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Un repaso por los fiascos musicales: los Rolling en Cambrils o el promotor de Estopa que se fugó en Reus

Con el Festival Internacional de Música de Cambrils en el alambre, recordamos algunos desastres históricos de la organización de conciertos en la provincia

Raúl Cosano

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Estopa, durante el concierto que ofreció el dúo en Reus después de que el promotor se fugara con el dinero. Fue en agosto de 2004. Foto: Pere Ferré

Estopa, durante el concierto que ofreció el dúo en Reus después de que el promotor se fugara con el dinero. Fue en agosto de 2004. Foto: Pere Ferré

Que el promotor se fugue con el dinero puede parecer una canción de Kiko Veneno, en una de esas letras ácidas del grupo Pata Negra sobre los bajos fondos de la industria musical. Pero esas cosas pasan. Y, si no, que se lo digan a Estopa. «El señor empresario se ha largado con el dinero de todos», dijeron los hermanos David y José, nada más empezar su concierto en la Pastoreta (Reus), en agosto de 2004. Sólo la buena voluntad de los artistas impidió que el caos, después de más de dos horas de espera, fuera a más.

El culpable de aquel esperpento fue Vicenç Griera, máximo responsable de la empresa VGM, promotora del show. Se marchó del recinto horas antes del inicio del concierto, supuestamente a buscar el dinero que faltaba por pagar a la banda, ya que había quedado con alguien en que se lo entregaría en mano.

Griera se fue solo, a pie, dejando en el recinto su coche y a una familiar. Ya no volvió. Faltaba una parte del dinero. El desenlace fue una tensa espera de más de 8.000 fans y la determinación de la compañía Heredia Producciones, representante de Estopa, de acabar cobrando lo que restaba de taquilla y sacando adelante uno de los conciertos en la provincia más importantes de aquel verano. 

Es uno de los fiascos más recientes de la música en directo en Tarragona, una amenaza que sobrevuela ahora el Festival Internacional de Música de Cambrils. A veces, en las bambalinas de los grandes shows del verano se hallan tejemanejes turbios, personajes oportunistas o, directamente, el fraude y la estafa. 

El recital de Estopa, pese a todo, se pudo celebrar, pero no pasó lo mismo con otros eventos programados oficialmente que se quedaron en el limbo. Su cartelería es ahora pieza de museo por reflejar el show que no fue. Otro caso reciente fue el concierto que Alejandro Sanz iba a dar en la Tarraco Arena Plaça (TAP) el  8 de agosto de  2013. Aquella actuación, un plato fuerte de las fiestas de Sant Magí, se suspendió al estar su promotor encarcelado por su relación con el presunto fraude fiscal del caso Petromiralles. La Audiencia Nacional autorizó la devolución de las entradas de un show que terminó siendo un desastre a medias, ya que, curiosamente, se acabó celebrando en la provincia.

El cartel del concierto de Alejandro Sanz en Tarragona que no se celebró.

Alejandro Sanz tocó ese mismo 8 de agosto pero lo hizo en el campo de La Devesa, en Sant Carles de la Ràpita. ¿Qué promotor fue el encargado de intermediar para ‘salvar’ el concierto y que tuviera lugar en tierras tarraconenses? No fue otro que Antonio Mas, nada más y nada menos que la persona que ahora está en el ojo del huracán por dejar en el alambre la 43ª edición del festival de Cambrils. Mas está acusado por un supuesto fraude piramidal de más de 200 millones de euros. 

Pero si hay un ‘no-concierto’ mítico en la historia de las grandes giras en Tarragona es el que iban a dar los Rolling Stones en Cambrils. Tenía que haber sido el 11 de junio de 1976, hace ahora 41 años. Sus Satánicas Majestades tenían que hacer su primera actuación en España. La actuación sería en el Mas d’en Bisbe, donde se iba a edificar un gran auditorio para albergar el concierto.

Quedan vestigios de aquel directo fallido, entre ellos un cartel  que anuncia: ‘Rolling Stones, Tour of Europe 1976. Viernes, 11 de junio a las 9 de la noche’. ¿ El lugar? Un Auditorium Cambrils (Tarragona) que iba a albergar a 40.000 espectadores pero que nunca se construyó. Artículos en 'El Correo Catalán' proclamaban a bombo y platillo el que iba a ser el primer recital en España de Jagger y Richards y compañía. Al final, aquel show por todo lo alto quedó en intento, en gatillazo legendario. 

El cartel del concierto de los Rolling que se iba a celebrar en Cambrils en 1976.

¿Pero qué evitó que Cambrils pasara a la historia de la música? Básicamente una fortísima oposición vecinal, con los agricultores al frente. La banda inglesa se asoció a conceptos perniciosos, a supuestas imágenes de depravación, descontrol, drogas y alcohol, y a ejemplos nocivos para la juventud. En un pleno municipal se acabó votando en contra del concierto, a pesar de que el auditorio se estaba construyendo. Poco después, en la Roca del Vallès, pasó algo similar. El concierto se acabó organizando ese mismo 11 de junio en la Monumental de Barcelona. Fue uno de los recitales históricos de aquella década. 

No fue un concierto suspendido pero sí un anuncio que causó revuelo. El 12 de julio de 2014 los Rolling Stones iban a actuar en el antiguo campo de fútbol de Falset. El alcalde de la capital del Priorat, Jordi Puxeu, afirmaba que el ayuntamiento estaba valorando la posibilidad después de que una empresa promotora hiciera la petición. La propuesta hablaba de una asistencia de 20.000 personas. Aquel anunció generó desconcierto y sorpresa. La productora Doctor Music desmintió el mismo día que el grupo capitaneado por Mick Jagger fuera actuar allí, ya que el único concierto de la banda  en España aquel año se iba a celebrar en Madrid, en el Bernabéu. 

Al día siguiente el propio alcalde declinó cualquier opción de acoger a los Rolling, después de reunirse con Enric d’Anguera, un vecino de Falset que, junto con la empresa Ausa Music, estaba tras la propuesta. Se declinó al no demostrarse ninguna relación contractual con el grupo inglés. 

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