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Tarragona quiere incorporar el Mediterráneo como activo turístico

Las playas no han formado parte de la estrategia de promoción de la ciudad, por lo que ahora quiere sumarse este valor como un nuevo elemento de atracción

Núria Riu

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Tarragona, pese a sus siete kilómetros de playa, no ha sabido venderse como destino de costa. Lluís Milián

Tarragona, pese a sus siete kilómetros de playa, no ha sabido venderse como destino de costa. Lluís Milián

Tarragona es una ciudad Mediterránea? Cuando se hizo el estudio sobre la Marca Ciudad uno de los datos más llamativos fue que desde el exterior se concebía Girona como una ciudad Mediterránea y en cambio la capital del Tarragonès, no. Los encuestados asociaban la capital gerundense con la Costa Brava. En cambio, a partir de sus respuestas pudo comprobarse que se percibía Tarragona como una ciudad de interior. 

La información fue muy reveladora y marcará la nueva estrategia del Patronat de Turisme de Tarragona. Así lo explicó su gerente, Ángel Arenas, cuando hace poco más de un año asumió el cargo. Y ya se han previsto las primeras acciones para trabajar en esta línea. Según avanzó la concejal de Turisme del Ayuntamiento de Tarragona, Inmaculada Rodríguez, en verano del año que viene se llevará a cabo un estudio de las playas desde el punto de vista turístico. «Queremos tener un conocimiento de los turistas que nos vienen, su perfil y el nivel de satisfacción», explica.

El estudio de campo va a realizarlo una consultoría para que, a partir de ahí, pueda definirse esta nueva estrategia de promoción. «La idea es que se hagan entrevistas personales diariamente en temporada alta, para saber más sobre los hábitos, el nivel de conocimiento y las posibilidades de mejora», añade Arenas.

Tarragona cuenta con casi siete kilómetros de playa de norte a sur. El año pasado Tamarit, La Móra, La Savinosa y L’Arrabassada obtuvieron la máxima distinción de calidad, tal como acredita la bandera azul. Y a lo largo de todo el litoral hay un camino de ronda que además de dar acceso a remotas calas permite conocer algunos de los antiguos masos, así como el antiguo puerto romano. Son algunos de los activos ligados a esta oferta que, a partir de este trabajo que acaba de empezar, quieren ponerse en valor.

Más allá del patrimonio

Las encuestas a pie de playa iniciarán la primera fase de esta actuación para sumar el litoral a la oferta turística. Durante muchos años ésta se ha centrado básicamente en promocionar el patrimonio como elemento central. 
En los últimos meses Tarragona ha encontrado nuevos mecanismos de seguir dando a conocer este legado. A través de las acciones que promueve el grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, de la Agència Catalana de Turisme y ahora también con el proyecto ‘Unesco World Heritage Journeys of Europe’ se están consiguiendo buenos resultados. 

El año pasado ya se superaron los dos millones de visitantes y de momento este 2017 ya se ha superado la cifra de pernoctaciones respecto al total del año pasado. Por lo que ahora quiere seguirse trabajando en la construcción de un relato de ciudad, más allá del patrimonio, que ayude a consolidar esta apuesta familiar o de escapada en la que quiere especializarse Tarragona.

La concejal de Turismo explica que «se trata de hacer de Tarragona una ciudad Mediterránea». Y este proceso de reconciliación con el mar incluye también el hecho de poner en valor todos aquellos elementos que se asocian con la Mediterraneidad. Es el caso de las tradiciones y de la cultura. «Es una marca a nivel mundial que conlleva a un montón de aspectos y que debemos poder incluir», describe Arenas.

Tarragona inicia esta nueva andadura en un momento en el que cree que puede aprovechar los buenos datos que ha supuesto la nueva estrategia de cruceros y que este año se ha traducido en la llegada de 51.390 cruceristas al enclave tarraconense.

«Hemos dado un salto importante como ciudad destino de cruceros, y ahora podemos incluir este mensaje en el relato», argumenta Inmaculada Rodríguez. 

En el periodo de abril a octubre atracaron en el enclave tarraconense un total de 37 buques, cifra que ha crecido considerablemente ya que tan solo  hace tres años en Tarragona llegaron tres cruceros con 1.893 pasajeros en total.

Las previsiones a corto plazo son buenas. Según avanzó la Taula de Creuers, se espera que los datos puedan seguir mejorando el año que viene ya que se espera la llegada de 55 buques y de alrededor de 80.000 pasajeros. La concejal Inmaculada Rodríguez valora que «nos ayuda a que se perciba Tarragona como una ciudad de mar».

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