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Veinte años desde que se inició la variante ferroviaria

La entrada en funcionamiento está prevista para primavera de este año

Núria Riu

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La entrada en funcionamiento de la doble vía está pendiente de finalizar las pruebas de seguridad.  FOTO: Pere Ferré

La entrada en funcionamiento de la doble vía está pendiente de finalizar las pruebas de seguridad. FOTO: Pere Ferré

Los 33 kilómetros de vía única entre Vandellòs y La Secuita representan uno de los últimos cuellos de botella de la red ferroviaria española, a pesar de que éste es el enlace entre la segunda y tercera ciudades más importantes del Estado. El proyecto ha pasado mil vicisitudes. Sin embargo, el principal problema ha sido la dificultad en romper el mapa radial, que ha impedido que el Corredor del Mediterrani sea una realidad.

La cronología de las obras es la de una historia interminable que arrancó en abril de 1995. Con Josep Borrell como titular de Fomento, la antigua Dirección General de Infraestructuras del Transporte Ferroviario remitía el estudio informativo de la línea València- Tarragona.

La memoria presentaba cinco posibles corredores para el tramo Vandellòs-Tarragona. Entre las soluciones estudiadas estaba la duplicación de la traza de la vía actual, con un trazado en variante para los municipios de Salou y Vila-seca, mientras que los otros corredores eran más alejados de la costa. Tres años más tarde se firmaba la declaración de impacto ambiental, exigiendo el desmantelamiento de la vía actual y, en paralelo, se adjudicaba la redacción del proyecto de la plataforma.

En el año 1999 empezaban las obras en el túnel de Rojals, con la previsión de que la línea entrara en servicio en 2005. En septiembre de 2001 se acababa de perforar el túnel, sin embargo el trazado aún tenía muchos interrogantes, como la ubicación de la estación Central de Tarragona y las conexiones con el puerto de Tarragona y el aeropuerto de Reus.

En definitiva, esto supuso once años de parálisis en el proyecto que ni los gobiernos del PSOE ni los del PP defendieron hasta que la Comisión Europea la incluyó dentro de la red prioritaria de Transporte Transeuropea.

Ha habido cambios en el proyecto y en la filosofía. Lo que inicialmente era una doble vía de ancho ibérico pasó a constar en los mapas como una plataforma en estándar internacional y posteriormente con un tercer carril. Finalmente, las vías que entrarán en servicio serán en ancho ibérico y, posteriormente, los raíles se moverán para el ancho UIC.

La entrada en funcionamiento está fijada para esta primavera, en una fecha aún por determinar. 

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