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El Ayuntamiento descarta un hotel en La Savinosa y estudia su demolición

El alcalde ha enviado una carta a la presidenta de la Diputació en la que pide quitar las vallas y abrir el espacio a la ciudadanía, mientras se busca una solución de consenso

Núria Riu

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Preventorio de la Savinosa. FOTO: Àngel Juanpere

Preventorio de la Savinosa. FOTO: Àngel Juanpere

La sentencia del Tribunal Supremo que anula el POUM de 2013 ha cambiado los planes respecto a la recuperación del antiguo preventorio de La Savinosa. El Ayuntamiento de Tarragona aparca definitivamente el proyecto que se había consensuado con la Diputació, a través del cual se preveía la construcción de un hotel de gama superior, e incluso abre la puerta a la posibilidad de demoler las instalaciones que permanecen abandonadas desde 1972.

Los detalles los daba a conocer este viernes el concejal de Territori, Xavier Puig, tras la reunión de la Comissió Municipal d’Urbanisme. En esta, el representante municipal ha presentado el nuevo escenario que se dibuja, después de la reunión que se celebró esta semana entre el Ayuntamiento, la Diputació y la Generalitat. «El POUM ya es historia y la modificación del POUM que pretendía tramitarse también», indicó el edil republicano. El plan general de 1995 cataloga este espacio como equipamiento, por tanto, la construcción de un hotel es imposible si no se aborda un cambio de este instrumento. Una opción que ahora se descarta, ya que el equipo de gobierno asegura que no hay el consenso suficiente. «Estamos abiertos a tirar adelante cualquier uso equipamental, como puede ser el educativo, universitario o medioambiental, pero siempre en la dirección de renaturalizar el espacio», ha indicado Puig.

Imagen virtual de cómo quedaría el preventorio de La Savinosa.  FOTO: Ayuntamiento de Tarragona

Descartada esta posibilidad, el contador se pone de nuevo a cero. Y todos los escenarios están abiertos. En este sentido, el Gobierno municipal defiende que los episodios de emergencia climática que se han registrado en el último año y la situación de pandemia han generado un nuevo contexto en el que han cambiado las «priorizaciones» de la población y en el que «todos hemos aprendido algo». Con esas nuevas circunstancias, el Ejecutivo defiende que hay que «establecer complicidades» y «flexibilizar consensos» para alcanzar una propuesta sin grietas.

En este contexto, el Consistorio abre la puerta a la posibilidad de estudiar la petición de la Diputació, que proponía una posible descatalogación de los edificios del preventorio, que son un Bien Cultural de Interés Local (BCIL). «Todo dependerá de cuál sea la alternativa y si puede justificarse que el valor que llevó a esta catalogación ha caído», ha señalado Puig. En cualquier caso, deberá ser el titular del inmueble, por tanto el ente supramunicipal, el que inicie la tramitación y la Comissió de Cultura de la Generalitat tendrá la última palabra.

«La liberación de este espacio de 43.000 metros cuadrados sería la primera intervención en cincuenta años»

Mientras se estudia esta posibilidad y las diferentes alternativas de cara a un futuro, el Ayuntamiento defiende la «renaturalización» del espacio. Y, a corto plazo, esto pasa por eliminar la valla perimetral y permitir el acceso a la finca de la ciudadanía. Es una propuesta que el alcalde, Pau Ricomà, ya ha solicitado a la presidenta de la Diputació, Noemí Llauradó, a través de una carta que fue enviada esta misma semana. Puig defendió que esta es una solución que permitiría «liberar un espacio de 43.000 metros cuadrados como zona natural y abierta para que lo disfrute la ciudadanía, en un momento en el que el litoral es la Rambla». 

La propuesta aún no ha recibido una respuesta. Sin embargo, el Consistorio argumenta que es una solución «ágil» y «no muy costosa», a la vez que «sería la primera intervención en cincuenta años».

Durante la rueda de prensa, el concejal Xavier Puig ha presentado el render que han elaborado los técnicos municipales en el que puede verse el impacto visual y paisajístico del proyecto que aprobó la Diputació de Tarragona el pasado 8 de febrero de 2019. Este preveía pasar de un techo de 10.000 metros cuadrados a unos 24.500. El futuro hotel ocupaba una parte central de las instalaciones. Este se planteó en el pabellón central, con una superficie máxima de 8.171 metros cuadrados.

«Estamos en un contexto en el que el POUM ya es historia y la modificación pretendía hacerse también»

Puig ha argumentado que el cambio de planteamiento tuvo una acogida «positiva» entre los diferentes partidos municipales ya que «el análisis de la sentencia ha cambiado las condiciones del juego». Asimismo, este ha apuntado que «compartimos los valores» de la movilización prevista para este domingo. Esta la han convocado diferentes entidades ecologistas del Camp de Tarragona, bajo el paraguas de la plataforma SOS Costa Daurada. El objetivo es proteger y renaturalizar este espacio y exigir que no se construya un hotel. A pesar de que esta opción se descarta, uno de sus portavoces indica que la movilización sigue adelante. «Seguiremos presionando para que no quede en papel mojado», ha señalado. 

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