Tarragona tendrá un nuevo barrio con 300 viviendas

El Pla de Millora Urbana-14 es una apuesta estratégica para compactar la ciudad y religar el centro con la zona de Els Músics y la Vall de l’Arrabassada. Los propietarios piden acelerarlo

NÚRIA RIU

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La nueva zona residencial del PMU-14 comprende los terrenos a tocar del párking disuasori del Col·legi Sant Pau. FOTO: PERE FERRÉ

La nueva zona residencial del PMU-14 comprende los terrenos a tocar del párking disuasori del Col·legi Sant Pau. FOTO: PERE FERRÉ

Tras la sentencia del Tribunal Supremo que anuló el POUM de 2013, los intereses y prioridades en materia de urbanismo han cambiado. Este nuevo escenario abre las puertas a acelerar el Pla de Millora Urbana-14, conocido como el del Camí de la Salut, un sector de crecimiento que contempla la urbanización de los terrenos junto al acceso de la A-7 desde el cementerio, en los que se prevé la construcción de unas 300 viviendas.

La nueva urbanización está prevista en las inmediaciones del depósito de vehículos, en una zona de antiguas fincas agrícolas en las que hay algunas viviendas, huertos y también chabolas. El espacio que ocupa el depósito no se verá afectado, como también se mantiene el aparcamiento disuasorio, delante del Col·legi Sant Pau Apòstol.

Tal y como puede verse en el mapa adjunto, el sector está dividido por el Camí de l’Ermita del Loreto, que es el que permite la entrada a la ciudad desde València y la incorporación a la A-7 en dirección Barcelona. Este vial se mantendría igual. En cambio, también se incluye la urbanización de los terrenos ubicados detrás del depósito de vehículos, en los que actualmente aparcan muchos coches, tanto de vecinos como de gente que viene a trabajar a la ciudad y lo deja en las afueras.

Este plan de mejora urbana ha podido salvarse porque figuraba en el POUM como suelo urbano. Formaba parte del segundo sexenio, que debía empezar ahora, por lo que hace más de dos años que algunos de los propietarios ya se constituyeron como asociación, para colaborar con el Ayuntamiento en su desarrollo. De hecho, la administración local es la que deberá liderar la iniciativa, ya que, igual que el PP-10 –el de Ten Brinke– se trata de un plan con un interés que se impulsará por la vía de la cooperación.

«Hay mucha gente que vive allí y lo que queremos es mantener al máximo las zonas habitadas, aplicando las medidas económicas correctivas pertinentes y evitando que haya expropiaciones traumáticas», apunta Carlos Segarra, presidente de la Associació de Propietaris del Camí de la Salut. Este grupo representa a una cuarentena del centenar de dueños de los terrenos que se verían afectados, lo que representa prácticamente el 70% del total.

En su conjunto, el PMU-14 comprende 95.400 metros cuadrados de superficie. Los propietarios ya han tirado adelante con la redacción del proyecto, según el cual unos 35.000 metros cuadrados se destinarán a zona verda y a equipamientos, mientras que los viales ocuparán otros 14.000 metros cuadrados.

Respetando la muralla

Según el proyecto, la zona de viviendas se concentrará en la parte más próxima al Passeig de Torroja, facilitando el encaje con algunas de las casas ya existentes. En este caso, la edificabilidad es del 40%, lo que supondrá la construcción de unos 300 pisos. Estos se dispondrán mayoritariamente en bloques de tres plantas y, como máximo, de cinco alturas. «Son edificaciones que están previstas respetando la visual de la muralla, para evitar que la gente que entra con el coche a la ciudad pierda la panorámica», defiende Segarra.

En las últimas semanas, los propietarios han paralizado este inicio de tramitación, a la espera de que se aprueben las normas subsidiarias urbanísticas, por parte del nuevo Govern de la Generalitat. Según las previsiones del Ayuntamiento, este trámite debería formalizarse a lo largo del mes de julio, por lo que definitivamente ya podría ponerse el engranaje en marcha. Y es que los propietarios que se han unido en este colectivo afirman que «tenemos prisa» para que esto siga adelante. «La mayoría son dueños que han heredado los terrenos de algún familiar, lo que hace que haya fincas con una propiedad muy disgregada, en las que no han podido hacer nada», detalla el presidente de la Associació de Propietaris del PMU-14.

Algunos de estos, ya en el año 1992 solicitaron al Ayuntamiento que se urbanizaran los terrenos. «Es una zona de viviendas sin alcantarillado, en la que hay vecinos que viven con la luz pinchada, y que no tienen ni gas ni fibra óptica. Están prácticamente dentro de la ciudad, sin tener los servicios que tiene el resto de la gente», añade.

Compactar la ciudad

El Ayuntamiento de Tarragona ve con buenos ojos el desarrollo de este plan parcial. Mejora una de las entradas a la ciudad, desde la autovía, y «rellena» un agujero, lo que responde a los objetivos de compactación de ciudad que quiere promover el Equipo de Gobierno. Asimismo, el nuevo barrio, en su extremo este, conecta con la calle Internet, de la Vall de l’Arrabassada, lo que mejorará las conexiones con esta parte de la ciudad, sacando coches de la Via Agusta y la Rambla Vella. Con todo, los propietarios esperan que esta vez sea la definitiva de cara a poder comenzar. Segarra afirma que «valoramos positivamente el interés que hemos visto, por parte del Ayuntamiento, pero también es verdad que hay un cierto desánimo, después de tantos años sin poder hacer nada».

La Associació de Propietaris del PMU-14 defiende que esta ubicación «privilegiada», con el Camp de Mart y la Muralla de fondo debe servir para que la futura urbanización se haga acorde con criterios de sostenibilidad y potenciando los espacios abiertos. «Sería ideal que un promotor pudiera agrupar las fincas y hacer un proyecto homogéneo y armónico, de última generación, con edificios punteros tanto a nivel de arquitectura, como energético», sigue explicando.

Las conversaciones con la administración local aún están en una fase inicial, para empezar a concretar aspectos como los calendarios o la inversión prevista, para la urbanización de los terrenos. Por el momento, los propietarios quieren esperar a que se aprueben las nuevas normas subsidiarias, para empezar a trabajar en estas cuestiones más concretas. Así es que, en adelante, se escuchará a hablar bastante de este plan.

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