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Tarragona reinicia el Pla de la Budellera

La portavoz de la CUP, Laia Estrada, ha asegurado que la formación anticapitalista ha votado en contra de la decisión "porque no queremos que se pida a la junta de propietarios otro plan, sino que lo que queremos es que no se haga"

Octavi Saumell

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El pleno municipal de Tarragona, este viernes 17 e marzo de 2017. Foto: Lluís Milián

El pleno municipal de Tarragona, este viernes 17 e marzo de 2017. Foto: Lluís Milián

El pleno municipal del Ayuntamiento de Tarragona ha aprobado reiniciar la tramitación del plan parcial de la Budellera, un futuro barrio para 10.000 personas que unirá la Vall de l'Arrabassada con Boscos de Tarragona. La votación se ha aprobado con el voto a favor del equipo de gobierno (PSC, PP y Unió), así como de PDECAT, ICV y Ciutadans. Por su parte, CUP y ERC han votado en contra. Ahora, el Consistorio da tres meses de margen a la Junta de Compensación Provisional para que vuelva a presentar otro proyecto, cumpliendo las directrices marcadas por parte de la Comissió Territorial d'Urbanisme de la Generalitat de Catalunya.

Según el dictamen firmado por parte de la concejal Ivana Martínez (PSC), la corporación local decide volver a empezar la tramitación urbanística del plan, debido a las "deficiencias enmendables" que se han detectado. En concreto, el organismo del Govern ha instado al Consistorio a realizar algunos cambios en el documento, algunos de os cuales son vinculantes. Entre las cuestiones que piden los técnicos de la administración autonómica al Ayuntamiento está el hecho de llevar a cabo el desarrollo del plan por fases y no todo a la vez, mientras que se pide mejorar la conexión del futur barrio con la autovía A-7.

Otras de las cuestiones solicitadas por parte del Govern está el hecho de cambiar el uso de una parcela situada en la playa Llarga que el Consistorio quería que estuviera catalogado como de equipamiento público -para que ejerciera como de aparcamiento- pero que el Govern pide que se mantenga como zona verde, libre de cualquier actividad económica. Asimismo, también se eliminarán las tres torres de 14 plantas previstas inicialmente, así como que los edificios sólo tengan planta baja y seis plantas.

En el informe elaborado por parte de Martínez, también se pone de relieve que el proyecto recibió varios informes desfavorables, como del Ministerio de Industria, del Consell Català de l'Esport y de l'Agència Catalana de l'Aigua (ACA). Fuentes de los propietarios afirman que el Ministerio ya ha dado el OK a las modificaciones realizadas, mientras que él Consell Català de l'Esport "lo rechazó porque no se especifica que los usos de equipamientos serán para instalaciones deportivas". Sin embargo, los propietarios recuerdan que la zona de equipamientos prevista "será propiedad del Consistorio, por lo que es el Ayuntamiento el que debe incluir este apartado en el plan, no los propietarios". Por lo que se refiere al ACA, propietarios y Govern "ya estamos buscando soluciones mejores a las previstas". Los propietarios se muestran convencidos de que tendrán el proyecto en el plazo previsto.

 

La CUP, en contra

La portavoz de la CUP, Laia Estrada, ha asegurado que la formación anticapitalista ha votado en contra de la decisión "porque no queremos que se pida a la junta de propietarios otro plan, sino que lo que queremos es que no se haga. Es un plan innecesario, que no responde a los intereses generales". Estrada ha criticado que "si no hubiera sido por la Comissió d'Urbanisme, ustedes no elo habrían desarrollado todo a la vez y con una zona de aparcamientos en una zona libre y verde". Por ello, la CUP pide una "modificación del POUM para evitar que este barrio se pueda construir", ya que "las viviendas que se prevén no son necesarias para la ciudad".

Pau Ricomà (ERC), considera que el Pla Budellera "es anacrónico", ya que "todas las previsiones demográficas nos dicen que lo previsto hace diez años ya no es válido". El edil independentista tampoco quiere que se defina otro plan "que significaría poner una Torredembarra en la ciudad". En esta línea, Ricomà apuesta por "rehabilitar las viviendas del centro de la ciudad y mejorar la conexión con los barrios, recuperando y reciclando espacios públicos dignos".

La portavoz del equipo de gobierno, Begoña Floria (PSC), ha criticado que "no se quiera que la ciudad crezca y que se generen nuevas hectáreas, equipamientos públicos y la actividad económica, con la generación de puestos de trabajo que el plan contempla". La edil socialista lamenta que "la CUP quiera una ciudad muerta" y que provoque que "los jóvenes se deban ir a Reus a vivir porque en Tarragona no encuentran viviendas". Floria remarca que la Budellera "preservará aún más la Anella Verda" y ha reconocido que el nuevo plan "incorporará las mejoras solicitadas, sobre todo en la parte de la movilidad". Por ello, Floria considera que el nuevo plan "será básico para poder llevar a Llevant equipamientos sociales y culturales". La portavoz del PSC ha recordado finalmente a ERC que este partido "votó a favor del POUM, que incluía el plan parcial de la Budellera".

Arma Sentís (ICV) ha manifestado que el plan Budellera "es un problema global del POUM", por lo que considera que sería "interesante repensar el modelo global del urbanismo que queremos" mediante una mesa de trabajo "que no deba ir plan parcial por plan parcial, sino analizar la ciudad en su conjunto". En este sentido, la edil ecosocialista recuerda que su formación no apoyó el Plan General, que entró en vigor en agosto de 2013.

Un representación de la Federación d'Associacions de Veïns de Llevant, así como de otras asociaciones de vecinos han estado presentes al pleno para mostrar su oposición al plan. Unas 20 personas han mostrado carteles solicitando la anulación del documento.

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