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Un matrimonio de Tarragona tira a su perra al mar dentro de una bolsa de basura

Los propietarios abandonaron al animal, con numerosas enfermedades y de edad avanzada, en la Platja Llarga en 2017. El perro fue rescatado por los socorristas, pero tuvo que ser sacrificado poco después. Sus propietarios se enfrentan a un año de cárcel

ACN

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Imagen de la perra rescatada en agosto de 2017 Cuando Mossos preguntaba de quién era.

Imagen de la perra rescatada en agosto de 2017 Cuando Mossos preguntaba de quién era.

Los propietarios de una perra de Tarragona, llamada Estrella, irán a juicio acusados de haberla abandonado al mar dentro de una bolsa de basura el agosto del 2017.

Unos socorristas de la playa Llarga rescataron el animal con vida, pero, a pesar de la implicación de la protectora de animales de Tarragona y de varios ciudadanos, murió dos días después.

El fiscal de Medio Ambiente pide para el hombre y la mujer un año de prisión por el supuesto delito de maltrato animal con resultado de muerte, según compilación el escrito de acusación.

La perra tenía quince años de edad y sufría graves dolencias: estaba ciega, sorda, sin dientes y con varias vértebras de la columna vertebral soldadas, lo que le producía una parálisis de las extremidades posteriores.

Según el fiscal, la noche del 1 de agosto de 2017 los acusados llevaron a la perra, de raza mestiza, a un lugar indeterminado de la playa, probablemente en una zona de acantilados, y la abandonaron para que muriera, "teniendo en cuenta que, con las limitaciones físicas que sufría el animal, era imposible que se orientara y sobreviviera por sí misma".

La mañana del 3 de agosto unos ciudadanos observaron algo que flotaba en el agua y dieron el aviso a los socorristas de la playa. Cuando estos se acercaron, comprobaron que adentro había una perra que temblaba de frío y que estaba casi sin fuerzas. La protectora de Tarragona, que la bautizó con el nombre de Vida, se hizo cargo y la trasladó a una clínica veterinaria. A pesar de estar sedado, el animal sufrió "una dolorosa agonía" y fue necesario sacrificarlo el 5 de agosto para que  no sufriera más.

Según el ministerio fiscal, en los dos años anteriores a la muerte, los acusados no le habían procurado "ningún tipo de asistencia veterinaria, a pesar de que sus gemidos eran casi constantes por el sufrimiento que sentía". Por este motivo, el fiscal pide para el hombre y la mujer un año de prisión y cuatro de inhabilitación para el ejercicio de una profesión, oficio o comercio relacionado con los animales.

Los Mossos d'Esquadra investigaron los hechos y pidieron la colaboración ciudadana a través de las redes sociales. El caso generó un fuerte rechazo social. Finalmente, pudieron identificar a los propietarios y el juzgado de instrucción número 1 de Tarragona abrió diligencias.

El hombre y la mujer declararon que el animal se había perdido y la juez decidió archivar el caso en no observar indicios de delito. El fiscal, pero, presentó un recurso de apelación y ahora la Audiencia le ha dado la razón, con lo cual el caso se juzgará finalmente a los juzgados penales.

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