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Una plaga en los árboles de Francesc Macià cubre la acera de una capa pegajosa

Los tilos de este tramo de la Rambla están afectados por pulgones resistentes que no se han podido exterminar pese al tratamiento

Norián Muñoz

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Los vecinos se quejan de que el problema de la acera pringosa cada año va a peor. Foto: Pere Ferré

Los vecinos se quejan de que el problema de la acera pringosa cada año va a peor. Foto: Pere Ferré

Caminar por las aceras laterales de la Rambla Francesc Macià sin quedarse pegado al suelo resulta, estos días, misión imposible. Todo está recubierto de una materia viscosa que cae de los árboles y que, al contacto con el suelo, se vuelve negra.

El problema se repite cada año, explican los vecinos. «Es horroroso, la sensación es muy desagradable», señala una mujer que va en chanclas.

Otra vecina mayor explica que toda la porquería se le queda pegada en las ruedas de carrito de la compra, «pero es peor para las personas que van en sillas de ruedas», apunta.

Una mujer que vive en Alcalá de Henares y está de visita en Tarragona asegura que «nunca había visto nada parecido»; mientras, una familia de Tortosa hace maniobras para que su niña pequeña no se siente en el suelo ni lo toque.

En un comercio se quejan de que además de que el suelo sucio da muy mala imagen, tienen que limpiar continuamente porque los clientes llegan con los pies llenos de esa sustancia, «y eso por no explicar lo que pasa si aparcas el coche debajo». En otro local el problema es que tienen el toldo de la terraza «perdido».

Con todo, los vecinos reconocen que de vez en cuando pasa la máquina que barre con agua, «pero no dura limpio ni un día».

Desde al Ayuntamiento de Tarragona explican que el problema es que los árboles de esta calle, todos tilos, están afectados por una plaga de pulgón.

Pulgones resistentes

Señalan los técnicos que este año la afectación ha sido peor debido al calor intenso que dificulta la erradicación de plagas como esta. «Porque se alarga el verano y hace que no haya ningún mes del año en que haga auténtico frío, lo cual mataría los insectos. Pasa igual con la procesionaria: se duermen las larvas pero no mueren... En resumen, que el cambio climático favorece que persistan estas plagas».

Señalan que, a pesar de todo, se está haciendo tratamiento dos veces por semana a los árboles para combatir el problema.

Apuntan que hay árboles de la misma especie en la ciudad en los cuales se han aplicado los mismos tratamientos y funcionan mejor, pero estos son más resistentes.

Además, «se añade que la normativa para la aplicación de tratamientos en la vía pública cada vez es más estricta y esto hace que mengüe su eficacia», especifican.

Los pulgones son una plaga frecuente en los árboles de tilo. El nombre técnico es ‘Gomosis por picadura de pulgones’ y el problema consiste en que la savia cae al suelo y, como tiene azúcares, el suelo deviene negruzco porque crecen bacterias y hongos en la superficie.

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