Teresa Pallarès: «La sanción a Iqoxe puede triplicarse»

Entrevista con la nueva delegada del Govern en el Camp de Tarragona, Teresa Pallarès (Junts per Catalunya)

Octavi Saumell

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Teresa Pallarès, esta semana en su nuevo despacho de la Delegació de Govern. FOTO: PERE FERRÉPALLARÈS, DURANTE LA ENTREVISTA CON EL ‘DIARI’. FOTO: PERE FERRÉ

Teresa Pallarès, esta semana en su nuevo despacho de la Delegació de Govern. FOTO: PERE FERRÉPALLARÈS, DURANTE LA ENTREVISTA CON EL ‘DIARI’. FOTO: PERE FERRÉ

Teresa Pallarès Piqué (Marçà, 1964) es desde la pasada semana la nueva delegada del Govern en el Camp de Tarragona. Exdiputada, exsubdelegada del Gobierno Central y exdirectora de la AEQT, ahora inicia una nueva etapa con la seguridad química como uno de sus grandes retos de cara a los próximos años.

¿Cómo valora la sanción de 180.000 euros a la empresa Iqoxe por el accidente mortal de enero de 2020?

Más allá de la cantidad, estamos hablando estrictamente de la primera parte de un proceso administrativo que reconoce que ese día hubo unas infracciones muy graves.

Hubo tres muertes. ¿La cifra es baja?

Es de las mayores que se han interpuesto, pero tenga en cuenta que la resolución va acompañada de una propuesta de recargo de las prestaciones a la Seguridad Social de los trabajadores afectados por la falta de medidas de seguridad y salud laboral.

¿Qué puede suponer este recargo?

Pues triplicar o cuadriplicar la cantidad. Hubo tres fallecidos, cuatro heridos... Deberá valorarse cada caso en función de su afectación a las víctimas. Los 180.000 euros son los de un proceso administrativo que cierra unas diligencias, pero hubo muchas pruebas a nivel de Inspecció de Treball que desaparecieron.

¿A qué se refieren estas prestaciones a la Seguridad Social?

Hay gente que enviudó, otros que están muy afectados... La empresa deberá hacerse cargo de la recarga de la Seguridad Social de cada persona, por esto le digo que la cifra puede triplicarse sobre los 180.000. Y aún falta más.

¿Cuáles?

Hay diligencias abiertas en varios departamentos, y el tema está judicializado. Hay información que no ha aflorado... y está la vía penal abierta.

¿La Generalitat debe ser más estricta con la industria química?

Lo seremos, lo tengo clarísimo. Debemos ser estrictos, y las primeras que deben entenderlo son las propias industrias. Saben que actuaremos con rigor, para proteger su propia actividad. Haremos el trabajo que toque.

«Seremos estrictos, la industria debe ser segura»

Los sindicatos ya hace meses que denuncian las condiciones de trabajo.

Ahora hay una nueva Conselleria al respecto, supongo que retomará todos estos temas. Evidentemente, Inspecció deberá hacer un seguimiento de toda esta situación, tanto de Iqoxe como de todas las empresas como no puede ser de otra forma.

¿Qué ha supuesto el accidente mortal del 14 de enero de 2020?

A nadie se le escapa que la explosión provocó un cambio de paradigma. En esta vida, rehacer confianzas es muy complicado. Por esto, ahora tienen un reto importante, y esto solo se logra a partir de buenos planes de comunicación y de dar muestras de que el trabajo se hace bien.

¿No lo hacen bien?

Por responsabilidad, le digo que tenemos una industria en el territorio que es muy potente a nivel internacional, y que en el ámbito de la innovación tiene mucha fuerza. A nivel general, una de las prioridades del mandato será la implementación del Plaseqta.

Desde 2020 preveía una inversión de 7 millones de euros, pero aún no se han visto los esperados sensores químicos...

Sí, ahora soy la directora del plan. Estamos trabajando en su implementación.

El conseller Sàmper dijo que no había dinero.

En esto estamos. Precisamente, con el conseller Jaume Giró se está empezando a trabajar el presupuesto de 2022. Y este es un tema que está sobre la mesa.

¿Los sensores se instalarán en 2022 pues?

Espero que sí. Los presupuestaremos para el año que viene. Aquí hay varios temas, como la mejora de la comunicación en las emergencias. Lo estamos trabajando con Vicepresidència.

«La propuesta de recargo de las prestaciones de la Seguridad Social podría aumentar mucho los 180.000 euros» 

Han pasado 18 meses desde el accidente y no se ha hecho ni un simulacro de las sirenas.

Ahora nos estamos centrando en esto. Una de mis primeras visitas como Delegada fue a los Mossos, Bombers y Protecció Civil para activar toda esta dinámica para tirar hacia adelante. También es cierto que con la pandemia todo esto ha cambiado, y vaya 18 meses hemos pasado. Hay muchos temas que se han parado.

¿El futuro de la seguridad para la ciudadanía del territorio seguirán siendo las sirenas como sistema de aviso?

Siempre he pensado que debemos apostar por sistemas de comunicación diferentes. Hoy en día una fotografía de un vecino o de un ciudadano llega a la otra punta del mundo antes incluso de que se haya podido reunir el Comité Assessor, Técnico o Político del CECAT, o de que yo misma haya podido llegar hasta las instalaciones del 112. Y, mientras, la imagen del ciudadano ya ha provocado la alarma entre la población mucho antes de que pueda darse cualquier orden y ni tan siquiera se pueda dar ninguna explicación. Y esta incertidumbre es agobiante, lo entiendo perfectamente. Estamos ante un reto de comunicación brutal, muy complicado, que no sé si podremos resolver ahora.

¿Cómo lo vivió usted?

Estaba en Reus, y lógicamente me llegaron muchos mensajes. Fueron momentos muy complicados. Las emergencias, por definición, son emergencias. Deben mejorarse los canales de comunicación. Será uno de nuestros caballos de batalla.

¿El Plaseqta está en vigor? El PSC lo niega.

Sí que lo está.

¿Cree que la ciudadanía sabría cómo actuar si hoy hubiera otra explosión?

No se ha avanzado desde el accidente, es cierto. Es complicado. De todas formas, la comunicación nunca se ha dejado de hacer incluso desde las propias empresas químicas.

«Aún hay diligencias abiertas y el tema está judicializado. Hay información que no ha aflorado... y la vía penal está abierta»

Usted formó parte de la comisión de estudio del Parlament. Allí se hicieron una serie de recomendaciones como la bunkerización de las salas de control o el uso de drones.

Sí. Allí hubo una gran coincidencia entre todos los partidos. Todos estos puntos que me cita se incorporaron en las recomendaciones finales, se hizo un muy buen trabajo. Todos estuvimos de acuerdo en el cambio de paradigma y la pérdida de confianza que supuso el accidente. Esto es lo más grave que puede pasar en este entorno.

Usted conoce perfectamente la industria química, fue la directora de la AEQT. ¿Puede estar segura la ciudadanía con la industria que hay?

La gente debe estarlo, pero debemos ser capaces de trasmitir de nuevo esta seguridad. Está claro que hoy en día no existe el riesgo cero en ningún lugar. ¿Quién se esperaba que sufriéramos una pandemia? Esto nos ha provocado una situación de mucha incertidumbre y cambios. Las empresas químicas son compañías que están preparadas, que tienen reconocimiento internacional en temas de innovación, cumplen con altos estándares de seguridad –como los planes interiores y la propia protección de la gente que trabaja en las empresas–. Ahora el gran reto es que deben transmitir percepción de seguridad. Esto no se logrará solo con folletos, palabras o comunicaciones, sino con hechos que demuestren en su entorno que esto es posible.

No ayuda que muriera una persona que se encontraba a 2,5 kilómetros de la industria...

Claro. Es que cuando tocan las sirenas quiere decir que uno debe confinarse en casa. Y la víctima lo estaba. Ya le digo que el accidente comporta un cambio brutal. Nadie se puede explicar que detonara y que la pieza saliera disparada de esta forma. Quedan muchas cosas. El caso judicial está bajo secreto de sumario, hay temas por destapar y para ver... Deberemos esperar.

¿La sentencia judicial supondrá un punto de inflexión sobre la química?

Evidentemente, pero mi compromiso con la industria química es el de ir hablando con ellos sobre todos estos temas. Y ellos deben asumir también que tienen un papel clave en este cambio de paradigma.

El portavoz de Iqoxe, Javier Fontcuberta, asegura que la empresa lo hizo todo bien ese día. Afirma que había más trabajadores de los que establecía el convenio laboral y que no cambiarían nada sobre su actuación del 14 de enero de 2020.

Bueno... Ya le digo que aún hay temas por clarificar. Todo se irá viendo. El accidente fue lamentable, debemos tener un recuerdo para las víctimas y sus familias, así como para los trabajadores. Fueron momentos muy complejos. El día siguiente a la explosión fue allí con el entonces conseller Miquel Buch para estar con ellos por solidaridad y porque conozco el sector. Asistí en directo al punto de inflexión que supuso el accidente.

¿Si hubiera sido Delegada hace meses, usted habría participado en el pleno monográfico de la seguridad química del Ayuntamiento de Tarragona? El delegado Òscar Peris declinó hacerlo.

No lo sabía.

Dijo que había otros organismos para ofrecer la información y que ya había dado cuenta de todo en ellos.

Lo desconozco.

«La explosión supuso un cambio de paradigma. Ahora el gran reto es recuperar la confianza y transmitir la percepción de seguridad»

¿El proyecto del hidrógeno verde es un ‘o caixa o faixa’ para la industria química?

No sé si es así o no, pero está claro que la industria debe estar alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con la industria química tenemos muchos retos de futuro.

¿Cómo pasa una subdelegada del Estado a ser Delegada del Govern independentista?

No he pasado de un cargo a otro. Dejé el PSC en 2012 para volver a la empresa privada. No soy yo la que ha cambiado, es el PSC. Su talante debería ser otro y no estar alineados con el 155. Este ya no es el partido de Castells, Marina Geli o Pasqual Maragall.

Ahora se habla mucho de la Mesa de Diálogo. Usted ha estado en las dos partes. ¿Qué puede aportar?

Todo ha cambiado, pero sigue pendiente la A-27, la estación intermodal... Todo esto es una decepción. Estoy de acuerdo en estar en la Mesa, pero no tengo ninguna confianza. No puede ser que una de las partes diga sobre qué debe hablarse.

¿Cuándo empezarán las obras del nuevo Hospital Joan XXIII?

Todos tenemos muchas ganas. El conseller Argimon es un gran conocedor del sector. Este será uno de los grandes proyectos, solo la primera fase son 50 millones de euros.

En su globalidad son 170. ¿Está garantizada toda la inversión?

Sí. Debe desplegarse esta legislatura. Todo está a punto. Será una transformación muy importante.

¿Qué relación deben tener el Joan XXIII con el Sant Joan de Reus?

Ya hay una alineación con las especialidades médicas. Por desgracia, ahora he conocido más el sector, esto me da una mirada de tranquilidad. Los hospitales se complementan muy bien, también con el Pius de Valls y la Xarxa Santa Tecla.

«El Plaseqta será una prioridad para los presupuestos de 2022. Debe mejorarse la comunicación de las emergencias»

Después de un año y medio parece que ya se ve la recta final de la pandemia.

Esperemos. Es preocupante el brote que hay entre los jóvenes, pero la vacunación está funcionando muy bien. La pandemia es un ejemplo de lo vulnerables que somos.

¿En qué nos cambiará la Covid-19?

Pues la percepción de que todo puede cambiar en un momento. Debemos quedarnos con las oportunidades, como es la digitalización. Hemos avanzado cinco años en uno.

El sector turístico lo está pasando muy mal.

Sí, se ha ayudado a las empresas como se ha podido. Muchas han caído. Espero que ahora –con la vacunación avanzada– se reactive el turismo, el comercio, la restauración... La gente ha ahorrado y tiene ganas de gastar.

¿Hard Rock seguirá hacia adelante?

Mantenemos la linea de trabajo. Sabemos que hay partidos que están en contra, pero en ERC y Junts seguiremos desplegando lo que estaba previsto. La pandemia lo ha retrasado todo, pero deberemos retomarlo.

La CUP se opone.

Sí, deberá trabajarse en el Parlament y trasladarlo a Govern cuando toque.

«El nuevo Joan XXIII debe desplegarse este mandato»

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