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Tarragona ya tiene más vacunados que contagiados

El número de inmunizados en la provincia con la primera dosis ha superado a los positivos acumulados. La cobertura es mayor en aquellas comarcas menos pobladas

Raúl Cosano

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Imagen de la campaña de vacunación en Tarragona. Pere Ferré

Imagen de la campaña de vacunación en Tarragona. Pere Ferré

La provincia de Tarragona tiene ya más personas vacunadas contra la Covid-19 que contagios acumulados, a las puertas de cumplirse un año de pandemia. Los 48.565 tarraconenses que han recibido la primera dosis superan al histórico de casos (46.041). El vuelco se ha producido después de un notorio incremento de los inmunógenos inyectados y explica, en parte, la positiva evolución de la situación epidemiológica, que es especialmente buena en algunas zonas de las Terres de l’Ebre. Comarcas como el Montsià, la Ribera d’Ebre o el Baix Ebre tienen un riesgo medio-bajo de rebrote, al tiempo en que otros indicadores muestran que la tercera ola provocada –y agravada– por las celebraciones de Navidad ha quedado atrás.

Tarragona es la única provincia catalana que ha logrado ese ‘sorpasso’, conseguido sobre todo por las Terres de l’Ebre, con un saldo de 12.780 vacunados frente a 9.796 positivos. En el Camp de Tarragona prácticamente existe un equilibrio: 34.985 personas inmunizadas con primeras dosis frente a 35.487 casos de coronavirus desde el principio.

Motivos para la esperanza

Bastante más rezagadas están las otras regiones sanitarias catalanas, algo que se comprende porque en zonas como el Camp de Tarragona o las Terres de l’Ebre la primera ola no afectó tanto en número de casos. Así, el mes de marzo arranca con motivos para la esperanza, si bien hay que tener en cuenta que un número importante de positivos, al inicio del estallido de la pandemia, no se registraron porque no había métodos para hacerlo y, por lo tanto, no constan oficialmente en los recuentos del Departament de Salut.

Otra salvedad: a pesar de que haya más población protegida, sigue siendo fundamental mantener las restricciones, al menos hasta conseguir una inmunidad de rebaño ubicada en el 70% de la población, que queda aún muy lejos, también entre la ciudadanía tarraconense. La estadística comparativa muestra una cierta desigualdad territorial en las coberturas. En aquellas comarcas menos pobladas se está alcanzando una mayor cobertura, cuando se han cumplido dos meses del inicio de la campaña de vacunación.

La Ribera d’Ebre, con un 8,46% de su censo ya vacunado con al menos un pinchazo, es la que lidera el ranking en la provincia. El 3,1% de habitantes ya se ha inoculado la segunda dosis. Otras comarcas más o menos cercanas –y también menos densas– como el Baix Ebre o la Terra Alta están entre las que gozan de una mayor protección a estas alturas, superando los registros del Tarragonès, el Baix Camp o el Baix Penedès, que está en la última posición, con únicamente un 4,33% de cobertura –solo un 1,87% han recibido la pauta completa de la vacuna, que incluye el segundo pinchazo–.

El alcance también varía en función de las áreas básicas de salud. Por ejemplo, en los barrios tarraconenses de Ponent la cobertura actual es menor (3,81%) que en el centro de la capital, con porcentajes que oscilan entre el 7% y el 9% o que en la zona de Llevant, con una protección del 8,54%.

Esperanzador repunte

Pese a todos los problemas logísticos y de suministro, Tarragona está aumentando el número de dosis puestas. En los días 24 y 25 de febrero, se sobrepasaron las 4.000 por jornada en la primera dosis, volviendo a recuperar un ritmo adecuado. En la última semana de enero y la primera de febrero, las primeras dosis descendieron claramente –no se pusieron más de 200 diarias– mientras que aumentaron las segundas. Está por ver si esa buena dinámica de estos últimos días se perpetúa, pero lo cierto es que ahora se están multiplicando por cuatro las medias. En dos meses de campaña, la media de dosis diarias inoculadas es de 1.100. De seguir en esa franja superior a 4.000 se estaría cerca del ritmo para lograr la inmunidad de rebaño según lo previsto.

Evolución de las vacunas en Tarragona. DT

Las cifras muestran cómo de complicado es el plan. La provincia de Tarragona cuenta con 816.000 habitantes, pero no es necesario vacunar a todos. Según el Plan Nacional de Vacunación no se va a inocular, al menos por el momento, a los menores de 16 años. Así pues, la población diana de Tarragona queda reducida a 680.314 personas. De ese total, se pretende vacunar a ese 70% para lograr esa protección de grupo contra el SARS-CoV-2, que en el caso de Tarragona pasaría por alcanzar los 476.219 ciudadanos. Como los principales antígenos que están saliendo al mercado exigen administrar dos pinchazos por cada persona para una cobertura completa, habría que hacer llegar a Tarragona 952.000 dosis antes de que acabe agosto. Como ya se han empleado unas 68.700, faltan por recibir esas 883.300, algo así como la cifra mágica y la llave para la normalidad.

Para inyectar esa cantidad de vacunas a lo largo de los próximos seis meses es preciso inmunizar a una media de 4.900 personas al día. En ese escenario, se estaría alcanzando la inmunidad en agosto. Es, pues, una cifra complicada de lograr, pero no imposible, ya que según los balances de la última semana, el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre se empiezan a acercar.

El perfil del vacunado en Tarragona viene muy determinado por la composición de las residencias, los lugares en los que se ha vacunado más: el inmunizado tipo es una mujer de más de 75 años protegida con la fórmula de Pfizer-BioNTech. Alrededor del 70% de las dosis inyectadas en la provincia son de esa marca, la primera en aprobarse y en ser distribuida en España. AstraZeneca aporta un 20% y Moderna-Lonza un 10%, aunque los porcentajes varían a cada momento y pueden verse modificados en función del material que se va suministrando.

El secretario de Salut Pública de Catalunya, Josep Maria Argimon, estima que el 15% de la población está inmunizada: a ese 3% de vacunados se añade un 12% de los que han pasado la enfermedad.

La cuarta ronda del estudio de seroprevalencia realizada por el Ministerio de Sanidad antes de Navidad estimaba que un 5,6% de la población tarraconense se había contagiado y tenía inmunidad. Está por ver, eso sí, la duración y el tipo de esa protección desencadenada. A ese porcentaje habría que agregar el 5% generado por la vacuna, alrededor de un 3% si se tiene en cuenta como baremo la aplicación de la segunda dosis.

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