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Tarragona pide a la Generalitat volver a abrir el Fortí de la Reina

Ayuntamiento y propiedad trabajan para que el monumento pueda volver a albergar un restaurante en su interior

Octavi Saumell

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Un paso cerrado y peligroso. El entorno del monumento del Miracle se encuentra en un evidente estado de deterioro. FOTO: Pere Ferré

Un paso cerrado y peligroso. El entorno del monumento del Miracle se encuentra en un evidente estado de deterioro. FOTO: Pere Ferré

El Ayuntamiento de Tarragona quiere que la Generalitat de Catalunya defina, antes de verano, las condiciones que deberá tener el nuevo restaurante que se construya en el interior del Fortí de la Reina. Así lo asegura al Diari el concejal de Urbanisme, Josep Maria Milà (PSC), quien confirma que la voluntad del equipo de gobierno municipal (PSC–PP) es la de volver a dar actividad al Bé Cultural d’Interès Nacional (BCIN) que está sin ningún tipo de uso desde hace casi una década, después de que fuera desmontado por orden judicial en 2009. 

La última sentencia del Tribunal Supremo, avanzada en la edición de ayer por el Diari, ha supuesto el definitivo punto y final a la batalla por la indemnización por el cierre del negocio, que finalmente se ha resuelto a favor del Ayuntamiento de Tarragona pese a que el dueño presentó una reclamación patrimonial por valor de unos 18 millones de euros al entender que la justicia había incurrido en un error judicial «flagrante» para sentenciar en su contra. 

Tres millones de euros

Ahora, de forma paralela al conflicto económico por el cierre del restaurante, Consistorio y propiedad trabajan conjuntamente para que el monumento situado en la Punta del Miracle vuelva a contar con un negocio en su interior. Según afirma el edil tarraconense, el dueño del Fortí ya ha presentado un anteproyecto de plan especial para actuar tanto en el interior del monumento como en su entorno, que se encuentra en un evidente estado de degradación, en una actuación cuyo presupuesto sería de unos tres millones. 

«Somos favorables a volver a dar actividad al recinto, queremos encontrarle una salida con un proyecto que sea mínimamente brillante pero que respete el bien a preservar», remarca el máximo responsable de Territori municipal, quien recuerda que el Pla d’Ordenació Urbanística Municipal (POUM) vigente prevé la posibilidad de que en la Punta del Miracle pueda ubicarse, de nuevo, un restaurante. La ficha urbanística del Plan General que entró en vigor en 2013 especifica que el Fortí de la Reina es un «equipamiento privado histórico–artístico» cuyos usos permitidos son «museo, biblioteca, videoteca, salas de exposición, actividades culturales y de restauración que sean compatibles con el monumento». 

La volumetría

Precisamente, esta es ahora la gran duda que tienen Ayuntamiento y propietario, que piden a la Generalitat que concrete antes de verano qué se entiende por «compatibilidad con el monumento».  Sobre ello, Josep Maria Milà se muestra contundente: «La Generalitat debe especificar las condiciones en las que podrá ubicarse el negocio.

Por una parte, debe definirse la volumetría interior que se podrá edificar, así como la parte del Fortí que puede sobrepasar mínimamente la cornisa de las paredes exteriores», indica el político, quien quiere que la administración autonómica diga si el futuro recinto podrá tener, o no, dos plantas, como tenía en el pasado, cuando estuvo abierto entre 1993 y 2008. Milà espera que el Govern «tome una decisión consensuada en un mes y medio», de forma que la propiedad pueda decidir si, en base a las condiciones exigidas para respetar el monumento, tira hacia adelante la inversión. 

«Llevamos más de un año hablando sobre el tema, y es una cuestión en la que hay diferentes sensibilidades. Espero que la Comissió de Patrimoni tome una decisión en breve para poder decidir», remarca el edil de la formación socialista, quien descarta que el Consistorio pueda adquirir en el futuro el espacio. «No lo hemos estudiado. En Tarragona ya hay mucho patrimonio», afirma Josep Maria Milà.  

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