricos aliados de la oposición –Junts per Tarragona y CUP– se mostraron críticos con la gestión del ejecutivo de ERC y Comuns, mientras que PSC y Ciutadans alargaron la mano para una posible tregua durante la crisis sanitaria.

«Hoy podrían haber articulado medidas en este pleno para luchar contra el Covid-19. Hoy habría sido un buen momento para aprobar partidas para incrementar los recursos en servicios sociales o el acompañamiento o atención domiciliaria», aseguró el portavoz de Junts, Dídac Nadal, quien reiteró al gobierno local que «los partidos de la oposición estamos aquí para ayudar en lo que sea necesario», a la vez que criticó que las compras de emergencia que ha realizado el Consistorio para prevenir el Covid-19 «no durarán ni una semana, son insuficientes».

En la misma linea se expresó Laia Estrada (CUP), quien lamentó que en la sesión extraordinaria y telemática de ayer «no haya ni una sola medida para combatir el coronavirus», acusando al equipo republicano de hacer «lo mínimo» para frenar el impacto que está comportando el virus. Sobre ello, Ricomà se mostró «dolido» con las anticapitalistas y, en referencia a una petición de Rubén Viñuales (Cs) y Elisa Vedrina (PP) para tener «más información sobre lo que está haciendo el gobierno local sobre el Covid-19», enfatizó la necesidad que tiene el gabinete de la Plaça de la Font de «tomar decisiones a un ritmo mucho más urgente que el propio de las comisiones y del pleno», ya que «necesitamos ser más ágiles».

La portavoz cupaire también criticó que el gobierno local acordara con el PSC una modificación del presupuesto municipal por valor de un millón de euros. «A nosotros nos presentaron esta propuesta el 9 de marzo, que era la misma que quisieron aprobar en febrero», afirmó Estrada, quien lamentó que desde entonces ni ERC ni Comuns «no han dialogado más con un partido que hasta la fecha les ha apoyado».

En la modificación presupuestaria aprobada ayer, ejecutivo y PSC pactaron un paquete valorado en 90.000 euros que decantó la balanza para que los socialistas apoyaran la iniciativa, ya que en gran parte eran alegaciones que el principal partido del pleno había presentado a los presupuestos municipales. Este dinero será para el Casal d’Estiu d’Educació Especial (35.000 euros), Escola de Música y Casal Dones (30.000), Volei SPSP (20.000) y Club Ciclista Campclar (10.000 euros). «Apoyamos la modificación presupuestaria porque el gobierno parece que se ha aplicado lo del sit and talk», afirmó la portavoz socialista, Sandra Ramos.

Finalmente, el pleno también avaló ayer la liquidación del presupuesto de 2019, cuyo resultado deja un saldo positivo de 6,2 millones de euros. «Seguimos pendientes de saber si podemos usarlo en su totalidad para luchar contra el Covid-19, que es lo que tocaría. Ustedes –PSC– que están en el Gobierno Central podrían ayudarnos», resaltó finalmente Ricomà, tras corroborar la posible vía de diálogo que se abrió ayer con los socialistas.

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