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Un programa piloto enseña a 35 familias de Tarragona a comunicarse sin violencia

Las sesiones grupales han sido organizadas por Serveis Socials 
y se han desarrollado en distintas zonas de la ciudad

NORIÁN MUÑOZ

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Las jornadas hicieron reflexionar a los participantes sobre su forma de comunicarse.  FOTO: PERE FERRÉ

Las jornadas hicieron reflexionar a los participantes sobre su forma de comunicarse. FOTO: PERE FERRÉ

El lenguaje es mucho más que una suma de palabras. A Hanane, de 33 años, quien ha sido víctima de violencia de género, el lenguaje le ha servido para empoderarse y tomar sus propias decisiones.

Ella es una de las personas que participaron (la mayoría eran mujeres) en el programa «I el llenguatge esdevé relació» (Y el lenguaje se convierte en relación) ,organizado por el Equip Socioeducatiu d’atenció a la violència masclista (ESVioM), de Serveis Socials del Ayuntamiento de Tarragona.

En el mismo participaron 35 familias, algunas de ellas usuarias del ESVioM, aunque la actividad estaba abierta a quienes desearan apuntarse allá donde se desarrolló el programa en Ponent, Sant Pere i Sant Pau, Part Alta y Part Baixa.

El lenguaje se vuelve violento

Desde el equipo de ESVioM explican que lo que les motivó a poner en marcha la iniciativa fue que notaban que, durante su trabajo con las familias, (con expediente de riesgo o sin él), «el uso del lenguaje se vuelve violento y se convierte en herramienta de transmisión de información que se orienta a la agresión en forma de amenaza, insulto, coacción, represión, dominación...».

Los talleres se desarrollaron en cuatro sesiones de la mano de una antropóloga, una psicóloga, una trabajadora social y las propias integrantes del equipo.

Hanane cuenta que estas sesiones, «me han servido muchísimo. Escuchar a personas expertas me ha permitido, por ejemplo, darme cuenta de que no era todo culpa mía, como pensaba antes».

Ha adquirido, además, herramientas prácticas para saber cómo comunicarse de manera asertiva incluso cuando está enfadada, «lo de respirar me funciona» y a nombrar las cosas por su nombre. «Según qué cosas me costaba explicarlas en la denuncia, o a mi abogada, pero ahora no», señala.

Pero lo que más valora es que el taller le ha servido para tomar sus propias decisiones «y aprender a decir que no... Decidí que no iba a volver con él».

Su relación con sus dos hijos, asegura, también se está transformando. «Antes, el mayor comenzaba a manipularme como hacía su padre, pero ahora ya acepta mucho mejor mis decisiones».

Como Hanane, muchas participantes reconocen que esta formación les ha servido no solo en sus relaciones de pareja, sino con sus hijos, sus padres o sus jefes.

Después de este programa, abierto al público, mañana se realizará una jornada destinada a profesionales del ámbito social (trabajo y educación social, pedagogía, psicología, sanidad educación e integración, entre otros).

La jornada tendrá lugar en el Paraninf de la URV y los interesados pueden obtener más información en la web participo.cat.

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