Más de Tarragona

Una terapia del Joan XXIII saca a los pacientes de la UCI al sol

Mejora la recuperación. La unidad de críticos del Hospital Joan XXIII trabaja en una terapia que mejora el estado de ánimo del paciente

Carla Pomerol

Whatsapp
Tres profesionales acompañando a una  paciente, hace unas semanas. FOTO: cedida

Tres profesionales acompañando a una paciente, hace unas semanas. FOTO: cedida

Treinta y cinco días después de ingresar en la UCI en estado grave por una crisis asmática, la paciente salía por primera vez del recinto hospitalario. Respiraba aire fresco y el sol de daba en la cara. La terapia, sencilla y fuera de lo común, contribuyó a que la paciente iniciará, a partir de entonces, la recuperación a paso de gigante. Un logro para unos profesionales sanitarios que se dejan la piel en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Joan XXIII. 

La paciente había estado muchos días sedada y, por culpa de la fuerte medicación, perdió masa muscular. Se encontraba un poco deprimida y sin ganas de nada, después de tantas semanas encerrada en un box sin apenas luz natural. Los médicos pensaron que era una buena candidata para recibir esta inusual terapia, ya implantada en algunos hospitales, como por ejemplo el Hospital del Mar o Can Ruti, en Badalona. Tomando todas las medidas necesarias, un médico y dos enfermeras le acompañaron en la aventura. «Le encantó. Nos preguntaba cuándo repetiríamos», explica Oriol Plans, médico de la UCI, quien añade que «a partir de ese momento, el estado de ánimo de nuestra paciente mejoró considerablemente, lo que implicó una recuperación más rápida». 

Este tratamiento está pensado para los enfermos que se encuentran en estado más grave, incluso aquellos que requieren de ventilación mecánica. La idea es llevarles al exterior del recinto hospitalario, con el fin de mejorar su estado anímico. El alma de este proyecto es Oriol Plans, un médico intensivista, de 32 años, nacido en Barcelona y formado en el hospital Can Ruti de Badalona. 
«Son pacientes que no conseguimos que progresen como nosotros quisiéramos. Llevan entre 30 y 40 días encerrados en la UCI y la fallida anímica dificulta el progreso de la enfermedad», explica Plans, quien añade que «es importante seleccionar correctamente al paciente. Hay que saber con quién se puede hacer y con quiésn no, ya que tiene sus riesgos». Se ha llegado a sacar enfermos con ventiladores portátiles y con traqueostomias –apertura del cuello para que el paciente pueda respirar mejor–. 

Los paseos al aire libre suelen ser cortos, de un máximo de veinte minutos

Plans explica que a los enfermos les encanta la experiencia. «Hemos detectado que, después de la salida, avanzan mucho en la recuperación de la enfermedad. Su estado de ánimo mejora, está más colaborativo y el beneficio es brutal», comenta Plans, quien añade que «la mayoría de los pacientes nos preguntan cuándo repetiremos». 

Los paseos suelen ser cortos, de un máximo de veinte minutos. «Vamos bien preparados, llevamos la medicación y otras medidas de apoyo por si hubiera alguna complicación», explica este médico intensivista.

Hace años que el Hospital Joan XXIII lleva a cabo esta práctica. La llegada de la Covid lo paralizó todo por la falta de profesionales. Y es que los pacientes deben ir acompañados por tres profesionales. Con la relajación del sistema sanitario, la terapia vuelve a funcionar con normalidad. «Este tratamiento también nos permite crear una relación más estrecha entre el personal y los pacientes. Como un vínculo de colegueo», explica Plans. Lo que hacen estos héroes no se puede pagar ni con todo el dinero del mundo.
 

Temas

Comentarios

Lea También