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Un voto roto en dos enfrenta a CiU y PSC en Sant Jaume dels Domenys

El PSC, que está a un voto del concejal que le habría quitado a CiU la mayoría absoluta, impugnó una papeleta convergente rasgada
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La papeleta de CiU, que estaba rota, fue dada por válida por la mesa. Ahora se ha recurrido. Foto: Lluís Milián

La papeleta de CiU, que estaba rota, fue dada por válida por la mesa. Ahora se ha recurrido. Foto: Lluís Milián

Un voto roto en dos mantiene en vilo el resultado electoral definitivo en Sant Jaume dels Domenys (Baix Penedès). A estas alturas, CiU y PSC pelean, esta vez en la Junta Electoral Central de Madrid, por una papeleta de los convergentes que apareció rasgada en dos y que fue dada como válida por el presidente de mesa, durante la votación que se llevó a cabo en la Casa de Cultura del municipio durante las pasadas elecciones.

Se da la circunstancia de que el PSC se quedó a un voto de haber obtenido el último concejal en disputa (hubiera sido su segundo), que fue a parar a manos de CiU. Ese edil fue, además, el que le dio a los convergentes la mayoría absoluta, de forma que los resultados actualmente, ya con el 100% escrutado, están así: CiU 6, ERC 4 y PSC 1. «Había un voto de CiU que estaba roto pero que el presidente de la mesa dio como válido. ERC se quejó un poco, pero todo siguió normal. Cuando se hicieron las actas, el PSC sabía que le iba de un voto e impugnó la validez de aquella papeleta», explica Xavier Vona, interventor de CiU.

 

CiU contraatacó al PSC

Pero no quedó ahí la cosa. Durante el día, el PSC también había recibido un voto a favor que tenía la parte superior recortada, según denuncia CiU. «Fue un voto que el presidente dio como válido también pero, como ellos impugnaron, nosotros hicimos lo mismo con el voto del PSC», cuenta Vona. Por lo tanto, socialistas y convergentes están enzarzados por dos sufragios que, a pesar de lo ajustado, no variarían el reparto de escaños. «En el supuesto de que la Junta Central anule el voto de CiU, lo único que conseguiría sería un empate en la lucha por ese concejal y, en ese caso, prima la lista más votada, que es la de CiU, que sería quien se acabaría llevando ese concejal», indica Joan Ignasi López, cabeza de lista de ERC, una fuerza que también se planteaba recurrir, pese a todo. «Nosotros creemos que si la Junta anula los dos votos, los de ellos y el nuestro, todo seguiría igual», afirma el interventor convergente.

 

‘Estamos pendientes’

«Van a ir hasta las últimas consecuencias. Si quieren hacerlo, que lo hagan, pero creo que no hace falta remover cielo y tierra. Yo confío mucho en la junta electoral. Lo que se valora siempre es la intención del voto, y eso no cambia aunque la papeleta no esté perfecta. Estamos pendientes de ver qué nos dicen», sostiene Magí Pallarès, alcalde y cabeza de lista por CiU a los comicios del 24-M. «Dio la impresión de que la junta de zona no quiso entrar a valorarlo ni quiso complicarse la vida, así que lo remitió a la central», afirma Xavier Vona.

 

Lo que dice la ley

Ambos votos están ya sumados a los recuentos de los dos partidos, por lo que incluso si se anulara el de CiU y el del PSC siguiera siendo válido, se produciría ese empate en el cociente del concejal –no en votos– que acabaría resolviéndose atendiendo a la lista más votada. Curiosamente, ya a la hora de asignar el quinto concejal del municipio se produjo un empate entre CiU y PSC que fue resuelto a favor de los convergentes por tener un mayor número de votos total.

El artículo 96.2 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral sostiene que ha de considerarse como voto nulo el emitido en papeleta que «presente cualquier tipo de alteración que no sea accidental, bien porque se haya modificado, añadido o tachado el nombre de un candidato o la denominación, siglas o símbolo de la candidatura, o alterado el orden de la candidatura, bien porque se incluyan expresiones o lemas, en el anverso o en el reverso de la papeleta, o porque la papeleta esté rota o rasgada».

Sin embargo, depende de la interpretación. El hecho de que el voto haya sido validado ya por la mesa puede hacer que no se acabe anulando. «Creo que el voto se tendrá en cuenta. Si es una papeleta correcta y no alterada de CiU pero rota (puede haberse roto a la hora de abrir el sobre en el recuento) debería ser tenida en cuenta. La intención de voto es clara por un partido», sostiene un abogado que ha sido miembro de junta electoral en la provincia.

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