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Un gato chillando y sangrando, 'caído del cielo' en el centro de Tarragona

El felino fue recogido por los Mossos. Se ha recuperado del neumotórax pero no de las diferentes fracturas

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El gato, en la clínica veterinaria recuperándose de algunas de las heridas.  FOTO: dt

El gato, en la clínica veterinaria recuperándose de algunas de las heridas. FOTO: dt

No tiene nombre, ni tampoco es de ninguna raza concreta y seguramente no pasará a los anales de la ciudad de Tarragona. Pero dentro del anonimato tiene sobre sus espaldas –y también en sus huesos– una historia que tendría que tener un final feliz y que, ahora por ahora, es todavía un poco incierta a la espera de que aparezca su dueño o bien que alguien lo quiera adoptar.

La peripecia de este gato, de raza común europea, se remonta a las tres y media de la madrugada del pasado domingo. Dos personas iban caminando por la calle Comte de Rius –peatonal, en el centro de la ciudad–. A la altura del número 13, de repente, se les cayó el gato delante. El felino comenzó a chillar y a sacar sangre.

Los dos testigos miraron hacia arriba para comprobar si veían movimiento de personas, de luces o de ruido. Pero nada de nada. Ante ello, llamaron al teléfono de emergencias 112 y una patrulla de los Mossos d’Esquadra se desplazó al lugar. Vio al animal sangrando y sin moverse. Además, en la caída había perdido un diente.

Los agentes recogieron el gato y lo llevaron a la clínica veterinaria del doctor Patino, que está abierta las 24 horas. «Llegó con contusiones a nivel de la boca, con neumotórax –presencia y acumulación de aire exterior o pulmonar en la cavidad de la pleura– y varias fracturas: fémur de la extremidad posterior derecha y de las falanges de las dos extremidades anteriores», comentaban al Diari desde la clínica.

Ante la patología que presentaba, quedó hospitalizado «para resolver el neumotórax, para inmovilizarlo y para controlarle el dolor», apuntaron dichas fuentes. 

Curación

Como estaba en reposo, el neumotórax se curó, el pasado miércoles le dieron el alta y fue trasladado a la Protectora d’Animals i Plantes. Las fracturas que presenta requieren pasar por el quirófano ya que no se curarán solas.

«El fémur necesita cirugía porque, de no hacerlo, habrá una mala unión del hueso y el animal quedará cojo». Y por ahora no hay nadie que haga frente a estos gastos. La clínica ya no cobrará la hospitalización del gato durante tres días. 

Los Mossos d’Esquadra realizaron gestiones en los pisos de varios bloques de la calle Comte de Rius por si habían visto o alguien tenía un gato de estas características, con resultado negativo. Los veterinarios aseguran que es muy difícil, por las lesiones, determinar desde que altura cayó el gato a la calle.

Parece que ya ha gastado una de sus siete vidas. Ahora espera que pueda compartir las otras seis con alguien fuera de la Protectora.

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