Cambio climático, la más seria de las asignaturas

Más de 600 alumnos de instituto celebran asambleas para dar sus ideas sobre la gestión del agua, la energía o el turismo

| Actualizado a 15 marzo 2022 06:17
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«Están más avanzados de lo que pensábamos. Parece que a menos edad encontramos más conciencia ambiental», reconoce Jon Olano, investigador del Centre en Canvi Climàtic de la URV. Se refiere a los alumnos de segundo de bachillerato del Institut Antoni de Martí i Franquès a quienes ha ayudado a celebrar su primera ‘asamblea climática’.

El proyecto se llama ‘EMPOCLIM: empoderant la comunitat educativa per adaptar-nos al canvi climàtic’ y ha sido desarrollado por quince profesores de Pedagogía, Geografía e Ingeniería Mecánica de la URV. Actualmente están realizando una prueba piloto con unos 600 alumnos de ESO y bachillerato de los institutos La Mar de la Frau de Cambrils; Ramon Barbat y Miracle de Vila-seca, y el Col·legi Sant Pau Apòstol y la escuela Joan XXIII de Tarragona, además del Martí i Franquès.

Soluciones realistas

Durante la actividad los alumnos, reunidos por grupos, tenían que ponerse de acuerdo sobre cuáles eran sus prioridades en cuatro temas relacionados con el cambio climático en el territorio: el aire, el agua, la energía y el turismo. A partir de allí tenían que elaborar un decálogo con medidas factibles en cada materia. Las mismas quedaban registradas en un póster. A partir de allí cada alumno contaba con tres votos; tres pegatinas para decidir con qué propuestas estaba más de acuerdo.

Algunas de las propuestas más votadas fueron, por ejemplo: «construir centrales geotérmcias, instalar plazas solares en las terrazas de los edificios, educar desde las escuelas y las casas, disminuir el precio de los coches eléctricos para aumentar las ventas, aumentar los espacios verdes, potenciar diferentes localizaciones turísticas (desmasificar, diversificar...) y mejorar el presupuesto destinado a actividades culturales».

Gisela Cebrián, coordinadora del proyecto, explica que el siguiente paso será cruzar los datos de los diferentes centros para hacer llegar las propuestas a los responsables políticos de los ayuntamientos, los consells comarcals y la Diputació.

El proyecto, que está financiado por la Diputació de Tarragona y la propia URV, prevé que la metodología y los materiales que ahora se están testando estén disponibles para toda la comunidad educativa en el web del proyecto.

Angel García y Lucía Medina, dos de los estudiantes que participaron en la asamblea, señalan convencidos que «hablar de esto es tan importante o más que cualquier asignatura, es nuestro futuro». El director del Martí i Franquès, Jordi Satorra, apunta que, más allá de iniciativas como esta, detectan que los alumnos están muy sensibilizados con el tema medioambiental y hacen propuestas para que la actividad del centro sea sostenible.

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