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Una mujer de 47 años fallece ahogada en una cala de Tarragona

La víctima podría haber discutivo con un amigo y se fue a bañar, siendo arrastrada por la corriente hacia las rocas
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Los bomberos llevando el cadáver desde la zona rocosa hasta el vehículo fúnebre. Foto: Lluís Milián

Los bomberos llevando el cadáver desde la zona rocosa hasta el vehículo fúnebre. Foto: Lluís Milián

Tragedia a primeras horas de la mañana de ayer cuando una ciudadana española de 47 años falleció presuntamente ahogada –a la espera de practicarle la autopsia– en las zonas de Cala Capellans, en Tarragona. La víctima se fue a bañar y fue arrastrada por la corriente hacia las rocas.

El incidente se produjo sobre las siete de la mañana. Según apuntaron los Mossos, la víctima habría discutido con un amigo que había conocido hace unos días y se fue a bañar a la mencionada playa.

El hombre vio que ella no salía y dio la voz de alarma. Primero al personal de limpieza de playas que se encontraba en el lugar y que ayudó en la búsqueda. Tras recibirse al aviso, una patrulla de la Guàrdia Urbana acudió al lugar, mientras Salvamento Marítimo movilizaba dos embarcaciones: la Salvamar Diphda y la Lima Venus. Cuando la primera llegaba al lugar, el personal de limpieza le hizo señales desde las rocas indicando dónde se encontraba la mujer, entre dos rocas (la zona más cercanas a la Savinosa).

Debido al mal estado de la mar, se optó por sacar el cuerpo por tierra. Así lo hicieron las dos dotaciones de bomberos que acudieron al lugar. La víctima permaneció sobre los acantilados hasta aproximadamente las diez y media de la mañana, momento en que se procedió al levantamiento del cadáver. La víctima fue identificada como Encarna R.B., vecina de una localidad del Baix Camp. La muerte se consideró accidental, no intencionada.

Con bandera roja

Durante toda la jornada de ayer, en las playas de la ciudad de Tarragona ondeó la bandera roja debido a las fuertes corrientes y a la mala mar, con olas de más de un metro de altura. El mal tiempo, con la ausencia de sol, provocó que no hubiera una gran afluencia de bañistas.

Durante la mañana, los socorristas de Creu Roja tuvieron que ayudar a dos personas que tenían problemas para alcanzar la orilla en la playa del Miracle. Fue el único servicio de este tipo que realizaron a lo largo de la jornada, según apuntaba al Diari el coordinador provincial de Creu Roja del Mar, Joan Carles Castellví.

 

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