Tarragona tardará tres meses más en alcanzar la inmunidad

La variante Delta aleja la protección de rebaño del 70 al 90%. En la provincia habrá que pinchar a 165.000 personas más de las previstas inicialmente y el reto se alargará tres meses

Raúl Cosano

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Tres enfermeras preparan dosis en el Palau d’Esports de la Anella Mediterrània del barrio de Campclar. Foto: Alfredo González

Tres enfermeras preparan dosis en el Palau d’Esports de la Anella Mediterrània del barrio de Campclar. Foto: Alfredo González

La variante Delta, responsable de la quinta ola, también va a trastocar profundamente los escenarios de vacunación. Ya lo está haciendo, hasta el punto de complicar sobremanera llegar al final de la pandemia. El Departament de Salut ya trabaja con la previsión de que habrá que alcanzar unos porcentajes elevadísimos de vacunación, del orden del 85 o el 90%, alejados de ese 70% que establecieron de inicio algunos expertos.

«Calculamos que a finales de agosto o comienzos de septiembre tendríamos a este 70% de personas con pauta completa. Si tenemos que llegar al 85 o al 90%, porque sí es cierto que con esta variante necesitamos un nivel más elevado de personas vacunadas, nos harán falta más semanas», decía esta semana la secretaria de Salut Pública, Carmen Cabezas.

Tarragona, con un 55,4% de la pauta completa, tenía suficiente con cubrir a unas 575.300 personas, una cifra a la que se estaba acercando estos días, ya que hay 455.230 ciudadanos de la provincia con esa cobertura total y, por tanto, con una inmunidad generada o a punto de ser desarrollada, unos días después de los respectivos pinchazos. Sin embargo, según los cálculos de Salut será necesario inocular con doble dosis a 739.728 personas, ese 90% del total de 821.921 habitantes, un desafío, si cabe, todavía más mayúsculo, cuando se cumplen siete meses de la campaña de vacunación. Por tanto, alrededor de 166.000 personas no estaban incluidas entre esos objetivos para lograr la inmunidad pero ahora sí tendrán que ser incorporadas.

La frase

«A finales de agosto o principios de septiembre tendríamos a ese 70% con pauta completa» - Carmen Cabezas, secretaria de Salut Pública

Incertidumbre en los plazos

Teniendo en cuenta que las monodosis de Janssen no llegan ni al 5%, el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre necesitarán alrededor de 330.000 dosis más para conseguir esa protección grupal que pueda franquear la puerta para la normalidad. Este nuevo reto se puede prolongar alrededor de tres meses si se siguen las frecuencias actuales de pinchazos.

Después de unas semanas de altísimo ritmo vacunal, hay incertidumbre sobre los siguientes plazos. «No sabemos cuántas vacunas nos llegan a partir de septiembre. Sabemos que se incrementa el número de dosis de Moderna, pero el Ministerio está trabajando para conseguir más vacunas», contaba Carmen Cabezas, que aventuraba un periodo: «Esperamos que durante el trimestre de septiembre a noviembre podamos alcanzar esas cifras». Por lo tanto, la anhelada inmunidad de rebaño, que se estipulaba para finales de agosto, se retrasará al menos hasta el otoño.

El cambio de planes viene justo en un momento de excepcional velocidad en la administración, si bien se había reducido sensiblemente en los últimos días. Julio acabará con una media aproximada de 7.640 vacunas diarias, una estadística algo inferior a la de junio, debido a la ralentización en esta segunda quincena. El mes pasado Tarragona alcanzó una media de 8.605 vacunas puestas al día, un 49% más en comparación con mayo, cuando ya se logró un incremento importante en relación sobre todo a unos tres primeros meses en los que las dosis que llegaron fueron insuficientes.

Frenazo y estabilización

Pero en este mes de julio el ritmo estaba siendo todavía más alto: en los primeros 17 días se pusieron 158.357 dosis, a razón de más de 9.300 en cada jornada, todo un récord. Incluso ha habido puntas de más de 13.000 vacunas puestas en solo 24 horas.

Junio fue excepcionalmente bien debido a un avance de dosis y ahora la llegada se ha estabilizado. «En junio nos llegaron esas vacunas del cuarto trimestre y ahora estamos en la normalidad del mes de mayo, pero teniendo en cuenta que ya no nos llegan otras que no sean de Pfizer y Moderna», explica Carmen Cabezas. Así, las 5.778 dosis de media puestas en Tarragona en mayo se parecen a las 6.000 de los últimos días de julio, donde ha habido un ligero bajón tras el excedente que recaló en las semanas previas.

Estos son algunos cálculos, siempre aproximados. Quedan aproximadamente 284.048 tarraconenses por inmunizar completamente, lo que quiere decir que, de seguir este ritmo, harían falta a día de hoy 568.096 nuevas dosis (511.858 si se descuentan las primeras ya puestas), para lo que se tardaría, al ritmo actual, tres meses más. Hay que tener en cuenta que, en esa aspiración del 90% de inmunidad también habría que contemplar la cifra de los contagiados en los últimos seis meses, por lo que las exigencias vacunales serían algo menores.

  • Aumento disparado desde mayo. El gráfico recoge el acumulado de primeras dosis puestas en la provincia de Tarragona desde que empezó la vacunación en los últimos días de diciembre de 2020 hasta la actualidad, cuando se acaban de cumplir siete meses de inmunización. La escasez de antídotos marcó los tres primeros meses.
  • A partir de abril y, sobre todo, de mayo, empezaron a llegar más vacunas, lo que ha permitido acelerar el ritmo. 

En función de los viales

Se cumplen, por tanto, los plazos apuntados por Carmen Cabezas, que colocan esa cobertura hacia el otoño. Sin embargo, todo dependerá, en último término, de la llegada de viales, el factor más importante y el que había escaseado durante el primer trimestre. Así, el motivo de este retraso no es la falta de vacunas, que se había ido resolviendo, sino las condiciones de la pandemia debido a la nueva mutación. Eso exigirá, por ejemplo, valorar la vacunación de la franja de 12 a 16 años, que hasta el momento estaba fuera de la población diana, esto es, del grueso de ciudadanía que se contemplaba en el plan para ser inoculada.

En verdad, la cepa procedente de la India, además de provocar la quinta ola, ha generado un panorama lleno de incertidumbre, como indica Àlex Arenas, epidemiólogo y catedrático de Ingeniería Informática y Matemáticas en la URV. «Ahora no sabemos qué porcentaje de vacunación será necesario para controlar la pandemia», cuenta Arenas, que califica la situación de «grave» y advierte de más complicaciones: «Estamos ante un problema global y no local. Eso quiere decir que incluso vacunando a toda la población de Catalunya, con una interacción tan elevadísima, habrá riesgo, porque si hay infecciones existirán posibilidades de mutación. Estas vacunas son extraordinarias pero su eficacia padecerá una pequeña pérdida y habrá que hacer frente a un 20% de los vacunados que podrán transmitir».

De llegar a la inmunidad a finales de octubre o principios de noviembre, Tarragona habrá completado más de 10 meses de una campaña de vacunación que ha ido de menos a más, desde que en enero empezaran a llegar las primeras dosis a las residencias.

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