Tarragona lucha por salvar el Mercat de la Pagesia de la Plaça dels Carros

Abrir el equipamiento a otras actividades, ampliar el abanico de precios e incrementar la comunicación con el Barri del Port, son algunas de las medidas previstas desde Espimsa

CARLA POMEROL

Whatsapp
Los comerciantes piden a los vecinos para que se acerquen hasta la Plaça dels Carros los sábados por la mañana. Foto: Fabián Acidres

Los comerciantes piden a los vecinos para que se acerquen hasta la Plaça dels Carros los sábados por la mañana. Foto: Fabián Acidres

El Mercat de la Pagesia de la Plaça dels Carros no tira. Y esto no es ningún secreto. Ayer por la mañana solo había cuatro paradas de las veinte que había en un inicio. La iniciativa empezó fuerte y con ganas, pero el asunto se ha ido deshinchando a medida que han pasado los meses. Cinco meses después de su puesta en marcha, los paradistas aseguran que, si la cosa sigue así, tomarán medidas. Por eso, desde la empresa de Mercats de Tarragona, Espimsa, –organismo municipal que gestiona los mercados y mercadillos de la ciudad–, se está elaborando un plan de rescate que ayude a impulsar el reivindicado Mercat de la Pagesia de la Part Baixa.

A grandes rasgos, la intención de la empresa es abrir el mercado a otras actividades distintas a la alimentación, incrementar la publicidad entre el vecindario del Barri del Port y, finalmente, trasladar algunos actos festivos que se celebran ahora en la zona centro a la Plaça dels Carros. El objetivo es revivir un mercado que no acaba de activarse como se esperaba.

Se inauguró el pasado 10 de julio con cinco paradas, principalmente de frutas y verduras, todas ellas regentadas por los propios productores. La idea era fomentar la venta directa, de temporada, ecológica y de proximidad. La poca afluencia de clientela ha hecho que algunas de las paradas desistieran y no hayan vuelto. En un principio, tal como contempla el pliegue de condiciones, los paradistas debían acreditar que un mínimo del 50% del producto que vendían era propio, dándole así un valor añadido al mercado. «Como es lógico, el producto se encarece, lo que hace tirar hacía atrás a los vecinos», explica la presidenta de la Associació de Veïns del Barri del Port, Carmen Puig, quien añade que «este mercado ha sido muy reivindicado por todos. Ahora es el momento de demostrar que nos lo merecemos». Puig hace un llamamiento a los vecinos para que se acerquen hasta la Plaça dels Carros los sábados por la mañana.

El objetivo es revivir un mercado que no acaba de activarse como se esperaba. Foto: Fabián Acidres

Espimsa es consciente de la situación que vive el equipamiento y por eso está trabajando en una serie de medidas. «La consolidación de un mercadillo necesita de, al menos, tres años para ver y analizar resultados», explica Dídac Nadal, presidente de la Empresa de Mercats, quien añade que «además, cabe decir que este mercado se ha puesto en marcha en uno de los peores momento. Seguro que así lo historia lo demuestra». Nadal asegura que «ahora estamos corrigiendo algunos desajustes».

¿Paradas de ropa?

Para empezar, la intención es abrir el mercado a otras actividades, más allá de la venta de productos de alimentación de producción propia, ecológicos, de proximidad y sin intermediarios. «La idea es ser capaces de ofrecer un abanico de precios más variado para que todos los públicos puedan comprar. Eso sí, siempre respetando la calidad», explica Nadal. En el último consejo de administración de Espimsa, el presidente incluso habló de incluir otra tipología de paradas, como por ejemplo, de ropa, cosa que en un principio se descartó rotundamente. La idea no acabó de gustar al consejo de administración. «Es una opción valorable, pero todavía no hay nada cerrado», explica Nadal.

La segunda acción que tomará la empresa es la de incrementar la comunicación en el Barri del Port, que es donde se encuentran los 20.000 posibles clientes del mercado. «Colgaremos carteles, haremos trípticos, lo que haga falta para que todo el mundo sepa lo que hacemos en la Plaça dels Carros», dice Nadal, quien reconoce que «cambiar los hábitos de los vecinos, como el de ir al supermercado de turno, es muy difícil, pero posible».

La tercera medida es «seguir dinamizando el equipamiento», dice Nadal. Según él, se han llevado a cabo muchas actividades festivas y culturales en la plaza desde la puesta en marcha del mercadillo. Según los paradistas, solo se han hecho dos actos: «una degustación de avellanas y unas jornadas de ajedrez». Nadal no descarta trasladar algunas ferias –que tradicionalmente se celebran en la Plaça Corsini, como la del Oli o la del Vi– a la Plaça dels Carros.

El Ayuntamiento lucha por dinamizar el espacio para atraer a más clientes. Foto: Fabián Acidres

Además, Nadal asegura que está trabajando un convenio con Aparcaments para facilitar el aparcamiento en el parking de la Pedrera para los clientes. Con todas estas medidas, Mercats de Tarragona prevé revivir el equipamiento que, en un futuro, deberá actuar como eje vertebrador de la Part Baixa.

Ayer, cuatro paradas

Ayer, a las 11 de la mañana, había cuatro paradas –dos de frutas y verduras, una de aceite y otra de quesos–, y 3 clientes. Una de ellas Sandra, quien alerta: «Si los vecinos no reaccionamos, este mercado desaparecerá. Nosotros también tenemos cierta responsabilidad en este caso», opinaba.

Quim Ricomà, paradista que vendía aceite de L’Argilaga, decía tener identificado el problema: «La gente no sabe que estamos aquí. De la Rambla Nova hacía abajo, esto debería ser la Plaça del Fòrum 2». El productor coincide con Nadal que es necesario «llenar la plaza y darle vidilla». Tanto él como el resto de paradistas se quejan de la poca limpieza que hay en la plaza. «No es lógico que vengan a limpiar después, en lugar de antes. Hay hasta excrementos de perros en el suelo», comentaba ayer Ricomà.

Otro paradista, Jesús Mora, vende quesos y otros lácticos, y viene cada sábado desde Vandellós. «Si no hay un cambio de funcionamiento, esto acabará mal. Ya hay gente que lo ha dejado y el resto pensamos igual», alertaba Mora.

Temas

Comentarios

Lea También