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Un vecino de Torreforta lanza por la ventana una bombona de gas

Ya había protagonizado episodios similares, atemorizando a los vecinos. La anterior vez, el juez lo envió al Institut Pere Mata

Àngel Juanpere

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Objetos que lanzó el hombre el pasado 21 de marzo.  FOTO: DT

Objetos que lanzó el hombre el pasado 21 de marzo. FOTO: DT

Los vecinos de la calle Priorat de Torreforta vivieron el pasado sábado un nuevo episodio de un hombre que se dedica a lanzar objetos desde su piso a la calle o al interior de la zona comunitaria. En la anterior ocasión el juez lo envió al Institut Pere Mata, de donde salió poco después, pidiendo perdón a los vecinos. 

Los hechos ocurrieron sobre las cinco de la tarde, cuando el hombre, un ciudadano senegalés de 47 años, comenzó a lanzar objetos desde la ventana de su piso  –situado en una tercera planta– hacia un patio interior. Uno de los elementos lanzados fue una bombona de cámping gas.

El día anterior, poco antes de la una de la tarde, una vecina de otro bloque de dicha calle ya alertó a la Guàrdia Urbana de que el mismo hombre había realizado una pintada en su fachada.

Los antecedentes

El pasado 21 de marzo, a las 00.15 horas, la Guàrdia Urbana recibió diversas llamadas indicando que un vecino de la calle Priorat estaba lanzando objetos por la ventana de su casa. Una patrulla acudió al lugar y observó gran cantidad de objetos a la entrada del bloque: sillas, muebles, cristales, botes de pintura, hierros, etc. Vieron al autor en su piso, que no paraba de chillar e insultar, y no les quería abrir la puerta. Un vecino aseguró a los policías que se trata de una persona violenta, que los tiene amenazados de muerte y que no es la primera vez que lanza objetos. A veces, de madrugada, pone la música muy alta. 

Los agentes volvieron a llamar a la puerta y el inquilino, efectivamente, puso la música muy alta, mientras seguía chillando. El hombre amenazó a los policías con un cincel y opuso una fuerte resistencia física a su detención. Los guardias tuvieron que utilizar la fuerza para reducirlo. El juez lo ordenó su traslado al Institut Pere Mata para una evaluación psiquiátrica. Horas después volvió a casa y pidió perdón a los vecinos.

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