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Ultimátum del Ayuntamiento a los vendedores para que acaben sus paradas

La concejal de Comerç, Elvira Ferrando (PSC), asegura que el Mercat abrirá el 16 de marzo 'aunque sólo haya 25 paradistas' que tengan listos sus puntos de venta en el nuevo espacio

Octavi Saumell

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Imagen de ayer de las obras que se están ultimando en el edificio modernista inaugurado en 1915. Foto: Lluís Milián

Imagen de ayer de las obras que se están ultimando en el edificio modernista inaugurado en 1915. Foto: Lluís Milián

«Abriremos el día previsto, el 16 de marzo, aunque sólo haya listas 25 de las 41 paradas». Así de clara se mostró ayer la concejal de Comerç y presidenta de la empresa pública gestora del Mercat Central –Espimsa–, Elvira Ferrando (PSC), tras recibir las quejas de los vendedores del equipamiento comercial, que el pasado jueves solicitaron a la compañía dependiente del Ayuntamiento de Tarragona que retrase 15 días la puesta en marcha del histórico edificio.

De esta manera, la política socialista da un ultimátum y un toque de atención a los concesionarios del espacio, que consideran que las instalaciones de servicios generales del edificio «van muy retrasadas» y temen que no estén listas para el 16 de marzo. La principal queja de los comerciantes es que aún no se han colocado los motores para instalar las 35 cámaras frigoríficas, cuando advierten de que «necesitamos un mínimo de 15 días para probarlas y comprobar que allí se puede guardar el género», según indican fuentes de los vendedores.

Ayer, Ferrando se mostró contundente al señalar que «no hay ningún informe que nos diga que son necesarios estos 15 días. Los técnicos nos aseguran que todo estará listo para el día previsto, por lo que no sería serio ahora cambiar la fecha». Pese a las palabras de Ferrando, los vendedores denuncian que en el encuentro del pasado jueves Espimsa reconoció que estas instalaciones no podrán estar acabadas, y que «deberemos hacer el traslado y vender durante las primeras semanas usando las cámaras que tenemos en la carpa de la Plaça Corsini».


Carta ‘agilizadora’
De forma paralela, recientemente Espimsa envió una carta a los comerciantes que harán el traslado. En la misiva, firmada por el gerente de la compañía pública, se especifica que la carpa provisional cerrará el 11 de marzo, y que las paradas que los vendedores están montando en el reformado edificio «deberán estar listas y preparadas para la venta al público el 16 de marzo».

En el documento se indica que «a partir del 2 de marzo –el pasado jueves– «se procederá a la puesta en marcha del inmueble, así como de las pruebas de las instalaciones, como la limpieza de los 22.000 metros cuadrados que tiene el edificio».

Desde esta semana, según se indica en la carta, «y hasta el día de la inauguración», los comerciantes «sólo podrán hacer trabajos desde el interior de las paradas, sin producir polvo que ensucie el interior del edificio», se especifica en el documento.

Asimismo, la misiva también presiona a los comerciantes para que aceleren la obras. «A partir del día de la inauguración, aquellas paradas que no estén acabadas sólo podrán trabajar para acabar las obras en días festivos, en horario nocturno o a partir del cierre, siempre que no produzcan ruido que pueda molestar a los vecinos del entorno», se afirma en la carta. «Este hecho contará con unos gastos por seguridad contratada de forma extraordinaria que serán imputadas a la parada», se asegura para presionar, aún más, a los vendedores que en estos momentos se encuentran acabando de perfilar sus puntos de venta.


1.600 m2 de Mercadona

Por otra parte, la empresa concesionaria de la mediana superficie del Mercat Central –Mercadona– ya ha definido el uso que dará a los seis locales comerciales que gestionará en la planta comercial del equipamiento comercial. Estos seis espacios suman un total de 145 metros cuadrados que la empresa valenciana usará como complemento del supermercado, que tendrá 1.600 metros cuadrados de superficie.

En concreto, los seis locales se destinarán a la sala de ventas del supermercado (la sala de ventas es el que pisa el cliente). Concretamente, este espacio servirá para colocar las dependencias de la sección de horno, las cámaras de congelados y refrigerados y los vestuarios de los trabajadores.

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