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Ya hay más ingresados en Tarragona que por la segunda ola

La presión hospitalaria ya es mayor que en otoño, mientras no se sabe aún dónde estará el pico

Raúl Cosano

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Sanitarios en la UCI del Verge de la Cinta en Tortosa.   Foto: ICS Ebre

Sanitarios en la UCI del Verge de la Cinta en Tortosa. Foto: ICS Ebre

Los hospitales de Tarragona están sufriendo más presión asistencial que la que tenían en la segunda ola, entre octubre y noviembre. Si en aquel momento se llegó a un tope de 308 hospitalizaciones en el Camp y el Ebre por Covid-19, según datos de Salut, ya se ha superado esa cifra. Actualmente hay 329 personas contagiadas que están requiriendo ingreso. Lo más preocupante es que no se sabe dónde estará el pico de esta tercera ola originada tras la Navidad. 

El número de hospitalizados sigue subiendo cada día. Actualmente hay 276 ingresados en el Camp de Tarragona –seis más que en las 24 horas previas– y 53 –dos menos– en las Terres de l’Ebre. También crece el número de pacientes en las UCI. El martes ya había 59 –44 en el Camp y 15 en el Ebre–, unas cifras muy similares a las de la cresta de aquella segunda ola en otoño que obligó a aplicar duras restricciones. Son los intensivos y, en concreto, la ocupación de esas camas, lo que servirá de auténtico termómetro para tomar más decisiones restrictivas. Hay que tener en cuenta que la estancia media de un paciente de coronavirus en la UCI del Joan XXIII o del Sant Joan ronda los 25 días, por lo que una vez se produce la hospitalización, el desalojo resulta muy costoso. 

Tanto el colectivo médico como las autoridades sanitarias pronostican que el número de personas hospitalizadas seguirán creciendo en los próximos días. De hecho, los hospitales de la provincia ya están reprogramando actividad quirúrgica –manteniendo las operaciones urgentes y oncológicas– y, en algunos casos, ampliando la capacidad de las UCI.

Dos ejemplos: el Joan XXIII ha pasado de notificar 54 ingresos por SARS-CoV-2 en una semana a 82 en los siete días siguientes. La deriva también es evidente en el Sant Joan de Reus: de 31 hospitalizaciones en una misma semana a 56 en el intervalo posterior. Por lo tanto, las cifras prácticamente se duplican. 

La mayoría de índices epidemiológicos empeoran un día más. El riesgo de rebrote y la velocidad de contagio siguen desbocados, pero lo que más llamó la atención en la jornada de ayer fue el número de nuevos positivos: 622 en la provincia, un dato alarmante en tanto que a este primer impacto en la primaria, en clave diagnóstica, le suele suceder luego, a los pocos días, un incremento de la presión hospitalaria. 

Salut comunicó dos muertes más, ambas en el Camp. 920 personas han perdido la vida en la provincia desde marzo. 
 

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