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VIDEO: Ricomà, nuevo alcalde de Tarragona

Los votos de la CUP, Junts per Tarragona y En Comú en Podem, además de los de ERC, dan la mayoría absoluta al republicano

Octavi Saumell

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Pau Ricomà, con la vara de alcalde. FOTO: Pere Ferré

Pau Ricomà, con la vara de alcalde. FOTO: Pere Ferré

Pau Ricomà (ERC) ya es el nuevo alcalde de Tarragona. El político de Esquerra Republicana, el segundo más votado en las elecciones municipales del pasado 26 de mayo, ha tomado este sábado el relevo de Josep Fèlix Ballesteros (PSC), tras recibir el apoyo de la mayoría absoluta del Saló de Plens.

El ya nuevo máximo representante municipal ha contado con el apoyo de los siete ediles de ERC, además de los dos de En Comú Podem y las dos ediles de la CUP para sumar los 14 votos necesarios para impulsar el histórico cambio de gobierno. De esta forma, Ricomà se convierte en el cuarto alcalde de la Plaça de la Font tras la recuperación de la democracia, después de Josep Maria Recasens (1979-1989), Joan Miquel Nadal (1989-2007) y Josep Fèlix Ballesteros (2007-2019).

Antes, durante la toma de posesión del cargo, los políticos de ERC y de Junts per Tarragona –entre gritos «de llibertad presos polítics»–, han asumido «por imperativo legal» sus obligaciones con la Constitución Española prometiendo trabajar «para una República Catalana, la libertad de los presos políticos, el regreso e los exiliados y una ciudad socialmente más justa, económicamente próspera y territorialmente equilibrada».

 

Por su parte, En Comú Podem ha reivindicado «una ciudad más feminista», mientras que la CUP ha iniciado el mandato con la voluntad «de servir al pueblo de Tarragona sin renunciar nunca a los principios republicanos ni al derecho a la independencia de los Països Catalans».

Fomentar la cultura

En su intervención, ya como nuevo alcalde desde las 12.44 horas, Pau Ricomà (ERC) ha reivindicado la «Tarragona de todos» y ha alargado la mano a los partidos de la oposición. «Cuento con ustedes, seguro que encontraremos espacios de trabajo para llevar a cabo la transformación que necesita la ciudad». El nuevo alcalde republicano resalta «el centenar de lenguas que se hablan en la nueva Tarragona» y la «enorme oportunidad que tenemos por delante», y ha anunciado su voluntad por «luchar contra la desigualdad y fomentar el acceso a la cultura en todos los rincones de la ciudad».

Después de tener un recuerda para los alcaldes republicanos Pere Lloret y Joaquim Forn, Ricomà reivindica que «queremos mirar hacia adelante con la nueva etapa que justo ahora empieza», para lograr «una ciudad próspera, justa y cohesionada». Asimismo, el nuevo alcalde también reivindica «las vías políticas para resolver los problemas políticos de una forma política», así como «al derecho de los pueblos, como el de Catalunya, a decidir democráticamente su futuro como nación».

El PSC reivindica su «legado»

La líder del principal partido de la oposición, Sandra Ramos (PSC), ha reiterado «el legado» del PSC en los doce años que ha liderado la ciudad desde 2007 en base al « diálogo, la convivencia y la justicia social». Ramos resalta la apuesta d su formación por «las políticas sociales, de igualdad, el ecologismo», y recuerda que los socialistas «somos un partido que busca el consenso, el diálogo» debido a su vocación de gobierno». Por ello, Ramos reivindica «el proyecto del Banco de España, que acaba de recibir una subvención europea, la Tabacalera y el Anillo Mediterráneo». Finalmente, la portavoz del PSC ha destacado que «Ballesteros ha sido el mejor alcalde que podría tener esta ciudad» por su «amor a la ciudad y su compromiso con la gente».

Rubén Viñuales (Ciutadans) ha lamentado que «hoy no es un buen día para Tarragona», y ha criticado «los gritos de hijos de puta y mierdas que hemos recibido yo, mi mujer y mis hijas cuando hemos venido hoy al Ayuntamiento». El representante de la formación naranja ha disparado contra los Comuns, de quien ha lamentado que «tienen encantados a sus votantes de barrio tras la votación de una asamblea en la que eran más de cien, pero donde solo votaron ochenta». Viñuales, que pide a Ricomà que «piense solo en Tarragona», considera que «Laia Estrada será la alcaldesa en la sombra», y ha arremetido contra Ballesteros (PSC) «por intentar un pacto a la desesperada con Junts per Tarragona. Ésta no es manera de acabar».

Dídac Nadal (Junts per Tarragona) ha reivindicado «la coherencia para apoyar el cambio urgente y valiente que necesita Tarragona», después de la «incertidumbre y agotamiento en el que ha vivido la ciudad durante los últimos meses». A juicio del edil soberanista, la etapa Ballesteros ha provocado «una reducción de la autoestima de la ciudadanía», y lamenta que «mientras estos días nos hemos reunido con el exalcalde, desde su partido se nos decía que éramos el diablo. Hemos visto muchas incoherencias», a la vez que «con ERC hemos visto un camino coincidente» que, esto sí, «no se centran en las sillas», ya que los neoconvergentes se quedan en la oposición.

La portavoz de En Comú Podem, Carla Aguilar Cunill, ha reivindicado que su formación «es un proyecto de cambio ilusionante», remarcando su voluntad por «construir una nueva Tarragona» que deje que «la ciudadanía siga viendo las instituciones como una cosa lejana. En este sentido, la ya nueva primera teniente de alcalde recalca que «haremos posible que se gobierne de otra forma, con igualdad real de oportunidades. Hemos demostrado que se podía».

Laia Estrada (CUP), recuerda que la CUP ha facilitado sus dos votos «porque el alcade Ricomà se ha comprometido a aceptar las cinco propuestas que les hemos puesto sobre la mesa», como son el rechazo al proyecto de la Budellera; el estudio sobre la calidad del aire; un estudio para internalizar el servicio de la limpieza; hacer frente a los pisos vacíos y el aumento de los presupuetos partuicipativos. Los anticapitalistas entienden que «el de hoy es el primer paso para cambiar la ciudad y hacer fuera a quin ha mal gobernado Tarragona durante 12 años, por esto echamos a la mafia sonriendo». Sobre un posible acuerdo de gobierno, la CUP reitera que «estamos dispuestas a trabajar para que el ejecutivo sea de 11, pero si no es posible no pasa nada, de hecho, no necesitamos sillas, sino que somos más de mantenernos en pie».

La nueva portavoz del PP, Elisa Vedrina, considera que «si Tarragona quiere prosperar, debe evitar el radicalismo y el populismo», y espera que el nuevo mandato «no sea una carrera para ver quien es más independentista», y lamenta que Dídac Nadal (Junts per Tarragona) «ya haya pedido que se cuelgue la pancarta de los presos».

La CUP y su camiseta con el lema "fora la mafia" con la silueta de Ballesteros

Minutos antes del mediodía, el Ayuntamiento de Tarragona se ha convertido en el foco mediático de la ciudad. A las 12 hora sha empezado el pleno de constitución del Ayuntamiento, donde el republicano Pau Ricomà se convertirá en alcalde de la ciudad tras 12 años de gobierno socialista encabezado por Josep Fèlix Ballesteros.

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