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Tecnología para revivir el pasado

 La reconstrucción virtual de monumentos y espacios históricos enriquece la experiencia turística 

Sílvia Fornós

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FOTO: Imageen

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La experiencia permite adentrarse en la época romana. FOTO: Imageen

La experiencia permite adentrarse en la época romana. FOTO: Imageen

Realidad aumentada o «vídeo mapping» son términos cada vez más presentes en la vida de un viajero con inquietudes culturales y es que, ¿por qué limitarse a ver cómo el paso del tiempo ha dejado su huella en forma de ruinas si además estas pueden contemplarse en su época de esplendor?

Las nuevas tecnologías han llegado al mundo del turismo y abren un abanico de posibilidades, ya sea con gafas de realidad virtual, dispositivos inteligentes o con proyecciones de vídeo y luz para cambiar la apariencia de un objeto.

Dentro o fuera de un museo, en una catedral, por toda una ciudad o en un complejo arqueológico, las nuevas tecnologías enriquecen la visita turística reconstruyendo de forma virtual lo que fue, pero también ofreciendo nuevos guías en forma de avatares digitales que cuentan cuál fue su historia.

La realidad virtual ha permitido reconstruir Tarraco en todo su esplendor. Víctor De Vega, responsable de Imageen, una de las empresas en España dedicada a la reconstrucción con realidad aumentada simulada de lugares turísticos, comenta que el desarrollo de las nuevas tecnologías aporta a la experiencia turística «la posibilidad de complementar la voz o el audio, que era el principal drive que se utilizaba hasta ahora, con un nuevo elemento que es la imagen en 360º que te rodea y te hace ser partícipe de aquello que estás viendo cuando viajas».

Todo ello, asegura de la Vega, «te permite contar historias y saber cómo eran las cosas en otra época; porque además de poder viajar en el espacio puedes viajar en el tiempo para ver y disfrutar en primera persona de determinados espacios que han dejado de existir con el paso del tiempo».
En Tarragona la empresa ha reproducido los lugares más emblemáticos de la ciudad romana del siglo I dC como el foro provincial, el anfiteatro, el circo o el acueducto. Mientras, en Cambrils la empresa Imageen ha reproducido la Villa de la Llosa.

Asesoramiento profesional

La recreación de los modelos virtuales cuenta con el asesoramiento, experto y profesional, de arqueólogos e historiadores. «Cualquier proyecto comienza con el equipo de arqueólogos o de historiadores, que trabajan cerca o para la institución pública que gestiona la ciudad o el yacimiento. Ahí es donde normalmente nos nutrimos, para conocer y saber cómo era ese lugar.

A partir de ahí, la empresa es una bisagra entre la información científica y arqueológica y el story telling que contaremos. Convertimos ese saber sobre el lugar en una historia visual en 360º», explica el responsable de Imageen, que describe cada proyecto como una «pequeña película». 

«Cualquier proyecto tiene una producción, un guion, unos desarrollos y depende de la complejidad del mismo. El de Tarragona tardamos entre 6 y 7 meses», añade y asegura que «a raíz de recrear los modelos de Tarragona descubrimos o desmentimos algunas creencias que se tenían de determinadas estructuras, como el número de espectadores que cabían en el anfiteatro». 

Lo complejo, explican desde la empresa, es realizar los contenidos, mientras que lo más sencillo es adaptarlos a los distintos dispositivos: desde las más modernas gafas de realidad virtual hasta tabletas o smartphones. 

Renovarse o morir

Sobre si la audioguía está en peligro de extinción, Víctor de la Vega comenta que «puede seguir viva, si somos capaces de complementarla con algo más. Una buena vídeo guía o una guía virtual pueden mantener las bondades de la audioguía, pero con el valor añadido de la imagen».

En este sentido, el futuro pasa por dispositivos como las gafas de realidad virtual. «Las gafas de realidad virtual, que están teniendo un aterrizaje más lento de lo esperado, se irán asentando como un dispositivo de consumo más habitual, y que llevaremos todos en un futuro, más parecido a una lente de ver que no a las primeras versiones. La realidad aumentada también se irá utilizando de una forma más común», concluye de la Vega.

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