Tabacalera y Ciutat Residencial podrán seguir

Análisis. La suspensión del POUM obligará a hacer una operación quirúrgica para intentar mantener vivos algunos sectores, ahora en entredicho

NÚRIA RIU

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Tabacalera está llamada a ser el gran equipamiento cultural de la ciudad. FOTO: PERE FERRÉ

Tabacalera está llamada a ser el gran equipamiento cultural de la ciudad. FOTO: PERE FERRÉ

La sentencia del Tribunal Supremo que anula en su totalidad el POUM ha obligado a recurrir al baúl de los recuerdos para desempolvar el plan general de 1995. Después de la larga agonía que supusieron las negociaciones para aprobar el primer Pla d’Ordenació Urbanística Municipal de la historia de Tarragona, en el año 2013, todo el mundo quería dar un carpetazo al pasado. No obstante, el fallo de la sección quinta de la sala del contencioso del alto tribunal nos sitúa de nuevo en la casilla de salida de una ciudad que se proyectó hace más de 25 años.

En los próximos días y semanas los servicios técnicos del Ayuntamiento de Tarragona y de la Generalitat deberán hacer un preciso trabajo de cirugía para determinar qué planes podrían salvarse y cuales no. También han empezado a estudiar la afectación sobre edificios públicos en desuso, sobre los cuales había un proyecto para su recuperación. Y, en este sentido, tanto la Ciutat Residencial, como Tabacalera y La Savinosa no vería hipotecado su futuro. Aunque la antigua fábrica de tabaco estuvo en funcionamiento hasta 2007 y, por tanto, cuando se redactó el plan general aún tenía uso industrial, posteriormente se hizo una modificación que le otorgó el carácter de equipamiento. Una calificación que también es la que tiene el antiguo complejo vacacional, ubicado a escasos metros de la Platja Llarga, en el cual la Generalitat de Catalunya quiere habilitar un albergue de más de 500 plazas. «No debe hacerse ningún cambio más allá del plan especial que se está redactando», apuntaba esta semana el concejal de Territori, Xavier Puig. En cuanto a los equipamientos, también podría seguir adelante la tan anhelada ampliación del hospital Joan XXIII, que está en fase de redacción del proyecto.

Los interrogantes se hacen más evidentes en cuanto al crecimiento de ciudad. El POUM de 2013 estaba hecho en base a una Tarragona que alcanzaría los 185.000 habitantes en 2030 –el último dato de Idescat, correspondiente a 2019 situaba la cifra en 134.515–.Y buena parte de los 45.000 nuevos habitantes se ubicarían en la zona de Llevant en sectores como La Budellera (PPU24) y la Vall del Llorito (PPU41). Ambos también aparecen en el plan general de 1995, aunque con unas dimensiones y unas características algo diferentes. No obstante, los dos planes podrían seguir adelante. «La Budellera no nos la inventamos. En el plan del 95 ya estaban marcados los terrenos como suelo urbanizable, lo que pasa es que una parte estaba como programado y la otra como no, pero aquello ya no era rústico», indica el presidente de la Junta de Compensació de Propietaris del PPU24, José Luis García.

Sin la Horta Gran

En cuanto al sector de la Vall del Llorito, en el que se prevén casi 7.000 nuevas viviendas, es la nueva nomenclatura que se adoptó para el antiguo plan de Terres Cavades. No obstante, es otro de los sectores de crecimiento que podrían activarse. «Si me dicen que tengo que volver al Llorito tendré que estudiarlo, pero entiendo que la sentencia no debería ser motivo suficiente para parar el plan general. Los organismos públicos deberían hablar y negociar porque este no es un tema del POUM, sino que es una cosa puntual de una zona, y no podemos olvidar que este instrumento solo tiene siete años, cuando la vida normal es de unos 18 años, lo que en urbanismo significa que ahora estábamos empezando a poder hacer algo», añade García.

Un cambio sustancial entre ambos planes afecta a otro de los grandes sectores de crecimiento de la ciudad. Es el caso de Horta Gran (PPU46), que preveía la urbanización de los terrenos de la margen derecha del Francolí en los que se preveía la construcción de hasta 5.979 viviendas. Ahora el desarrollo de este barrio ha quedado en agua de borrajas, ya que los terrenos recuperan la calificación de suelo rústico.

Hay dudas en cuanto al PMU-34, que afecta a los terrenos junto al Nou Estadi en los que estaba prevista la construcción de 550 viviendas. Como tal, este no constaba en el antiguo plan. En cambio, otro de los sectores sobre los que se había hablado en los últimos días, como es la urbanización de los terrenos de la Avinguda de Catalunya desde la carretera de Valls (PPU-1) no debería tener inconvenientes para seguir adelante.

En este periodo de transición, hasta que se redacte el nuevo POUM, hay dos ámbitos que podrían coger protagonismo. Es el caso de la zona del Pou Boronat y del PPU-14. Este último comprende los terrenos entre el trazado de la autovía y el Col·legi Sant Pau.

Finalmente, deberá estudiarse minuciosamente qué pasa con el sector Culubret. En el plan general de 1995 este no aparece. Y la suspensión del POUM se produce en un momento en el que se había abierto el periodo de exposición pública del proyecto de reparcelación. Inicialmente sus propietarios tenían previsto poder empezar con el movimiento de tierras el próximo mes de enero. La semana pasada ya se contemplaba que esta fecha podría demorarse ligeramente. «Somos conscientes de que tardaremos un poco en resolverlo, pero tenemos fe en que el Ayuntamiento nos ayude, porque estamos hablando de un proyecto sobre el que había consenso y que genera cerca de 200 puestos de trabajo», afirmaba Quim Culubret, uno de los socios impulsores. Recuerda que llevan más de diez años luchando para sacarlo adelante. «Nosotros no somos promotores. Si esto ahora se queda en un cajón, estaríamos perdidos», concluye.

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