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Un estudio constata que el tamaño de la sardina y el boquerón disminuye

Los pescadores tarraconenses llevan años reivindicando este análisis. Ahora piden que se lleven a cabo medidas de manera conjunta para preservar los recursos del mar. «Si solo paramos nosotros, no sirve de nada», aseguran

Carla Pomerol

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Imagen de archivo de un pescador haciendo cajas de boquerón en el puerto de Tarragona. FOTO: C.Pomerol

Imagen de archivo de un pescador haciendo cajas de boquerón en el puerto de Tarragona. FOTO: C.Pomerol

El tamaño de la sardina y del boquerón ha disminuido y esto puede tener consecuencias directas en la reproducción y el crecimiento de estas especies. Este es el resultado del reivindicado estudio, que encargó la Comisión Europea en el 2016. Los pescadores tarraconenses pedían a gritos este análisis, después de que las capturas de pescado azul se redujeran considerablemente. Algunos incluso se han visto obligados a desballestar su embarcación. Parece que la situación ha mejorado desde el mes de febrero, pero siguen reivindicando estudios que dejen claro qué pasa en el litoral tarraconense.

«Cuando conocimos la problemática, nos dirigimos a la Comisión Europea, que nos dijo que ningún estado lo había trasladado», explica Sergi Tudela, director general de Pesca de la Generalitat. Lo verificaron y se comprometieron a realizar un estudio. El Institut de Ciències del Mar (ICM/CSIC) ha sido el encargado de hacer el trabajo. Los resultados apuntan a que la población de sardina y boquerón es cada vez más joven y que hay peces que se pescarán antes de haberse reproducido por primera vez. Este hecho tendrá como consecuencia la reducción de la capacidad reproductiva de la población. 

Las causas principales de este fenómeno se atribuyen a cambios ambientales desfavorables. Por ejemplo, a las temperaturas, a las lluvias, al plancton y, también, a una explotación pesquera alta. «Ha cambiado la biología de las especies, se ha acelerado la madurez sexual del boquerón y, por lo tanto, crece menos. Además, las poblaciones son pequeñas, síntoma de sobreexplotación», asegura Tudela, quien añade que «el estudio no acaba de determinar los aspectos ambientales que influyen».

Hacer más caro el pescado

El paso siguiente al estudio es encontrar la manera de pescar menos sardina y boquerón para preservar los recursos existentes. Para hacerlo, Tudela apuesta por obtener el máximo rendimiento económico de lo que se pesca. «Una manera de hacerlo es constituyendo una organización de productores, para así recibir ayudas económicas y mejorar la comercialización del producto», explica Tudela, quien añade que «debemos bajar la cantidad de pesca y revalorizar el pescado azul». 

La Generalitat organizó el pasado sábado un encuentro con los pescadores catalanes para dar a conocer los resultados del estudio. Se discutieron algunos aspectos, como por ejemplo repartir la veda entre el invierno y el verano. Actualmente, en Tarragona, los pescadores de sardina y boquerón paran desde diciembre hasta febrero. 

Ir todos a una

Los pescadores tarraconenses salieron de la reunión «contentos, porque hemos visto que ha habido movimientos, pero disgustados porque se ha constatado lo que creíamos», explica Agustí Rillo, presidente del Peix Blau de Tarragona. Los patrones tienen claro que la clave del éxito es ir todos a una. «Científicos, ecologistas, pescadores y administraciones tenemos que luchar juntos para saber qué está pasando en nuestro mar», asegura Rillo, quien añade que «deberíamos unificar criterios a la hora de determinar las vedas. No puede ser que en Tarragona se pare dos meses, en otros puertos un mes y en otros unos pocos días». Aún faltan por conocer los motivos del fenómeno pero, por el momento, ya se ha dado el primer paso, el más importante.

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