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Tarragona: Baja el precio de los parkings subterráneos pero sube la zona azul

En paralelo, las zonas azules y verdes serán más baratas para estancias cortas y más caras a partir de las 2 horas

NÚRIA RIU

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La usuaria de uno de los aparcamientos soterrados, pagando antes de sacar el coche. FOTO: PERE FERRÉ

La usuaria de uno de los aparcamientos soterrados, pagando antes de sacar el coche. FOTO: PERE FERRÉ

La ciudad pone en marcha una nueva política de precios en materia de aparcamiento que afecta tanto a los parkings soterrados, como a las zonas azules y verdes. El objetivo, en palabras del concejal de Serveis Generals, Jordi Fortuny, es «quitarnos el mantra de que aparcar en Tarragona es caro» e incentivar la actividad comercial en el centro. Y, en este sentido, se ha lanzado una campaña en la que también se ha sumado el sector privado, lo que en total representa la cifra de 4.900 plazas de aparcamiento.

La iniciativa afecta, por un lado, a las 2.419 plazas de aparcamiento de la empresa de Aparcaments Municipals de Tarragona (AMT). Aquí se incluyen los parkings Saavedra, Torroja, Avinguda Catalunya, Tarraco, Companys, Bastos y Joan XXIII, que el pasado mes de diciembre rebajaron sus precios y ahora tienen una tarifa máxima diaria de 4,50 euros. Posteriormente, el pasado 1 de julio también se sumó a la iniciativa Corsini, que lo gestiona Espimsa y que, por otro lado, desde febrero del año pasado ofrece una tarifa de 0,50 euros la hora desde las ocho de la noche del viernes hasta las ocho de la mañana del lunes.

Recientemente también se han sumado a esta campaña los parkings privados que gestiona Empark (Rambla Nova y Pedrera) y Pavapark (Balcó del Mediterrani y Plaça de la Font), que en total suman otras 2.155 plazas y que ofrecerán la posibilidad de aparcar durante todo un día por seis euros. En este caso, los usuarios tendrán que hacer el prepago y reserva previa o avisar presencialmente al inicio de su estancia. Al respecto, José Francisco Gómez, de la empresa Pavapark apuntó que esta nueva política de precios responde a la voluntad de «trabajar con el objetivo de crear una ciudad más amiga y sostenible».

Fortuny aseguró que este conjunto de medidas se han puesto en marcha «porque no sea caro aparcar en un momento de rescisión, en el que necesitamos tirar adelante la economía y el comercio de Tarragona». Sobre al respecto habló también el presidente de Espimsa y concejal de Comerç, Dídac Nadal, quien valoró que este «paso adelante» será «muy buena» de cara al comercio del centro.

Por su parte, el responsable de Mobilitat, Xavier Puig, defendió que esta nueva política de precios «no es un bolet, sino que responde a un modelo». Y, en este sentido, remarcó que «queremos llenar Tarragona de actividad, de vida y de personas».

El objetivo de esta estrategia que se ha lanzado es doble. Por un lado, fomentar la rotación en superficie para las estancias cortas y, por el otro, que aquellas personas que tengan que dejar el coche más de dos horas lo hagan en uno de los aparcamientos soterrados, con unos precios más asequibles. Y, en este sentido, está previsto un cambio en el tarifaje de las zonas azules y verdes, que beneficiará las estancias cortas.

Así, el tíquet de 30 minutos pasará de 0,75 euros que cuesta en la actualidad a 0,20, mientras que el de una hora mantendrá su precio. En cambio, a partir de las dos horas se incrementará el precio de tres a cuatro euros. «Pretendemos que para las estancias largas la gente deje el coche en el parking y que la zona azul sea realmente efectiva», afirmó Fortuny.

Esta propuesta del cambio de tarifas en las zonas azules y verdes se debatirá y se votará en el pleno previsto para mañana viernes y si prospera está previsto que se ponga en marcha de cara al mes de septiembre.

Puig también explicó que otro de los objetivos del Ayuntamiento es «potenciar todos los aparcamientos disuasorios de la ciudad» para descongestionar el centro. «Los ampliaremos y los estamos conectando con el transporte público y la movilidad sostenible», argumentó. De esta forma, quiere favorecerse que «la gente pueda transitar más por las calles de la ciudad».

La campaña se presentó el pasado martes a los representantes del sector comercial de la ciudad, que siempre han denunciado que este era una de los principales handicaps respecto a las grandes superficies comerciales. En la conversación también surgió la posibilidad de aplicar bonificaciones de cara a sus clientes y también para la restauración. Sobre al respecto, Nadal apuntó que «es un tema que estamos estudiando». La opción que ahora mismo está encima de la mesa es que pueda gestionarse mediante la aplicación de Tarragona Comerç.

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