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Tarragona Sociedad

Veterinarios precarios en Tarragona

Pagos en negro, guardias que se cobran sólo si acude un paciente... Un nuevo gremio da la voz de alarma sobre algunos establecimientos 

Norian Muñoz

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Veterinarios precarios en Tarragona

Veterinarios precarios en Tarragona

Cuando se pregunta a los niños qué quieren ser de mayores, la de veterinario/a es de las carreras que no fallan. De hecho, una encuesta realizada en agosto por la Fundación Adecco arrojó que esta es la segunda carrera, detrás de la de profesora, preferida por las niñas en todo el Estado.

Pero de la idea que existe en el imaginario colectivo de la profesión a la realidad hay un trecho, especialmente en lo que se refiere a las condiciones de trabajo.

J, C., portavoz en Tarragona del recién formado Sindicat de Veterinària de Catalunya-COS, comienza a enumerar condiciones a las que, con frecuencia, tienen que enfrentarse quienes trabajan en clínicas veterinarias. Lo primero, apunta, es que según una encuesta realizada hace tres años en Barcelona el 60% de los profesionales cobra parte de su salario en negro.

Las irregularidades siguen con guardias en las que, muchas veces, toca estar en la clínica toda la noche y madrugada pero sólo se cobra si llega un paciente. La situación se repite en las guardias en las que hay que estar localizable.

Todo sin contar, explica, las clínicas que obligan a darse de alta como falsos autónomos y los sueldos mileuristas.
En el trasfondo lo que suele haber, explica, son establecimientos que, para competir, ofrecen servicios 24 horas a costa del sobreesfuerzo de los trabajadores. Todo en un sector poco regulado en el que hay clínicas en que se ofrecen, señala, hospitalizaciones o servicios de urgencias, sin estar preparados para ello. Los precios, además, se rigen por la oferta y la demanda.

Condiciones dignas

La consecuencia es que, de cara a la carrera profesional, muchos trabajadores, «cuando tienen 35 años o montan su propia clínica o dejan la profesión... La vocación llega hasta donde llega», señala el veterinario.

El abandono de la profesión comienza incluso antes, mientras se estudia. Según refleja el estudio Veterinaria 2030, del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (Colvema), que realizó una encuesta a los alumnos de veterinaria de las facultades madrileñas, el 91% de los jóvenes de 4º y 5º curso se plantean desarrollar su carrera profesional en el exterior, especialmente en Reino Unido. 

Hasta ahora no existía un sindicato específico para los profesionales que trabajan en clínicas veterinarias. Justamente con el objetivo de reivindicar unas condiciones de trabajo dignas, se formó el sindicato que tendrá un núcleo en Tarragona y que ayer se presentó en el Col·legi Oficial de Veterinaris de Tarragona.

El sindicato alerta, además, de que el sector no cuenta con un convenio colectivo. A nivel estatal se está trabajando en uno, pero, apuntan, los trabajadores no han podido sentarse a  negociar. 

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