Tarragona: Maquinaria hecha arte

La muestra sobre la fábrica Trepat, comisariada por Joan Fontcuberta, se puede visitar hasta el 1 de marzo

GLORIA AZNAR

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Reportaje sobre los trabajadores de la fábrica, que en los años 40 y 50 era una de las más importantes del país. FOTO: Cedida

Reportaje sobre los trabajadores de la fábrica, que en los años 40 y 50 era una de las más importantes del país. FOTO: Cedida

Motores, tornillos, cilindros, pernos o llaves inglesas. Maquinaria agrícola y mecanismos internos. Los engranajes de la Revolución Industrial suscitaron en su día la admiración de fotógrafos internacionales de la talla de Man Ray, Albert Renger-Patzch, Laslo Moholy-Nagy, Charles Sheeler, Alexander Rodchenko o el matrimonio Becher. Personalidades, todas ellas, que en un momento u otro pasaron por la fábrica J. Trepat de Tàrrega, hoy en día un museo, para plasmar con sus objetivos la realidad del momento.

Un momento de la inauguración de la muestra, el pasado mes de diciembre en la Casa Canals de Tarragona. FOTO: Alba Mariné

Una setentena de estas imágenes, entre originales vintage y copias modernas, son las que conforman la exposición Trepat. Un cas d’estudi de les avantguardes fotogràfiques, que se puede visitar hasta el 1 de marzo en la Casa Canals de Tarragona. Muestra comisariada por el reputado fotógrafo Joan Fontcuberta y que llega a la ciudad de la mano de la Fundació Forvm.

La exposición se concibió en sus orígenes como un homenaje a la fábrica, en su centenario. Así, Joan Fontcuberta se zambulló entre sus archivos, de los que fue rescatando pequeñas joyas. «Había desde reportajes de los trabajadores a fotos para calendarios o catálogos de venta», cuenta. La clave radica en la personalidad del empresario Josep Trepat. «Era una persona muy observadora y tenía sensibilidad. A causa de sus negocios viajaba mucho y si iba por ejemplo a París, visitaba las exposiciones de fotografía moderna. Entonces, fue invitando a la fábrica a algunos de los fotógrafos que a él le atraían», explica este profesional.

De tal manera que se han encontrado obras «punteras en la historia» que visualizan nuevas corrientes artísticas que representaron un cambio de paradigma en la creación fotográfica. Fontcuberta destaca cómo «en Europa se hacían cosas novedosas. Las vanguardias vinculadas a los movimientos de renovación, a la estética moderna, reivindican las nuevas formas de la arquitectura, de la ingeniería. Y los fotógrafos se extasiaban con la Torre Eiffel, con los puentes de hierro y las nuevas estaciones de ferrocarril, construido con todo el ingenio metalúrgico de entonces», relata.

«Este archivo de Trepat demuestra que si se mira con perspectiva histórica a lo largo de cien años se encuentra el espíritu del tiempo». En este sentido, puntualiza que «hay algunas imágenes que prácticamente de forma espontánea se corresponden con el surrealismo, otras con el realismo social, el constructivismo, el cubismo o la Nueva Objetividad. Y también otros fotógrafos del momento, anónimos, seguían estas tendencias que estaban perfectamente tipificadas como escuelas internacionales». Unas nuevas maneras de mirar que llegaron para quedarse hasta nuestros días.

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