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Tumbaíto, el tarraconense que canta flamenco en chino

Afincado actualmente en Zaragoza, el cantaor de 38 años aceptó el reto en 2015 y desde entonces ha grabado

EFE

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Alejandro Sánchez, alias Tumbaíto. FOTO: RTVE

Alejandro Sánchez, alias Tumbaíto. FOTO: RTVE

Alejandro Sánchez, alias Tumbaíto (Tarragona 1979), nunca ha puesto un pie en China, pero presume de ser el primer cantaor de flamenco en este idioma.

El reto empezó como una broma, pero ahora se ha convertido en el eje de su carrera, en la cual sus dos grandes referentes son Camarón de la Isla y el maestro de artes marciales, Bruce Lee.

Desde niño, Tumbaíto se ha sentido atraído por estos dos iconos y asegura que "tienen mucho en común", aunque a priori parezca inversemblante. "Los dos fueron grandes revolucionarios en todo lo que tocaron, uno en la música y el otro en las artes marciales", explica el cantaor.

Al final, Tumbaíto se ha convertido también en un "revolucionario" al ser el primer español que canta flamenco en chino, una combinación sorpresiva con la cual ha conseguido acercar los dos mundos culturales originarios de sus ídolos: España y la China.

Desde niño, Tumbaíto se ha sentido atraído por estos dos iconos: Camaron y Bruce Lee

Hace una semana, el sábado día 10 de febrero, recibió uno de los premios a la excelencia profesional otorgados por la revista Xishang, editada en español y chino.

La sexta edición de la gala fue la fiesta previa a las celebraciones del año nuevo chino en Madrid, que empieza este fin de semana en el distrito de Usera.

Tumbaíto actuóen 2017 con el tema que se dio a conocer al público asiático, Volare, la canción del italiano Domenico Modugno versionada por los Gipsy Kings, pero que hasta ahora no había sido interpretada en chino mandarín y con acuerdos de flamenco.

2015, el año en que empezó todo

La idea surgió ese año durante una reunión con amigos y familiares poco después de que Tumbaíto viera frustrado su sueño de publicar su primer álbum, grabado meses antes pero que no llegaría nunca al mercado por falta de interés del promotor.

"Me dijeron si sería capaz de cantar una rumba internacional en el idioma más complicado y pensé en el chino mandarín", explica el cantaor, al cual el gusto por flamenco le viene "de familia" y que hizo su primera actuación con 12 años.

Aquello que parecía una "broma" acabó convirtiéndose en un reto para el cantaor, que al día siguiente se puso en contacto con la comunidad china de Zaragoza, la ciudad donde reside en la actualidad, para buscar un intérprete.

Para que no hubiera ninguna duda que lo que había grabado era correcto, envió el audio a Shanghai, Hong Kong y Pekín

Cómo que "no tenía ni idea de chino", Tumbaíto empezó a recibir clases particulares y siguió buscando más traductores en otros puntos de España para que lo ayudaran a perfeccionar su interpretación del tema, entre ellos un guitarrista chino establecido en Sevilla.

"Era muy complejo porque el chino tiene cuatro tonos diferentes y en el flamenco tiende a alargar las sílabas, de forma que el que dices puede acabar siendo otra palabra, otro mensaje", explica.

Para que no hubiera ninguna duda que el que había grabado era correcto, envió el audio a contactos chinos en Shanghai, Hong Kong y Pekín, donde llegó a ejercer de 'jurado' un grupo de alumnos del Instituto Cervantes.

Después de más de medio año de trabajo, grabó la versión definitiva en Madrid con un videoclip incluido que rodó en la plaza de toros de Las Ventas y en un hangar de Toledo acompañado de quince bailarinas y diez músicos.

La versión flamenca de Volare en chino mandarín ha sonado en radios y televisiones chinas y está disponible en redes sociales y plataformas musicales del país asiático, pero Tumbaíto todavía no ha viajado hasta allá aunque le han reclamado su presencia diversas veces.

"El año pasado me ofrecieron a ir a dos televisiones chinas y no lo hice porque querían que pagara yo los gastos del vuelo", dice.

Su alias le viene desde antes incluso de nacer, puesto que su madre pasaba mucho tiempo "estirada" por el cansancio que le producía el embarazo.

Aunque era difícil traducirlo al chino, el cantaor ha hecho una adaptación y el público originario de China lo conoce como el "niño acostado".

Aunque en Japón sí que hay cantaores de flamenco, no se tiene constancia de que haya hacia la China, un país en el cual afirma que cada vez hay más interés por España y en concreto por el flamenco, un arte que viven con la misma "sensibilidad" y "entusiasmo".

En la actualidad, Tumbaíto tiene previsto grabar un nuevo disco en español y traducir más temas al chino mandarín, probablemente canciones populares chinas en "formato flamenco".

"Cantar en chino ha sido un gran descubrimiento, aunque es muy complejo", reconoce el cantaor, que a pesar de todo no piensa abandonar y sigue recibiendo clases no sólo de este idioma, sino también de protocolo para conocer bien las costumbres del gigante asiático

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