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Un canto a la vida en mayúsculas

Carmina Burana. El Teatre Tarragona acoge la cantata medieval de la mano de la OCM y la soprano Sara Blanch 

Agnès Llorens 

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La soprano tarraconense Sara Blanch participará en la puesta en escena de la cantata de la composición de Carl Off. Foto: OCM

La soprano tarraconense Sara Blanch participará en la puesta en escena de la cantata de la composición de Carl Off. Foto: OCM

De Baviera a Tarragona y del 1803 a 2019. Este es el viaje que propone la Orquestra Simfònica Camera Musicae (OCM), que durante este fin de semana, interpretará, con la dirección de Josep Caballé Domenech, los interpretes Sara Blanch, Flavio Ferri-Benedetti, German de la Riva y el apoyo de los coros de la URV, la FCEC y la Coral Infantil del EMMVA de Sant Cugat. Todo ello se traduce en un espectáculo de grandes proporciones que trasladará al escenario del Teatre Tarragona toda la elocuencia de un texto que el compositor alemán Carl Off escribió en 1937 y que, a pesar de la relativa juventud, es una composición que ha conseguido hacerse un hueco en el imaginario colectivo de los aficionados al género, pero también del gran público. 

El origen del texto -que entre mañana y el domingo podrá degustarse en gran formato en Tarragona y en el Palau de la Música de Barcelona- es religioso, ya que la cantata proviene de una colección de centenares de poemas que se encontraron, en 1803, en el monasterio benedictino de Beuen (Alemania). Sus autores eran monjes que se inspiraron en composiciones contemporáneas que alaban la vida y el disfrute del amor, así como los placeres de la comida y la bebida. Un extracto de estas composiciones fue recogido por Off y recibió el nombre de Carmina Burana (Canciones de Beumen), un texto que todavía hoy tiene la capacidad de emocionar al auditorio. 

«Es una cantata que transmite luz, mucha fuerza y optimismo», explica la soprano Sara Blanch, que en esta ocasión actúa muy cerca de su casa de Darmós (Ribera d’Ebre) y manifiesta que «siempre es una alegría poder contar con el mayor  número de familiares y amigos cerca del escenario y poder actuar en Tarragona permite que este tipo de ocasiones sean más fáciles». La soprano se encuentra ocupada con los ensayos previos de la que será la primera vez que esta cantata se represente en Tarragona con un equipo de más de setenta músicos. «Estamos trabajando con muchas ganas para llevar al escenario esta producción que es una bomba de energía positiva muy espectacular», detalla Blanch, que elogia el trabajo de dirección del director de esta producción, Josep Caballé Domenech, a quien define como una «figura versátil que trabaja intensamente para unir el trabajo de todos y ayudarnos con el trabajo de equilibrio y color de voz que exige una pieza a tan exigente como esta». 

El trabajo de dirección de Caballé también recoge los elogios del director artístico de la OCM, Tomàs Grau, que destaca que «en muy pocas ocasiones tenemos la posibilidad de ofrecer al público la interpretación del que es uno de los directores más internacionales de Catalunya», apunta Grau, que pone de relieve que «es tremendamente bonito poder hacer música con él y con todo el equipo que hacemos posible esta producción. 

Los responsables de la orquesta también ponen de relieve el hecho que esta es la primera vez que se representa Carmina Burana en Tarragona, lo que confirma la excepcionalidad de la cita. «Seguramente pasarán unos años antes de poder ver este despliegue musical encima de un escenario», avanza Grau, que augura un buen nivel de acogida para los conciertos previstos. «Tarragona es cada vez menos una plaza difícil», confirman desde la OCM, mientras reafirman que, con el paso de los años, se ha consolidado un «público fiel al que estamos muy agradecidos».

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