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Tarragona registra el menor número de pacientes de Covid en 15 meses

Solo el 3% de ingresados son por el virus, el registro más bajo desde verano de 2020. Septiembre se ha saldado con una ‘rentrée’ tranquila 

Raúl Cosano

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Una sanitaria durante la pandemia en el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa.  FOTO: ICS Ebre

Una sanitaria durante la pandemia en el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa. FOTO: ICS Ebre

«Los enfermos de Covid-19 han ido desapareciendo de los hospitales, ahora el virus no supone ningún estrés, trabajamos con él como una enfermedad más. La situación es completamente tranquila», reconoce Antoni Castro, jefe de medicina intensiva del Hospital Sant Joan de Reus. «Afortunadamente, los colapsos forman parte del pasado y los hospitales pueden asumir ahora el trabajo sin problemas», cuenta Castro. 

La situación, en general, es estable, y ahora parte del sistema sanitario se esmera en seguir con un funcionamiento normal, lo que supone ir dando salida a toda la atención que se ha ido postergando.

«La situación en referencia a la Covid-19 es positiva, está todo muy controlado. El problema más importante es que las agendas están muy apretadas, sobre todo a nivel quirúrgico. Hay una lista larga de pacientes en standby, porque la quinta ola también afectó, y ahora hay que ir dando salida a eso», indica Tani Francesch, médico especialista en geriatría y curas paliativas en Joan XXIII. 

«Ahora el virus es una enfermedad más y no supone un estrés para los hospitales»

Los 26 ingresados actuales por SARS-CoV-2 en la provincia ejercen una presión asistencial casi marginal. Son una sexta parte del pico de la quinta ola, a inicios de agosto (185). Por hacer otra comparativa que ilustre dónde estamos ahora: en enero, en la tercera ola, se alcanzaron los 366 tarraconenses hospitalizados. 

A su vez, esos 26 pacientes notificados ayer –cuatro menos que el día anterior– son la cifra más baja de los últimos 15 meses. Hay que regresar a mediados de agosto de 2020 para ver un dato más reducido, en aquel verano posterior al gran confinamiento domiciliario que fue muy plácido. 

Parecida dinámica experimentan los hospitalizados en la UCI. El desalojo de los intensivos es el que más cuesta de conseguir en el tiempo, debido a que la estancia media suele ser mayor. En este caso, las cifras se parecen a las que había este mes de junio, antes del estallido de la quinta ola. 

Los datos del Ministerio de Sanidad y del Instituto Carlos III muestran que Tarragona figura entre las provincias donde la pandemia está más controlada. Los casos han bajado un 49% en 14 días. Hay un 1,4% de camas en la provincia ocupadas por enfermos de Covid-19. Es uno de los datos más bajos de toda España. 

«Hemos amortiguado muy bien la vuelta al cole y al trabajo. Puede haber una subida moderada»

Tres menores de 40 en la UCI

El balance del Departament de Salut va en esa misma línea: solo el 3,1% de los hospitalizados en Tarragona son por coronavirus. En el caso de las UCI, son el 23%. En estas últimas semanas también se ha conseguido vaciar los intensivos de gente joven, aunque todavía quedan. Aún hay tres personas de menos de 40 años ingresadas en críticos en Tarragona. En julio llegó a haber 12, cuatro veces más. Asimismo, el impacto de la ola veraniega ha sido tal que también queda gente joven en planta. Salut comunicó ayer que ha abandonado la planta un adolescente, de la franja de 10 a 19 años. Queda un veinteañero (20-29) todavía ingresado.  

Aunque hay quien intuye el final de la pandemia, sobre todo por el alto porcentaje de vacunación, el mensaje, por parte de científicos y sanitarios, sigue siendo de precaución y calma. «Si algo hemos aprendido en estos casi dos años de pandemia, es que tenemos que ser muy prudentes. Es verdad que los casos han disminuido de forma espectacular y que estamos en registros muy bajos, pero cada vez que han bajado han vuelto a subir», dice Òscar Ros, vocal de relaciones institucionales del Col·legi Oficial de Metges de Tarragona (COMT).  

«Niveles asumibles»

Ros apunta a un escenario que puede convertirse en habitual en los próximos meses en los que se va seguir luchando contra el virus: «Estamos en unos niveles de incidencia que son aceptables y que los hospitales pueden asumir. Ahora mismo no es planteable que no haya enfermos de Covid-19, irán apareciendo casos pero el sistema los puede asimilar». 

¿Cuál es la situación desde el punto de vista epidemiológico? El número de contagios diarios sigue bajo. Ayer se comunicaron 60, en la tónica de los últimos días. Aunque la incidencia o el riesgo de rebrote van a la baja, algunos indicadores como la Rt, o velocidad de contagio, suben ligeramente, en una situación que, por el momento, no es preocupante. 

«Lo que pasará a partir de ahora, básicamente, es que nos estabilizaremos, la Rt subirá un poco. Estamos en lo más bajo dentro de lo que podemos controlar. Se trata de intentar contener al máximo un posible crecimiento y sobre todo de anticiparse a él», relata Àlex Arenas, catedrático de Ingeniería Informática y Matemáticas de la URV, y desde hace unos días vocal del Comitè Científic Assessor de la Covid-19, un ente independiente de asesoramiento técnico de la Generalitat. La Rt o la incidencia subieron ayer en las Terres de l’Ebre, donde la situación se ha complicado ligeramente en los últimos días, mostrando en general un estancamiento de la bajada.

Tarragona está entre las provincias de España con una menor ocupación hospitalaria

Arenas pronostica un cierto crecimiento de la pandemia pero, en un principio, en unos parámetros controlables: «Los contagios crecerán un poco y esperamos que no vaya a más. Hay que intentar mantener la Rt un poco por debajo de 1. Confiamos en que haya un crecimiento moderado». 

A Arenas le preocupa «la masificación que volvemos a ver en el transporte público, donde no se ha actuado nunca» y añade: «No tiene sentido que tengas que esperar para entrar a una tienda y que en cambio vayan llenos los vagones». Pese a eso, el balance del mes de septiembre, recién concluido, es muy positivo. El impacto del regreso a las oficinas y la vuelta al cole está siendo limitado. «De momento, lo hemos amortiguado muy bien, con el uso de la mascarillas en las aulas. Con todo el sistema en marcha, los datos que tenemos son por ahora la máxima aspiración», añade el experto de la Rovira i Virgili. 

Los altos niveles de vacunación son el principal artífice de esta diagnosis benévola, prácticamente inédita en la pandemia. Las dosis están permitiendo paliar el impacto en las aulas de la mayor infecciosidad de la variante Delta, la particularidad de este curso en relación con el inicio del pasado.

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