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Un juez obliga al Estado a invertir 1,5 millones en el Museu Arqueològic

La sentencia es fruto de una demanda de los trabajadores por las extremas temperaturas en el interior del inmueble
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Una imagen del edificio del Museu Nacional Arqueològic, que se encuentra en la Plaça del Rei.  Foto: Pere Ferré

Una imagen del edificio del Museu Nacional Arqueològic, que se encuentra en la Plaça del Rei. Foto: Pere Ferré

El Museu Nacional Arqueològic de Tarragona (MNAT) sufrirá una completa remodelación que le obligará a cerrar sus puertas durante un período aproximado de cuatro meses a partir de septiembre de 2016. El edificio, situado en la Plaça del Rei y propiedad del Estado, será objeto de unas obras de mejora en la climatización que incluyen el cambio de todas las puertas y ventanas –se remontan a la construcción del inmueble, en 1960– por un valor entre 1,5 y 2 millones de euros que aportará el Gobierno central.

La remodelación del MNAT atiende a una sentencia judicial dictada hace poco más de un año y medio en la que se reconocían las deficiencias del edificio y por ello, las malas condiciones laborales que los trabajadores tenían que padecer. «En invierno las temperaturas en el interior eran de sólo 3 ó 4 grados, mientras que en verano, en la planta superior y con la humedad, se alcanzaban los 40 grados», explica Juan Luis Olesti, presidente del comité intercentros de UGT, delegado de personal de la demarcación de Tarragona y delegado de prevención de la Agència Catalana del Patrimoni Cultural. Así, tras las múltiples y continuadas quejas de los trabajadores del museo, Inspección de Trabajo obligó a la Generalitat –administración que gestiona el museo– a tomar medidas que mejoraran las condiciones de los empleados. De esta manera, se instalaron una serie de aparatos de calefacción que resultaron ineficientes. «No funcionó. El calor, que salía a ras de suelo, se iba hacia el techo, y estamos hablando de salas con más de seis metros de altura, por lo que el frío persistía», explica Olesti. De este modo, y también por indicación de Inspección de Trabajo, la Generalitat tuvo que cambiar el horario de los trabajadores, que pasaron a realizar turnos para poder soportar mejor las temperaturas. En verano, un turno empezaba a las nueve y media de la mañana y finalizaba a las tres de la tarde, mientras que el segundo arrancaba a las tres y hasta las ocho y media. En invierno, se pasó de cerrar a las siete para hacerlo a las seis. «A pesar que los cambios no fueron espectaculares, Inspección de Trabajo dijo que se podía soportar mejor. Hay que tener en cuenta que lo más duro era el invierno, salía vaho de nuestras bocas. Teníamos una pequeña estufa delante de nuestra silla, pero cuando nos levantábamos, aún era peor», relata.

Tras todas estas penurias en las que durante unos cinco años se intentó paliar la situación con las medidas correctoras explicadas anteriormente, los trabajadores, que durante meses tomaron la temperatura ambiente de las diferentes salas, decidieron ir a juicio, que ganaron. Ahora el Estado debe asumir el coste de las obras. Los trabajos incluyen un completo sistema de climatización frío/calor, el cambio de todas las puertas y ventanas (unos 400.000 euros del total) y la instalación de una estación transformadora de corriente eléctrica, que se ubicará en el subsuelo del edificio. También hay que instalar una escalera de socorro a petición de los bomberos, que tendrá un coste de unos 100.000 euros, al tener que hacerla pasar por el interior del edificio porque el inmueble está catalogado como Bé d’Interès Local. Supeditada a esta escalera de socorro, hay prevista la instalación de un bar-restaurante en la terraza del edificio, aunque primero se deberán conocer los detalles de la ubicación de la escalera.

Durante el período que permanezca cerrado al público –se elegiría el mes de septiembre para evitar la primavera y el verano, épocas de máxima afluencia de visitantes–, se plantea buscar un espacio lo suficientemente grande en la ciudad para mantener una exposición con las mejores piezas del MNAT y no privar así a Tarragona del servicio cultural que ofrece el museo.

Cómo explicar el patrimonio

En los últimos meses se ha ido gestando un acercamiento entre las diversas administraciones –gracias al trabajo de la regidora Carme Crespo– para potenciar el Patrimonio Mundial de Tarraco. Así, recientemente se han realizado un par de reuniones de alto nivel entre los máximos representantes del mundo científico (arqueólogos) por una parte y del mundo cultural, educativo y turístico de Tarragona por otra. El motivo: definir lo que se ha denominado como Relato de Tarraco. Entre los muchos objetivos que se plantean a corto y medio plazo se pretende que Tarragona se convierta en un referente en la conservación y difusión de su patrimonio histórico y que éste sea el principal atractivo para captar más visitantes en la ciudad y, por tanto, generar más riqueza para el municipio. El objetivo es pasar de los 400.000 visitantes anuales en la suma de los diferentes monumentos y museos bajo la denominación de Patrimonio Mundial (entre los que se encuentran la murallas, el anfiteatro, el Fòrum, el MNAT, el Pretori-Circ, la Necròpolis, etc) a 500.000 en un período de cuatro años.

En este plan, el eje entre el MNAT y el Pretori-Circ es clave. Los técnicos asumen que el sueño de trasladar el museo a la Tabacalera va para largo –plazos no inferiores a 15 años– debido al alto coste de la operación, que se sitúa por encima de los 100 millones de euros. Diversas fuentes admiten que la predisposición de todas las administraciones es buena, pero el momento económico actual bloquea el traslado. Así, se pretende reforzar la Plaça del Rei como epicentro del patrimonio romano, dando un mayor protagonismo al Pretori, infrautilizado, haciendo posible que albergue más piezas y que este edificio sirva para explicar la llegada de los romanos a la zona, la creación de la provincia, de la ciudad y su desarrollo.

El MNAT se utilizaría para explicar un contexto romano más amplio, no puramente local, sino la vida en la antigua civilización romana (religión, arquitectura, administración…). Todo esto al amparo de un convenio marco (de colaboración) entre el Ayuntamiento de Tarragona y la Generalitat. El formato de este convenio viene marcado por la imposibilidad que tiene el consistorio tarraconense para firmar nuevos consorcios o convenios que requieran compromisos económicos o jurídicos al ser un ayuntamiento endeudado.

La voluntad de reforzar el papel del MNAT y del Pretori-Circ no es casual. Actualmente el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona no tiene espacio suficiente para albergar la gran cantidad de piezas procedentes de las excavaciones realizadas en la ciudad. Tras cada excavación, la empresa encargada de la misma traslada al MNAT los hallazgos con la memoria (estudio) pertinente y muchas de ellas se encuentran en un par de naves en el polígono Francolí y, otras muchas, repartidas por diferentes espacios de la Agència Catalana de Patrimoni Cultural por toda Catalunya.

«El MNAT es un equipamiento fundamental para la ciudad, de gran importancia para la conservación y difusión del patrimonio histórico. En este sentido, debería disponer de los recursos económicos y humanos suficientes para desarrollar su cometido. Hay aspectos que son preocupantes: el estado de las colecciones donde miles de objetos arqueológicos se apilan en los almacenes del polígono Francolí en unos locales atiborrados y con un déficit evidente de personal. La ordenación y catalogación de los objetos deja bastante que desear y esto es un reflejo de la falta de interés que ha habido durante mucho tiempo. Un museo de la categoría del de Tarragona debería tener una plantilla grande de conservadores dedicados a las colecciones y esto actualmente no sucede», afirman desde la Reial Societat Arqueològica Tarraconense.

Actualmente hay tres conservadores en el Museu Nacional Arqueològic: Josep Anton Remolà (Área de colecciones e investigación), Pilar Sada (Área de difusión, educación y exposiciones) y Montserrat Perramon (Área de documentación). Desde el año 2005 hasta el 2014 se han realizado un total de 20 exposiciones en el MNAT, 15 de las cuales han sido de producción propia. Se prevé que entre este año y el siguiente se realice una inversión de unos 40.000 euros para mejorar la presentación de la exposición permanente existente en el MNAT y el Pretori.

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