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Tercer ataque con aceite usado de motor a una floristería de Tarragona en tres meses

El dueño asegura que en otras ocasiones también le han echado amoniaco y que tanto él como su entorno familiar están recibiendo amenazas de muerte por teléfono

Àngel Juanpere

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Dos mossos d´esquadra, el pasado miércoles por la noche en la floristería minutos después de ser atacada.  Foto: Pere Ferré

Dos mossos d´esquadra, el pasado miércoles por la noche en la floristería minutos después de ser atacada. Foto: Pere Ferré

Un individuo provisto de una botella de plástico cargada de un líquido aceitoso de color negro –posiblemente aceite de motor usado– roció el pasado miércoles por la noche el escaparate y las plantas que se encontraban en el exterior de una floristería ubicada en la confluencia de las calles Prat de la Riba con Higini Anglès. La acción no es nueva. En prácticamente tres meses se ha repetido dos veces más. Además, el dueño asegura que en otras ocasiones han tirado amoníaco. A pesar de la existencia de imágenes captadas por las cámaras del interior de la tienda, el sospechoso todavía no ha podido ser localizado.

Sobre las ocho y media de la noche del miércoles el individuo volvió a actuar, como se ve en la grabación de las cámaras. Es un hombre alto, vestido con un chandal de color oscuro con rayas blancas, calzado deportivo blanco y un gorro de color rojo.

El hombre, sin inmutarse, pasó por delante del establecimiento y roció el escaparate, sin pararse ni un momento. Fue una acción de apenas cuatro segundos. Terminada su acción, el hombre tiró la botella de plástico al suelo. En esta ocasión los daños podrían ascender a unos 800 euros, asegura el dueño del negocio, Alfonso León. Aquí se incluye las aproximadamente treintena de macetas afectadas, la limpieza y la pintura. Ayer, los efectos del líquido negro todavía eran visibles,. Un cartel advertía a los clientes de que era necesario caminar con cuidado porque «el suelo está resbaladizo».

La misma acción y a la misma hora ya se produjo el pasado día 2 de diciembre. Sin embargo, en aquella ocasión el individuo –que se tapaba el rostro– llegó a entrar dentro de la tienda, donde roció flores y pared con el líquido, abandonando también la botella de litro y medio. Los daños fueron más cuantiosos: unos 2.200 euros en flores y plantas y 2.000 más en pérdida de material y accesorios.

El primero

Finalmente, el 1 de noviembre, en la festividad de Todos los Santos, también tiraron el bote con el producto negro al interior de la floristería.

Alfonso León recalca que en otras ocasiones, desde el exterior, han tirado amoniaco así como los carros del expositor. Añade que los problemas se vienen sucediendo desde hace aproximadamente siete meses. Y ello le está causando un importante perjuicio económico y también de imagen, «tengo problemas incluso para renovar los contratos porque los empleados tienen miedo».

León asegura que tanto él como su exesposa han recibido amenazas de muerte telefónicas y por mensajes. «Incluso un día llamaron a la tienda para decirme que habían secuestrado a mi hija. Menos mal que cogió el teléfono mi exesposa».

Moto incendiada

Sobre las tres menos cuarto de la madrugada del pasado 16 de agosto se produjo un incendio en unas motos aparcadas en el pasadizo que comunica la calle Girona con la plaza Verdaguer. En total fueron una decena de vehículos que resultaron dañados. Entre las motos más afectadas se encontraba la de Alfonso León. El incendio fue tan virulento que incluso se tuvo que desalojar preventivamente a diez vecinos del bloque cercano ante la acumulación de humo.

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