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Trasladan a Joan XXIII a una bañista herida con un patinete

La mujer, ya jubilada, estaba con sus hijos en la Platja Llarga cuando sufrió un fuerte golpe en la cabeza. Fue evacuada para un reconocimiento
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La Platja de L´Arrabassada es la única que tenía dispositivo los fines de semana desde el 16 de mayo. Foto: Lluís Milián

La Platja de L´Arrabassada es la única que tenía dispositivo los fines de semana desde el 16 de mayo. Foto: Lluís Milián

Una mujer jubilada fue trasladada a media tarde de ayer en ambulancia desde la Platja Llarga hasta el Hospital Joan XXIII para un segundo reconocimiento. Esta bañista, que estaba con sus hijos con un patinete, recibió un golpe del vehículo en la cabeza y perdió el conocimiento a pocos metros de la orilla de la playa.

Los vigilantes de la Creu Roja, que ayer empezaron la temporada de verano, salieron disparados al oír los gritos de auxilio y trasladaron a la mujer hasta la arena mientras aguardaban la llegada de la ambulancia. Joan Carles Castellví, coordinador del dispositivo de la Creu Roja, explicaba que «tras atenderla en la orilla, el médico del SEM ha decidido llevarla a Joan XXIII para una nueva exploración».

La incidencia de esta bañista fue la única destacable del primer día de vigilancia en todas las playas de la ciudad. Aunque en L’Arrabassada había un equipo de socorristas los fines de semana desde el 16 de mayo, ayer este dispositivo cubría el resto de litoral: Comandància, Miracle, Savinosa, Llarga, Capellans, La Móra y Tamarit.

Precisamente, la presencia de vigilantes pudo evitar un incendio peligroso entre las playas de La Savinosa y Capellans. Los socorristas alertaron de inmediato a los Bombers, que pudieron sofocar las llamas sin mayores dificultades.

La temporada de playas funcionará de forma ininterrumpida hasta el próximo 20 de septiembre y sólo L’Arrabassada gozará de dos días más (el último fin de semana del mes) con un equipo de vigilantes.

Para poder actuar en cualquier incidencia, Creu Roja tiene una plantilla de 51 personas que con las rotaciones y descansos implica que estarán unos 40 permanentemente en servicio, mientras el resto disfrutará de los descansos semanales. Además de personal, Creu Roja tiene 11 puntos de vigilancia con desfibriladores, tres motos acuáticas, una embarcación de rescate, un pickup 4x4 y una ambulancia. Aparte, la Guàrdia Urbana destina esta temporada a diez agentes a reforzar la vigilancia en las playas y tendrán a mano otros dos desfibriladores por si hacen falta.

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