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Tarragona proveía de droga a Navarra para los Sanfermines

La heroína que llegaba desde Pakistán vía puerto o aeropuerto de Barcelona era primero adulterada  en Torreforta

Àngel Juanpere

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Droga y armas decomisado durante la operación policial. Foto: dt

Droga y armas decomisado durante la operación policial. Foto: dt

La Guardia Civil de Navarra y la Guàrdia Urbana de Tarragona han detenido a nueve personas y han intervenido 54 kilos de «speed» de gran pureza, valorados en unos dos millones de euros una vez adulterados, que estaban destinados a su distribución durante los próximos Sanfermines.

En la llamada operación Perillán se ha detenido a siete españoles, un búlgaro y un marroquí (seis hombres y tres mujeres) y se realizaron cuatro registros domiciliarios, uno de ellos en Zumárraga (Guipúzcoa) y tres en Tarragona.

Los agentes han intervenido 54 kilos de speed (unas 200.000 dosis una vez adulterada la droga), 300 gramos de heroína, dos kilos de hachís, 10.000 euros en efectivo y dos vehículos, diversas armas y munición,  así como material para el corte y distribución de la droga. La operación continúa abierta, comentó ayer el capitán de la Policía Judicial Gerardo Suárez, que destacó las grandes medidas de seguridad que utilizaba este grupo, con vehículos lanzadera para detectar controles policiales y dobles fondos en los coches.

Además, cuando el vehículo cargado de droga llegaba a Navarra, lo dejaban unos días en la calle para detectar la presencia policial en la zona antes de retirar del mismo las sustancias estupefacientes.

Las investigaciones se iniciaron cuando agentes de la Guardia Civil supieron hace casi un año de la existencia de una organización con conexiones nacionales e internacionales dedicada a la distribución de sustancias estupefacientes.

Subfusil de asalto (arma de guerra) y pistola hallados en Torreforta. Foto: DT

Por ello, establecieron varios dispositivos de seguimiento y control sobre estas personas, una operación que culminó con la detención de nueve personas, dos de ellas consideradas los cabecillas de la banda, que han ingresado en prisión, mientras el resto ha quedado en libertad con cargos.

Una parte del grupo estaba especializada en el tráfico de speed y hachís y adquiría grandes cantidades de estas sustancias a organizaciones asentadas, respectivamente, en Holanda y Marruecos.

La rama tarraconense

La segunda rama de la organización, especializada en el tráfico de heroína, introducía la droga procedente de Pakistán a través del puerto y el aeropuerto de Barcelona y después la enviaba a Tarragona, donde disponían de varios lugares de almacenamiento y tratamiento. Es aquí cuando se solicitó la ayuda de la Guàrdia Urbana de Tarragona, concretamente de la Unitat de Delinqüència Urbana (UDU) para que realizara las vigilancias y seguimientos. Después de tres meses de trabajo, el pasado 21 de junio se entró en los tres pisos de la demarcación con una orden del Juzgado de Instrucción 6 de Tarragona. A las siete de la mañana se accedió a un piso de la calle Tortosa de Torreforta, dos horas más tarde en otro de un bloque de la carretera de València del  mismo barrio y finalmente el tercero en Torredembarra. En cada una de las viviendas se detuvo a un pareja.

Momento de intervención policial en Torreforta. Foto: DT

Armas para intimidar

El inquilino del piso de la carretera de València tenía cuatro armas –una pistola de un solo tiro 6,35 mm, una pistola semiautomática Glock de 9 mm, una escopeta Fabarm Martial Ultrashort 14 y un fusil de asalto semiautomático 222 Rem–, además de cien cartuchos.

La heroína –tras ser adulterada en Tarragona– junto con el resto de la droga era llevada a Torredembarra y finalmente era trasladada a diversas comunidades, entre ellas Navarra y, más concretamente, a Pamplona para su venta durante los Sanfermines.

Suárez señaló que los miembros de la organización no dudaban en exigir a sus clientes, bajo amenazas de muerte, el pago de sus deudas, para lo que exhibían las armas que han sido intervenidas. Menos una de ellas, que carecía de documentación, el resto eran legales, ya que uno de los miembros de la banda tenía licencia de armas en la modalidad de tiro olímpico. 

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